lun 10 diciembre 2018. 17.40H
Una de las grandes aspiraciones de la medicina es poder desarrollar un ojo biónico capaz de mejorar la visión de las personas que arrastran graves problemas visuales o de, incluso, solucionar la ceguera. Este sueño resulta cada vez más plausible, tal y como evidencian los resultados de un equipo científico de la Universidad de Minnesota (EE.UU.), el cual ha conseguido imprimir en 3D por primera vez un conjunto de receptores de luz sobre una superficie hemisférica.

El hallazgo, que ha sido publicado en la revista especializada Advanced Materials, consiste en una cúpula de cristal hemisférica sobre la que los investigadores imprimieron dispositivos electrónicos. Después, con la impresora 3D obtuvieron una base de tinta de partículas de plata. El hecho de que la tinta se secara de forma homogénea sin deslizarse por la superficie curva les sirvió de base para la fijación de los fotodiodos, unos semiconductores que transforman la luz en electricidad. Todo este proceso, a pesar de su laboriosidad, se culminó en una hora.

“Hasta ahora este era un campo reservado a la ciencia ficción, pero hoy estamos más cerca que nunca gracias a la impresión 3D", asegura en un comunicado Michael McAlpine, uno de los coautores del estudio y profesor asociado de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Minnesota.

Un rayo de esperanza para los invidentes


Sin duda alguna, esta invención, aunque todavía precisa de más investigación, supone una gran esperanza para todas aquellas personas invidentes o con mala visión. De hecho, según un informe del Holden Vision Institute Brien, la miopía ha adquirido rango de pandemia. Así, se estima que en 2050 la mitad de la población mundial será miope. También alerta de ello un informe de la Fundación Visión y Vida. No hay que olvidar que ser miope entraña mayores riesgos de padecer desprendimiento de retina y degeneración macular miópica.

¿Y por qué hablamos de pandemia? Pues porque en los últimos años uno de los grandes detonantes de la miopía es la visión de cerca que propician las nuevas tecnologías, de las cuales abusamos. Así, ya nos topamos con “heavy users” (grandes usuarios) que llegan a dedicar a las pantallas 9 horas de media diarias. En este sentido, según un estudio de Clínica Baviera, un 32,7 % de los encuestados se encuadraría en esta categoría. Para el resto de los encuestados, la media es de 6 horas en los días laborables (2,9 horas por motivos de ocio y 2,1 por trabajo). Sin embargo, durante el fin de semana, el panorama no cambia en exceso, pues invierten 5,4 horas (4,1 horas por gusto y 1,3 por obligaciones laborales pendientes). Todo ello, causa problemas como fatiga o cansancio visual, dolores de cabeza, sequedad ocular, visión borrosa o doble, entre otros.
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