El aumento de casos junto con el diagnóstico diferencial de covid clínico puede sobrecargar a una Primaria ya saturada

La gripe 'amenaza' a Primaria ante la ausencia de inmunidad y prevención
Joan Caylà e Isabel Jimeno Sanz.


02 nov 2021. 11.20H
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Durante el otoño e invierno de 2020, la alta prevalencia del Covid-19 y precauciones como el uso de la mascarilla, la distancia social o la reducción de aforos en interiores relegaron al mínimo la incidencia de la gripe. Sin embargo, este año el virus amenaza con reclamar su espacio y ya ha dejado las primeras muestras de que no habrá un número de casos tan bajo como en el año anterior. 

Según los expertos consultados por Redacción Médica, Atención Primaria ya ha atendido más casos de gripe que en todo el invierno anterior. Unos números que, pese a ser “habituales” para esta época del año, ponen en un nuevo aprieto al primer nivel asistencial. “Vamos a tener una gripe similar a años prepandémicos y ojalá más baja porque si no en Primaria tendremos problemas. Estos pacientes tienen que pasar por el circuito covid salvo en casos muy claros, generando así una sobrecarga asistencial”, comenta Isabel Jimeno Sanz, responsable del grupo de trabajo de vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Un riesgo de sobresaturación que irá ligado a la evolución del covid y una posible sexta ola pandémica. “En España la gripe ocasiona un número no desdeñable de contagios y muertos. Podría pasar que coincidiese una onda de covid con una epidemia de gripe. Esto sería un problema mayor, especialmente para Primaria”, destaca Joan Caylà, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Demasiado “pronto” para predecir su evolución


Al colapso que genera el diagnóstico diferencial de covid clínico se une al déficit estructural de personal que padece Atención Primaria. “Llueve sobre mojado”, destaca Jimeno Sanz, quien pese al ya detectado aumento de casos considera que es muy temprano para predecir si este año la incidencia de la gripe será muy alta. “A finales de noviembre ya sabremos qué variante está circulando y cómo va a evolucionar la temporada”, asegura.

En la misma línea se muestra Caylà: “En los países tropicales, donde ya ha pasado la temporada de la gripe, la incidencia ha sido baja, pero eso no garantiza que aquí suceda lo mismo. Es importante vacunarse. Así si finalmente tenemos una incidencia elevada evitaríamos casos y si no tendríamos un título elevado de anticuerpos en personas vulnerables porque la gripe seguro que volverá, si no es este año será el siguiente”.

Ausencia de inmunidad tras un año con casos cero


Según apunta la especialista de Familia, el “problema” de este año es que como el año pasado no hubo apenas gripe, ni circuló el virus, carecemos de anticuerpos. “Si el virus predominante fuera similar al del año pasado carecemos de inmunidad. No solo se trata de gente que tuvo la gripe sino de los que tuvieron contacto con ella. Esto repercutiría en un mayor número de casos. Entre esta ausencia de protección y las no medidas de este año estamos un poco más en cuadro”, asegura Jimeno Sanz.


"Deberíamos permanecer con las mascarillas en espacios cerrados durante todo el invierno"



La baja circulación de la gripe también acarrea consecuencias positivas, como es la escasa mutación del virus. “Con la baja actividad gripal que ha habido en los últimos 12 meses en todo el mundo la mutación es limitada por lo que las vacunas serán eficaces. Cuando tenemos los virus replicando en muchas personas el virus muta, pero la suerte es que en el último año la circulación ha sido muy limitada”, comenta Caylà.

¿Cuáles son las medidas para evitar un alta IA de gripe?


Para evitar que la gripe se extienda entre la población, los expertos recomiendan impulsar la vacunación, también entre los profesionales sanitarios, mantener el uso de mascarillas y el lavado de manos, e intentar sostener la distancia de seguridad.

Deberíamos permanecer con las mascarillas en espacios cerrados durante todo el invierno”, asegura el epidemiólogo. Una opinión que coincide con la de la facultativa de Familia, quien va más allá y apunta hacia un cambio cultural. “Tenemos que empezar a entender que cualquier persona con un catarro banal, que puede ir donde quiera, use la mascarilla para evitar contagios”, reivindica la responsable del grupo de trabajo de vacunas de la SEMG.

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