El coste de este problema para el sistema sanitario oscila entre los 500 y los 1.000 millones



19 sept. 2013 18:16H
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Redacción. Barcelona
El impacto presupuestario para el sistema sanitario español de las infecciones nosocomiales se estima entre 500 y 1.000 millones de euros. Pero, además, existe un problema de “mayores dimensiones”: los costes indirectos relacionados con la pérdida de actividad laboral y autonomía del paciente, el deterioro de la calidad de vida, el dolor, las posibles secuelas o la propia muerte, según ha asegurado el director de Fenin Cataluña, Carlos Sisternas, durante la III Jornada sobre prevención de infecciones nosocomiales y VI Jornada de seguridad del paciente organizada en el Hospital Universitario Vall d´Hebrón por la Fundación Tecnología y Salud, la Federación Española de Tecnología Sanitaria (Fenin)ía Sanitaria (Fenin) y la Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña.

Carlos Sisternas.

En opinión de Sisternas, es necesaria “una estrategia nacional global en la prevención de las infecciones nosocomiales, válidos para todas las autonomías y todos los centros sanitarios, que permita conocer la incidencia del problema para determinar sobre qué infecciones actuar y con qué estrategia”. Así, Fenin y la Fundación Tecnología y Salud proponen establecer parámetros evaluativos a nivel de centro sanitario, de forma que las instituciones sanitarias que cumplan sean recompensadas y las que no, penalizadas. “El sistema sanitario británico es un gran ejemplo en este sentido, y las penalizaciones pueden ser financieras o incluso llegar a la destitución de los gerentes de los centros sanitarios”, ha explicado Sisternas.

El papel de la tecnología sanitaria

En el medio hospitalario, los pacientes están expuestos a múltiples y diversos focos de infección, siendo más frecuentes las infecciones del lecho quirúrgico (1,36 por ciento), seguidas de las de carácter infeccioso del aparato respiratorio (1,30 por ciento) y urinario (1,19 por ciento). Por eso, “tan importante es el lavado de manos del personal sanitario como seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto al cuidado y mantenimiento de drenajes, la esterilización y descontaminación, la cateterización de vías o la colocación de sondas, entre otras medidas de higiene básicas”.

En esta misma línea, durante la celebración de esta jornada se ha subrayado el esfuerzo del sector de tecnología sanitaria en el desarrollo de soluciones dirigidas a reducir al mínimo las infecciones en los centros sanitarios, como es el caso de los apósitos, las sábanas para evitar la aparición de úlceras, las cánulas o productos de limpieza. Sin embargo, “es imprescindible que se generalice el uso de esta tecnología y que se utilice correctamente por los profesionales”. 

En opinión de los expertos participantes, el desarrollo tecnológico debe ir de la mano de la corresponsabilidad e implicación de todos los agentes que conforman el sistema sanitario. Esto implica, por un lado, más preparación técnica y formación en materia de seguridad sanitaria por parte de los profesionales sanitarios, de forma que todos, tanto médicos y enfermeros como personal auxiliar y administrativo, formen parte del proceso de definición y el cumplimiento de los protocolos a seguir en la prevención de las infecciones nosocomiales.

También se otorga un papel importante a la gerencia hospitalaria, ya que “de ella depende que las instituciones sanitarias cuenten con los recursos oportunos y que los profesionales sanitarios estén correctamente informados de las medidas preventivas a adoptar en cada caso”. Pero además, se ha insistido en que una vez identificadas las metodologías que reducen las infecciones nosocomiales es necesario cambiar la mentalidad para mantener de ahí en adelante las mismas normas.

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