Con un sistema sanitario tensionado, las profesiones admiten la atención multidisciplinar pero con límites marcados

La competencia y la Ley General de Sanidad a ojos de los colegios profesionales.
Cobo, Ayuso, Galipienzo, Pino y Paseiro.


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Formación, competencias y adecuación. Tres palabras entrelazadas en el articulado de la Ley General de Sanidad, que cumple 40 años con el reto de reformarse o, directamente, tener un nuevo redactado. La normativa indica que la capacitación de los sanitarios y, por ende, las funciones que llevarán a cabo durante el ejercicio de su profesión deben adecuarse a las necesidades del Sistema Nacional de Salud (SNS). En la actualidad, buena parte de los hospitales y centros de Atención Primaria y Salud Mental padecen de saturación, debido al incremento del volumen de pacientes, aupado por el envejecimiento de la población o la incidencia de las patologías crónicas. Más allá del engrosamiento de las plantillas asistenciales, una mayor colaboración entre los distintos profesionales se entrevé fundamental para dar respuesta a la actual problemática. Tal vez, la compartición de algunas tareas, traducida en la incorporación de nuevos aspectos formativos en los planes de estudios de los grados. Una posibilidad que navega entre dudas y certezas en los sectores del espectro colegial con un evidente estancamiento de las competencias.

Los representantes de los ámbitos de Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología y Fisioterapia defienden el impulso de la multidisciplinariedad en el SNS. Es más, todos abogan por el fortalecimiento de la relación laboral entre los diferentes perfiles sanitarios, en pro de una mejor atención al paciente. No obstante, este vínculo se tiene que labrar desde unas competencias claras y bien definidas. Esta apuesta por el rigor es compartida, aunque hay sectores que valoran una mayor flexibilidad funcional, siempre que el incremento de las capacidades vaya acompañado de refuerzo formativo y evidencia científica.


Liderazgo médico


"La atención del paciente es multidisciplinar, pero las competencias tienen que estar definidas de forma exacta", ha resaltado el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, a este diario. Bajo su punto de vista, la combinación de ambas realidades garantiza el funcionamiento del proceso asistencial.

Sin embargo, Cobo matiza que la atención a pacientes debe ser dirigida por el médico. "El liderazgo no puede ser horizontal, sino recaer en aquellos profesionales que dedican tanto tiempo para adquirir los conocimientos y competencias para proporcionar seguridad clínica", ha explicado. En este sentido, ha recalcado que la formación universitaria de los integrantes del gremio facultativo se extiende durante seis años, a los que hay que añadir los cuatro o cinco relativos a la especialización vía MIR. "La ley no puede dejar ningún hueco en relación al liderazgo de los mencionados equipos multidisciplinares", ha agregado.


"El liderazgo no puede ser horizontal, sino recaer en aquellos profesionales que dedican tanto tiempo a formarse"



Por ello, el presidente de la OMC argumenta que 'la dirección del proceso asistencial' debe protegerse a través de distintas modificaciones de su jornada laboral. Así, reclama el cómputo de todas las horas trabajadas, con el objetivo de posibilitar la jubilación anticipada, o la aplicación de los complementos de penosidad y nocturnidad. También su participación directa en la organización del SNS.


Flexibilidad enfermera


Otras profesiones se dividen entre la estabilidad y el cambio. El secretario general del Consejo General de Enfermería (CGE), Diego Ayuso, remarca la necesidad de "avanzar en la definición de las competencias", pero también abre la puerta a la flexibilidad. "Situaciones como la dispersión geográfica, la limitación de recursos, o la escasez de algunas categorías profesionales hacen imprescindible el aperturismo en determinadas actividades", ha asegurado a Redacción Médica. Bajo su prisma, hay ámbitos de actuación que pueden ser compartidos por varios gremios, cuando se realicen bajo protocolos multiprofesionales y el consecuente respaldo formativo y científico.

Ayuso puntualiza que las enfermeras han experimentado "un desarrollo enorme a nivel académico", por lo que se requiere que sus puestos sean actualizados. En consecuencia, pide impulsar la Enfermería de práctica avanzada, la de Asistencia Continuada o la gestión de casos por parte de estas sanitarias. Además, considera 'clave' dotar de un mayor protagonismo a las especialistas.


Recursos farmacéuticos


La visión enfermera es compartida por Farmacia. Según la vicepresidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof), Marta Galipienzo, las profesiones deben tener "sus competencias definidas". Es más, algunas son "propias y exclusivas", especialmente las referidas al medicamento. Pero, precisa que algunas pueden ser compartidas, dado que "todos los sanitarios tienen algo que aportar". Este es el caso de Salud Pública o la gestión de las patologías. "Ante un sistema sanitario en transformación y con una demanda creciente de servicios, no debemos desaprovechar ninguno de los recursos con el debido respeto a las competencias de cada profesión", ha agregado.


"No debemos desaprovechar ninguno de los recursos"



En particular, Galipienzo pone de ejemplo la suma de la Farmacia Comunitaria a varias iniciativas del SNS, como la participación de las boticas en las labores de cribado de diversas patologías. Un catálogo de funciones que espera que se amplíe fruto de la aplicación de la Directiva 2005/36/CE en la legislación española, con la que se pretenden ampliar las competencias que debe adquirir el farmacéutico durante su formación en el área clínica o digital.


Límites en Salud Mental


El coordinador de la División de Neuropsicología del Consejo General de la Psicología de España (COP), Óscar Pino, tiene claro que "cada profesión debe tener unas competencias fijas", independientemente de la necesidad de resolución de una problemática particular. "La solución a la falta de psicólogos no es poner enfermeras a que hagan lo que hacemos nosotros. Al final, vestimos a un santo para desvestir a otro", ha afirmado. Su solución pasa por la contratación de más personal, más que por la apertura de las funciones.

Pese a todo, reconoce que temas limítrofes del espectro mental, como la psicoterapia, podrían realizarse entre varias profesiones. "Tal vez con una formación añadida se podría garantizar el acceso desde otras disciplinas", ha admitido. Sin embargo, insiste que esta no es la respuesta, al menos en el ámbito psicólogo. 


Traslación de la competencia fisioterapeuta


Al igual que sucede con Psicología, Fisioterapia es una de las profesiones con menos presencia en el SNS. En su caso, el presidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Fisioterapeutas (Cgcpf), Gustavo Paseiro, no incide en agregar o distribuir competencias, sino en su implementación en el ámbito público. "La cuestión no es redefinirlas, sino optimizar las ya existentes", ha dicho. "No hay que inventar nada nuevo, sino extrapolarlas al sector público", ha añadido, pese a que apunta a la importancia de aprobar la capacidad prescriptora al gremio. 

El máximo responsable del Cgcpf concreta que en el refuerzo de fisioterapeutas reside la garantía de una mejor asistencia, tanto en el abordaje de problemas musculoesqueléticos como su derivación. En conclusión, una mejor asistencia al paciente, punto principal de la Ley General de Sanidad.
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