Una funcionaria de Soria relata sus razones para escoger el modelo de las aseguradoras frente a la sanidad pública

La privada de Muface se mantiene en la España rural: "Hay incertidumbre"
Cartel de una sede provincial de Muface en Madrid


SE LEE EN 5 minutos
Capítulo cerrado. Más de seis meses, movilizaciones, licitaciones, prórrogas, bienvenidas y despedidas. La última etapa de Muface, la mutualidad que dota de asistencia sanitaria a los funcionarios, apunta a ser una de las más recordadas. Los cimientos del modelo del mutualismo administrativo se han tambaleado, han pasado a formar parte del debate público e incluso se ha planteado la desaparición progresiva de la mutualidad. A pesar de todo ello, Muface ha sobrevivido a su crisis sin precedentes, y ha dado comienzo a una nueva era tras el fin de los periodos de permutas sucedidos durante los meses de mayo y junio. Una época que comienza con un ‘robo’ de mutualistas, y es que la sanidad pública ha captado a más de 60.000 funcionarios haciéndose con un 36 por ciento del mutualismo frente al 64 por ciento del modelo privado. De hecho, la cobertura sanitaria privada no atrae a la España rural. Es allí, en esas provincias, donde una funcionaria desvela que una de las claves de ese rechazo es la “incertidumbre” ocasionada por los últimos meses.

El último Consejo General de Muface, celebrado a finales de julio, dio a conocer el nuevo dibujo del mapa sanitario de la mutualidad. Y es que aunque la crisis sin precedentes del modelo ha hecho mella entre los propios funcionarios, la sanidad privada continúa liderando la balanza. No es así, en cambio, en el caso de aquellas provincias más alejadas de las grandes ciudades.

Como desveló Redacción Médica, este tipo de asistencia no seduce en la España rural. Por ejemplo, Huesca cuenta con 4.144 afiliados entre Adeslas y Asisa. La segunda, cuya cifra no dista demasiado de la del territorio aragonés, es Gipuzkoa (4.036). Por su parte la tabla de este top 5 la siguen Teruel (3.742), Soria (2.956) y Álava (2.205).

El por qué del ‘no’ al Muface privado


María Monteseguro es, sin embargo, una de las funcionarias de Soria que sí que ha apostado por la sanidad privada. Esta docente de 43 años lleva adscrita varios años al sistema de mutualismo administrativo en el modelo de las aseguradoras. Además, ha sido una de las perjudicadas por la reciente crisis del sistema, ya que la entidad que le dotaba de cobertura, DKV, se descolgó de la puja por el concierto por la infrafinanciación económica.

“Hay que pensar que somos poca población y que mucha gente mayor suele optar por la sanidad pública”, responde esta funcionaria sobre la situación que vive la provincia. El modelo privado no ha seducido a los sorianos, que superan los 90.000 habitantes.

Monteseguro pertenece a las casi 3.000 personas que han dicho sí a la sanidad privada. En su caso, cuenta en conversación con Redacción Médica, su decisión de seguir en este modelo privado se debe a los “servicios médicos y la atención” que proporciona. Es por ello que durante el periodo de permutas extraordinario de junio, cuando Muface dio la posibilidad a los funcionarios adscritos a DKV de cambiarse de entidad o irse al sistema público, ella optó por seguir con otra aseguradora.

La atención sanitaria y los cuadros médicos ofertados no son las únicas razones que han llevado a esta funcionaria a continuar en el modelo privado. “No necesito nada urgente ni tratamientos especiales”, apunta sobre su situación clínica. Pero hay otro argumento que pone sobre la mesa: “En la sanidad pública de Soria hay mucha lista de espera en todos los especialistas”.


El futuro de Muface


La incertidumbre ha rodeado al mutualismo durante toda la crisis del modelo. De hecho, como confirma Monteseguro, el sentimiento aún sigue. Y es que a pesar de que el nuevo concierto estará en vigor hasta 2027, los funcionarios ya hablan de que los problemas volverán a surgir cuando se retomen las negociaciones entre Moncloa y las aseguradoras.

Otro de los aspectos que incrementa esa incertidumbre es el informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). En el documento, al que tuvo acceso este periódico, el organismo público concluyó que tanto Muface como sus ‘hermanos’, Isfas y Mugeju, eran ineficientes y planteaba la desaparición progresiva del mutualismo administrativo. Sin embargo, las medidas propuestas por la organización presidida por Cristina Herrero no parecen estar sobre la mesa de Moncloa, que no ha desvelado si las tendrá en cuenta a medio plazo.

De lo que sí se ha hablado en el seno del Gobierno es de una posible reforma del modelo. Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública (y encargado de la mutualidad), ya ha planteado esa transformación. Un cambio que, además, cuenta con el visto bueno de las aseguradoras.

Entre tanto, los funcionarios como María Monteseguro observan de cerca los pasos de Muface. Cuestionada sobre cómo ve el destino de la mutualidad, se muestra contundente: “Ahora mismo no podemos ver el futuro”. Así lo declara haciendo especial hincapié en el “revuelo” de los últimos meses. “Nos lleva a pensar que esto no va a acabar bien”, aclara. Y, con ello, dicta sentencia: “Continuamos con una gran incertidumbre”.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.