El visado y el informe de posicionamiento terapéutico obstaculizan su prescripción



04 dic 2015. 11.33H
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Redacción. Madrid
El 85 por ciento de los enfermos con fibrilación auricular no valvular (FANV) no se trata con anticoagulantes orales, a pesar de estar indicados en su caso, debido a trabas como el visado o el informe de posicionamiento terapéutico (IPT), según datos publicados por ‘Actúa FANV’. Más de 230 cardiólogos, neurólogos, hematólogos e internistas reunidos en el encuentro multidisciplinar de este colectivo han debatido sobre esta patología, que, solo en España, afecta a más de 800.000 personas.

Inmaculada Roldán, cardióloga clínica.

Según se ha puesto de manifiesto en la reunión, la FANV es una enfermedad grave, ya que su principal complicación, el ictus, es la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en hombres; siendo, también, el principal motivo de discapacidad adquirida en la vida adulta, lo que la convierte en una de las enfermedades con mayor impacto socioeconómico (5 por ciento del gasto sanitario público total).

Pese a estas cifras, los especialistas hicieron hincapié en que sólo al 15 por ciento de los pacientes que los necesitan se les prescriben anticoagulantes orales de acción directa (ACOD), debido a las barreras de acceso de las administraciones así como a la llamada “inercia terapéutica”. En la reunión se puso en valor el hecho de que en algunos países esta tendencia está cambiando y así se puso como referencia a Alemania, Bélgica, Portugal, Italia o Francia.

Además, en ‘Actúa FANV’ se destacó el buen perfil de eficacia y seguridad de Eliquis, que muestran los ensayos en fase III, según los cuales se trata del único anticoagulante que, con una única dosis, ha demostrado superioridad en la reducción de ictus y embolia sistémica, así como de sangrados mayores frente a warfarina.

También se presentaron los datos de los estudios en vida real, que complementan igualmente los datos de seguridad de los ensayos clínicos, mostrando una disminución significativa en los sangrados mayores frente a warfarina.

En ‘Actúa FANV’ estuvieron presentes algunos de los cardiólogos españoles más prestigiosos, entre los que se encontraba Vicente Bertomeu, jefe del servicio de Cardiología en el Hospital San Juan de Alicante, quien señaló que “entre el 40 por ciento y el 50 por ciento de los pacientes anticoagulados con los anticoagulantes clásicos (Sintrom) están mal controlados, y esto es un problema importante, al que se suma la escasa penetración de los nuevos anticoagulantes orales”.

“Éticamente cuestionable”

Bertomeu ha explicado que “la prescripción de los ACOD en los pacientes en los que está indicado, está sometida a una serie de obstáculos que dificulta su prescripción, como el visado”.  Respecto a este último, el jefe de servicio de Cardiología del Hospital de Sant Joan opina que es “éticamente cuestionable que el paciente salga de la consulta sin que ni él ni el médico tengan garantía de cuándo tendrá la prescripción validada, o de si la va a tener”.

Por su parte, Inmaculada Roldán, cardióloga clínica y coordinadora del Grupo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología, afirma que “en la prevención del ictus en pacientes con fibrilación auricular no valvular, hay que utilizar preferentemente los
ACOD frente al Sintrom, como indican las guías de práctica clínica”.

Roldán ha explicado que “son fármacos coste-efectivos, más seguros y, al menos, tan eficaces como los antivitamina K y sin embargo en España existen importantes trabas administrativas a la hora de poder prescribirlos”.

Roldán defiende la necesidad de “retirar el visado o, si se tiene que mantener, que sea el mismo para todas las comunidades autónomas, ya que hay comunidades que no tienen restricciones y otras sí, añadiendo los ocho puntos básicos que el documento de posicionamiento de la SEC establece, como, por ejemplo, sustituir la escala de riesgo CHADS2 por la CHA2DS2VASC”.

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