21 de noviembre de 2017 | Actualizado: Martes a las 00:20
Empresas > Tecnología

Linde dona equipos respiratorios a ASEM Castilla-La Mancha

Para los problemas provocados por la afectación pulmonar en la función respiratoria

Representantes de Linde y ASEM Castilla-La Mancha, durante la donación.
Linde dona equipos respiratorios a ASEM Castilla-La Mancha
Redacción
Lunes, 13 de noviembre de 2017, a las 14:20
Linde Healthcare ha donado equipos respiratorios a la Asociación para el apoyo y asesoramiento a personas con enfermedades neuromusculares y sus familiares (ASEM Castilla - La Mancha). La presidenta de la Asociación, Begoña Martín Bielsa, ha agradecido a la compañía la iniciativa y ha señalado que “la donación de estos equipos va a permitir mejorar la atención respiratoria a las personas afectadas por estas enfermedades, de las que en Castilla La Mancha hay unas 2.000, la mitad de ellas en edad infantil. En concreto, nos ayudarán a prevenir las consecuencias de la afectación muscular en la función respiratoria y compensar el déficit de los músculos respiratorios, permitiendo conservar las propiedades mecánicas de la caja torácica, favorecer la expansión de pulmones y tórax y despejar el aparato respiratorio para liberar las vías respiratorias”.
 
Por su parte, Patricia Estepa, responsable de Relaciones Institucionales de Linde Healthcare, ha expresado “la satisfacción de la compañía por materializar esta ayuda a través de la Asociación, en su compromiso con la mejora de la calidad de vida de los pacientes con patologías respiratorias, tanto en el ámbito domiciliario como hospitalario”.
 
Linde Healthcare tiene una larga trayectoria en el campo de la Responsabilidad Social Corporativa colaborando con entidades, Asociaciones, centros sanitarios y de investigación para impulsar iniciativas encaminadas a impulsar mejoras relacionadas con las enfermedades respiratorias.
 
En las enfermedades neuromusculares se produce el debilitamiento de los músculos respiratorios, que conlleva una disminución de la ventilación y que influye en la calidad de los intercambios gaseosos que dependen de ella (el dióxido de carbono se acumula en la sangre mientras que el oxígeno empieza a ser insuficiente).  Esa acumulación produce dificultad para conciliar el sueño, dolores de cabeza, cansancio, o somnolencia. Por otra parte, la falta de oxígeno genera hipoxias.
 
Además, el déficit ventilatorio produce rigidez en la caja torácica (acentuando la dificultad respiratoria), impide un crecimiento torácico armónico y limita el drenaje aumentando la obstrucción bronquial y el riesgo de neumonía. De ahí que estos pacientes tengan que recurrir a equipos que les ayuden a mejorar la función respiratoria.