La inflamación prolongada en el neuroepitelio olfatorio explicaría por qué la falta de olfato es un síntoma persistente

Secuelas del Covid-19: es capaz de permanecer más de 6 meses en la nariz
Los investigadores del Instituto Pasteur han realizado el estudio con pacientes con pérdida de olfato por el Covid.


05 may 2021. 17.10H
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La anosmia o pérdida de olfato es uno de los síntomas más frecuentes del Covid-19. Según un estudio reciente del Instituto Pasteur de París, el virus podría quedarse hasta seis meses en las células de la nariz, lo que explicaría por qué algunos afectados todavía no recuperan el olfato tras haber superado la enfermedad.

Tanto la disfunción olfativa como la gustativa es muy común en casos leves de infectados. El objetivo de este análisis publicado en la revista Science Translational Medicine es entender por qué ocurre así. "Mientras que investigaciones recientes han revelado factores virales, inflamatorios y vasculares involucrados en la patogénesis pulmonar del SARS-CoV-2, la fisiopatología de los trastornos neurológicos en Covid-19 sigue siendo poco conocida", apuntan los autores.

En esta línea, los investigadores han llevado a cabo un estudio virológico, molecular y celular del neuroepitelio olfatorio de siete pacientes con Covid-19 que presentaban pérdida aguda del olfato. Esta zona supone el 1,25 por ciento de la mucosa nasal y abarca un área de 8-10 cm2, en concreto por debajo de la lámina cribosa, en la parte superior del tabique nasal y los cornetes superiores.

"Presentamos evidencia de que el neuroepitelio olfatorio puede ser un sitio importante de infección por SARS-CoV2 con múltiples tipos de células, incluidas las neuronas sensoriales olfativas, las células de soporte y las células inmunes, que se infectan", explican los expertos. "La replicación del SARS-CoV-2 en el neuroepitelio olfatorio se asoció con inflamación local", añaden.

La inflamación prolongada tiene relación con la anosmia


En este análisis en el que también trabajaron con hamsters sirios dorados, demostraron que el SARS-CoV-2 indujo anosmia aguda y ageusia en estos animales y que estos síntomas persistieron hasta que el virus desapareció de manera completa del epitelio olfatorio y del bulbo olfatorio.

Gracias al muestreo de mucosa olfativa de los pacientes con Covid persistente relacionado con anosmia, este análisis revela "presencia de transcripciones de virus y de células infectadas con SARS-CoV-2, junto con inflamación prolongada".

"La persistencia del SARS-CoV-2 y la inflamación asociada en el neuroepitelio olfatorio pueden explicar los síntomas prolongados o recurrentes del Covid-19, como la pérdida del olfato, que deben considerarse para el tratamiento médico óptimo de esta enfermedad", argumentan los investigadores.

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