Redacción Médica
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Los médicos sufren "escarnio público" cuando les denuncian por negligencia

Francisco Miralles, secretario general de CESM, critica que no se respete la presunción de inocencia de los sanitarios

Francisco Miralles, secretario general de CESM.
Los médicos sufren "escarnio público" cuando les denuncian por negligencia
Jesús Arroyo
Sábado, 06 de mayo de 2017, a las 19:20
“Los médicos somos un ciudadano más”. Esta es la reflexión que hace Francisco Miralles, secretario general de CESM, ante los casos de protestas organizadas por ciudadanos contra médicos por supuestas negligencias. Estas declaraciones responden a la última protesta convocada en La Magdalena (León) contra un Médico.

Este hecho obligó al Colegio de Médicos de León a lanzar un comunicado en el que desaprueba “con toda la contundencia que sea necesaria, esta y cualquier movilización social que suponga un linchamiento público de cualquier profesional como consecuencia de un posible error médico, y mucho más si se hace con carácter previo a cualquier tipo de investigación sobre el mismo”.

Francisco Miralles explica que los profesionales antes que médicos son personas y por ello “se debe de respetar la presunción de inocencia”, un derecho, recuerda, constitucional. Así mismo, Miralles critica que cuando sucede un problema clínico siempre se señalen con nombres y apellidos al profesional y “eso debe de cambiar”. 

Así, el Colegio de León explican que estas manifestaciones “crean un clima de incertidumbre general que termina perjudicando, por un lado, al conjunto de profesionales de la zona y, por otro lado, también perjudica al conjunto de pacientes y ciudadanos ya que como consecuencia de esa presión, y del deterioro de la relación médico-paciente, se podrán ver sometidos a una medicina defensiva que es contraria a la calidad asistencial y a la seguridad clínica”, asegura.

El supuesto “error médico” que provocó la manifestación se debe a la muerte de un paciente de 56 años que se desmayó a la salida de la consulta médica. La familia del fallecido aseguraba que el médico en cuestión “no debería estar ya nunca más en el centro de salud, añadiendo que ”no queremos que atienda a ningún vecino más por su incompetencia”.

Este tipo de declaraciones según Miralles, y el propio Colegio de Médicos de León, suponen un “linchamiento público” a cualquier profesional como consecuencia de un posible error médico, y “mucho más si se hace con carácter previo a cualquier tipo de investigación sobre el mismo”.