Redacción Médica
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Lenguas cooficiales en las OPE: el euskera puntúa el triple que el catalán

Euskera, catalán, gallego, valenciano. Todas estas lenguas cooficiales puntúan en las oposiciones, pero ¿cuánto?

Cientos de personas se examinan para el acceso a una Oferta de Empleo Pública.
Lenguas cooficiales en las OPE: el euskera puntúa el triple que el catalán
Jesús Arroyo
Viernes, 05 de mayo de 2017, a las 18:00
La polémica sobre el peso de las lenguas cooficiales en el acceso a la Función Pública de determinadas comunidades autónomas es un debate recurrente. En las OPE sanitarias (Oferta Pública de Empleo) de Cataluña, Islas Baleares, País Vasco, Navarra, Galicia y Valencia el conocimiento de la segunda lengua puntúa en la nota final, pero esta no siempre es igual dependiendo de la región en la que se examine. Euskera, catalán, gallego, valenciano. Todas puntúan, pero ¿cuánto?

Tomando como referencia las últimas oposiciones convocadas en cada una de estas comunidades el conocimiento del euskera es la que más puntúa de largo. En la última OPE sanitaria para acceder a Osakidetza, celebrada en 2015, la acreditación del PL 1 de euskera otorgaba 9 puntos y la del nivel inmediato superior, un total de 18. Esta puntuación es superior incluso que la asignada al doctorado o que el título de la especialidad conseguido a través del MIR, en el caso de los médicos de familia. Ambas circunstancias estaban valoradas únicamente con 15 puntos.

De este modo, el reconocimiento de la segunda lengua oficial en el País Vasco puntúa el triple en comparación con otras comunidades como Cataluña. En esta, el conocimiento del catalán representa cinco puntos del total. Al igual que en Valencia, donde acreditar el título de valenciano, se evalúa con la misma puntuación.

En Galicia, los concursos-oposición del Sergas, el gallego constituye un ejercicio obligatorio y no eliminatorio en la OPE, del que solo quedan exentos los que acrediten el Celga (curso homologado por la propia Xunta). En total, el gallego implica 5 puntos sobre 100.

Acreditación del catalán

En el Servicio de Salud Balear (IB-Salut), el conocimiento de la lengua catalana, tiene un peso específico del 10 por ciento del total en el baremo los profesionales sanitarios. Así, estar en posesión del Certificado acreditativo de Lengua Catalana de acuerdo con las normas vigentes de dicha comunidad se puntúa con un máximo de 10 puntos, al estar en posesión del Nivel E, y con un mínimo de 2 puntos el Nivel A.

Precisamente el boletín de dicha comunidad publicaba el día 23 de febrero el anuncio de un proyecto de decreto que exige el conocimiento de lengua catalana en los procedimientos selectivos de acceso y de movilidad para ocupar plazas de personal estatutario en el IB-Salut. Ahora el Govern amplía hasta dentro de dos años la posibilidad de que el personal acredite que es competente para poder atender a la población en lengua catalana.

‘Vascuence’

La valoración del conocimiento del vascuence para acceder al Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea se lleva a cabo de acuerdo con lo dispuesto en el Decreto Foral 55/2009, en el que se regula el tratamiento del conocimiento del vascuence en la plantilla orgánica de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y sus organismos autónomos, a los efectos de su inclusión en los baremos de méritos de las convocatorias de ingreso y provisión de puestos de trabajo. 

Poseer dicha titulación, se valorará en 1/5 de la puntuación máxima la posesión del nivel A1 del Marco común europeo de referencia para las lenguas, en 2/5 la posesión del nivel A2, en 3/5 la del nivel B1 y en 4/5 la del nivel B2, o equivalentes. Alternativamente, se valorará en 1/12 de la puntuación máxima cada "urrats" superado en los cursos organizados por el Gobierno de Navarra.

Aunque la aplicación de las nuevas valoraciones del euskera como mérito contempladas en la propuesta de decreto de su uso en la Administración supondría un avance sobre la situación actual, igualándose así la desventaja que existía entre la segunda lengua frente al inglés, al francés o el alemán. Una revisión que en ningún caso se primaría más que conceptos como la experiencia o la antigüedad.