Firma del acuerdo entre Sanidad y Satse, CCOO, UGT y CSIF para reformar el Estatuto Marco.
Al Ministerio de Sanidad no dejan de crecerle los enanos en su afán por reformar el
Estatuto Marco. El departamento que dirige Mónica García se encuentra entre Escila y Caribdis: al
rechazo sistemático del comité de huelga médica a sus propuestas para desbloquear el conflicto y al
plantón de los consejeros autonómicos este miércoles, hay que sumar el enfado de los cuatro sindicatos de la mesa del Ámbito de Negociación que, en enero, acordaron con el Gobierno las bases para actualizar el marco general de las condiciones laborales del personal estatutario. Satse, CCOO, UGT y CSIF ya habían manifestado su preocupación por los matices introducidos por otros ministerios en el texto en el que plasmaron sus firmas, antes de quedar aprobado como anteproyecto de ley en el Consejo de Ministros, y en ello ahondan en una carta enviada este martes a los consejeros regionales de sanidad, un día antes de la reunión fallida del
Consejo Interterritorial. Las centrales
reivindican el término “negociación colectiva” para negarse a imposiciones que partan del Consejo Interterritorial y oponerse a cualquier propuesta para
establecer en los servicios de salud mesas sectoriales sólo de médicos.
Este rechazo frontal a esa posible medida conduce al Ministerio de Sanidad a un callejón sin salida. No en vano, es
uno de los clavos ardiendo a los que aún se sigue aferrando para tratar de salvar la situación, y así lo ha querido dejar claro Mónica García en sus últimas intervenciones públicas al respecto. La idea de Sanidad pasa por
replicar en el Estatuto Marco una opción recogida en el Estatuto Básico del Empleado Público que también requeriría suprimir, en la Ley de Órganos de Representación, Determinación de las Condiciones de Trabajo y Participación del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, el epígrafe que impide establecer diferencias entre colectivos profesionales dentro de las áreas de salud, con el pertinente visto bueno de la mesa del Ámbito de Negociación.
Un informe de la Secretaría General Técnica del ministerio avala la propuesta, pero parece complicado, si no imposible, que vaya a prosperar. En abril,
las centrales del comité de huelga médica rechazaron la oferta de Sanidad al considerarla “inviable desde el punto de vista jurídico”. Y ahora, en su carta, la mayoría de sindicatos del Ámbito dejan claro que nunca apoyarán la medida, no por el cómo, sino por el qué. En su opinión, establecer unidades electorales y mesas sectoriales exclusivas de un solo colectivo
“rompe la base de la regulación conjunta de las condiciones de trabajo del personal estatutario”.
El Ámbito ve un "ataque directo" a sus acuerdos
Pero el malestar de Satse, CCOO, UGT y CSIF va más allá de este asunto. “En ningún caso, una vez alcanzado un acuerdo entre el ministerio y las organizaciones legitimadas, es admisible que se plantee de manera formal la revisión y modificación de cuestiones ya acordadas”, reza la misiva. Esto es lo que, según los sindicatos firmantes, ya trasladaron a los propios consejeros en otra carta remitida días antes, el viernes de la semana pasada. A juicio de las centrales, los acuerdos y recomendaciones que Sanidad tenía pensado plantear a las comunidades autónomas en el Interterritorial del miércoles (como el límite de las guardias médicas y la reforma de la clasificación profesional)
“suponen un ataque directo a la línea de flotación del acuerdo alcanzado” en enero.
Los cuatro sindicatos consideran que las propuestas recogidas en el orden del día, y que no llegaron a debatirse porque los consejeros se levantaron de la mesa, modifican el texto que ellos firmaron a primeros de año “en aspectos sustanciales que
suponen la ruptura de una negociación realizada en beneficio de todas las categorías del personal sanitario sin exclusión, incluido el personal médico”. De hecho, aseguran que el gremio facultativo “ha visto reflejado en el anteproyecto de ley de Estatuto Marco mejoras sustancias, muchas de las cuales incluso les aplican en exclusividad”. Cabe recordar que la norma contiene un capítulo dedicado a las condiciones de los médicos y facultativos.
Rechazo a "imposiciones" del Consejo Interterritorial
Sobre la jornada laboral, sostienen que todo lo que concierne a ese asunto “debería ser fruto, en todo caso, de la negociación de las propias mesas sectoriales, sin que sea impuesto por un acuerdo o recomendación del Consejo Interterritorial, que
estaría obviando la atribución de negociación colectiva que corresponde legalmente a las mesas sectoriales”. Los sindicatos aprovechan para recordar que el término negociación colectiva “en ningún caso hace alusión a una negociación diferenciada por ‘colectivos’ concretos, sino conjunta para, en este caso, todo el personal estatutario”.
La carta termina con la
amenaza de la convocatoria de “un calendario de jornadas de huelga” de todas las categorías profesionales del Sistema Nacional de Salud en el caso de que, en la reunión del Interterritorial, se hubieran adoptado acuerdos que modificaran “la esencia del anteproyecto de ley”. Pero esa situación estuvo lejos de producirse.
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