La asociación busca fórmulas para ampliar la presencia de biomarcadores en el SNS



18 abr 2013. 17.03H
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Enrique Pita / Imagen: Adrián Conde. Madrid
Llevar la investigación a la clínica es una de las aspiraciones tradicionales de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), y para avanzar en este camino ha elaborado el Proyecto Summa, una radiografía de las necesidades del sector público hospitalario público con el objetivo de ofrecer a las empresas del sector un mapa de oportunidades, al menos en lo que a medicina personalizada en los ámbitos de la oncología y la hematología se refiere, y, según se revela, son muchas. Pero, pese a las oportunidades, el problema es encontrar las fórmulas para incorporar estas tecnologías a los centros sanitarios, y los fondos Feder pueden ser la solución.

De izquierda a derecha, el director general de Merk Serono y director ejecutivo de Merk España, Rogelio Ambrosi; la presidenta de Asebio, Regina Revilla, y el adjunto a la presidencia de Asebio, Jorge Barrero.

Según ha explicado Jorge Barrero, adjunto a la presidencia de Asebio, más de 50 pequeñas y medianas empresas cuentan con tecnologías desarrolladas en el campo de la medicina personalizada, algunas de ellas listas para el mercado. Los profesionales están convencidos de las posibilidades que ofrecen estas tecnologías, pero el problema llega a la hora de incorporarlas a la práctica clínica, y ahí es donde quiere poner el foco Asebio.

“La medicina personalizada es el futuro de la medicina”, ha asegurado el director ejecutivo de Merk España, Rogelio Ambrosi, pero no solo porque permitirá atender mejor a los pacientes, sino porque “gracias a ella los Gobiernos podrán optimizar los recursos”. Y es que, según se ha afirmado en la presentación de este informe elaborado por Asebio con el patrocinio de Merk, la reducción de los costes es evidente, y aunque no están cuantificados en términos generales, Barrero ha asegurado que serían “muy importantes”. Aun así, este estudio “no resuelve el problema principal”, reconoce Barrero, que es “qué recursos se van a usar para incorporar esta tecnología”.

Es en este punto en el que se complica. La actual situación económica no favorece la posibilidad de explorar estas fórmulas, pero Asebio se ha propuesto salvar el problema buscando alternativas, entre ellas, los fondos Feder europeos, que abren la posibilidad de incorporar tecnologías. En este sentido, Barrero ha recalcado que la intención de Asebio es recordar a las autonomías que estos fondos existen, pero es también necesario que las instituciones quieran apostar. “Son fondos que este año podrían financiar hasta el 80 por ciento de una nueva tecnología que se incorporara a un hospital”, ha aclarado. “Con los fondos Feder se han construido carreteras e infraestructuras”, y ahora parece llegado el momento de usarlos en el campo de la innovación. Así, Asebio ha presentado este proyecto a varias autonomías, y ha encontrado una respuesta positiva en varias de ellas, y aunque todavía es pronto, se está valorando la puesta en marcha de distintos proyectos de Compra Pública de Tecnología Innovadora.

Regina Revilla.

Jorge Barrero.

 


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