19 nov 2018 | Actualizado: 18:10

La OMS, en contra del afeitado antes de una operación

En caso de ser estrictamente necesario debe hacerse con maquinilla y no cuchilla

Margaret Chan, directora general de la OMS.
La OMS, en contra del afeitado antes de una operación
jue 03 noviembre 2016. 12.10H
Carlos Corominas
La Organización Mundial de la Salud reconoce que “rasurar el pelo de la zona de incisión ha sido una parte tradicional de la rutina preoperatoria de los pacientes que se van a someter a cirugía”, pero desaconseja esta práctica. En un reciente informe glosa 29 recomendaciones, optativas o necesarias, para aplicar en los preoperatorios y durante la cirugía a fin de evitar infecciones quirúrgicas y evitar el afeitado es una de ellas.

Considera que esta práctica “puede ser necesaria para facilitar la exposición de la piel a fin de marcarla para la cirugía”. También admite que el pelo puede estorbar a la hora de poner vendajes y ha sido asociado “a una falta de limpieza que puede causar infecciones”. Aún así, lo desaconseja.  
 
Las razones de la OMS son claras: “No hay diferencia significativa entre el afeitado con maquinilla o con cuchilla y entre dejar el pelo sin rasurar”. Es decir, la OMS se posiciona a favor de mantener el pelo a no ser que sea estrictamente necesario. Si este es el caso, debe rasurarse con maquinilla para “minimizar un trauma potencial sobre la piel”.
 

“No hay diferencia significativa entre el afeitado con maquinilla o con cuchilla y entre dejar el pelo sin rasurar”


La OMS insiste que “evitar rasurar el pelo” no tiene coste alguno y no implica mayor carga al personal sanitario. Por el contrario, las maquinillas “son caras y pueden ser difíciles de conseguir en países de ingresos bajos y medios”. Además, los cabezales “pueden resultan muy difíciles de limpiar y descontaminar”.    
 
El grupo de expertos responsable del informe también advierte de algunos prejuicios culturales acerca del pelo y de las diferencias entre hombres y mujeres. Señala que “los cirujanos pueden ser reticentes a utilizar maquinillas en la zona genital de varones”. En el caso de las mujeres “prefieren que se afeite la zona genital o, incluso, llegar al hospital con la zona depilada debido a normas culturales”.  
 
Bañar al paciente y lavarse las manos
 
Otra de las recomendaciones consiste en que el paciente se bañe o se duche utilizando un jabón antimicrobiano o uno común. De esta manera, “se consigue que la piel esté lo más limpia posible y se evita la presencia de bacterias especialmente en la zona de la incisión”.
 
Lavarse las manos antes de ponerse los guantes también es una de las medidas que la OMS recomienda como necesaria a fin de evitar infecciones. El objetivo es “reducir que haya bacterias en la piel del equipo médico que caiga en la incisión abierta durante la operación, especialmente en caso de que se rompa el guante”.
 
El procedimiento pasa por aplicar desinfectante a base de alcohol hasta los antebrazos y luego frotar bien ambas manos antes de ponerse los guantes. La OMS recomienda repetir el procedimiento hasta tres veces.
 
Según un estudio piloto desarrollado por la OMS en cuatro países africanos, aplicar estas recomendaciones puede resultar en la “reducción de un 39 por ciento de infecciones durante la cirugía”. Otros datos facilitados por el organismo señalan que el 11 por ciento de pacientes que se someten a cirugía en países con ingresos bajos y medios se infectan durante la operación. En África el más del 20 por ciento de las mujeres sometidas a cesárea contrae una infección durante el proceso.
 
Sin embargo, la OMS alerta que las infecciones durante cirugías “no son solo un problema de países pobres”. Apunta a que en Estados Unidos estos problemas suponen un ingreso extraordinario de 400.000 días en el hospital y un coste de más de 900 millones de dólares al año (unos 811 millones de euros al año). 
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