Una serie de signos y síntomas ayudan a saber si una persona ha pasado el coronavirus sin saberlo

Identifican las 7 secuelas más comunes que indican un Covid asintomático


26 abr 2021. 19.00H
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El Covid-19 ha provocado millones de enfermos por todo el planeta tras más de un año de pandemia. Sin embargo, una de las características de este coronavirus es que afecta a muchas personas que lo superan de manera asintomática. Una serie de secuelas pueden advertir de que alguien ha pasado el proceso viral sin haberse dado cuenta por esa ausencia de signos durante su desarrollo.

El colectivo de asintomático, según estimaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés, supone en torno al 40 por ciento de los casos. Sin embargo, diferentes estudios y científicos señalan una serie de señales que alertan de haber superado la enfermedad en el pasado.


Resfriado


En muchas ocasiones es difícil diferenciar entre una gripe convencional y un cuadro leve de Covid-19 sin la realización de un test que confirme o no que se trata de coronavirus. A pesar de que ambas patologías comparten el resfriado como síntoma, en el caso de la gripe estos no causan dificultad para respirar, dolores de cabeza severos o síntomas gastrointestinales, como sí lo hace el Covid.


Fatiga


Es una de las mayores secuelas persistentes. Una investigación publicada en Jama, un 53 por ciento de pacientes manifestaron tener una intensa fatiga unos 60 días después de mostrar los primeros síntomas por Covid-19. Aún no evidencias científicas suficientes que demuestren por qué la fatiga persiste tanto tiempo, pero se cree que podría ser la forma en la que el sistema inmunológico de una persona reacciona frente al virus o la forma en la que el virus afecta al cuerpo.

El cansancio extremo también puede deberse a otros factores como no dormir bien, por lo que por sí solo no es capaz de indicar que se ha pasado el coronavirus.


Daños cardíacos


Existen varios registros de pacientes con problemas del corazón tras haber pasado la enfermedad. Para un estudio realizado con 100 personas y publicado en Jama Cardiology se realizó resonancias magnéticas a todos ellos y se halló que el 78 por ciento tenía algún tipo de anomalía cardíaca independiente de cualquier condición preexistente.


Tos persistente


Otra investigación del CDC a apunta a que la tos seca, sin presencia de flema, es un síntoma persistente posCovid. el 43 por ciento de las personas que tenían Covid-19 todavía tenían tos de 14 a 21 días después de salir positivos en un test PCR.


Pérdida de olfato y gusto


Es el gran sello distintivo del coronavirus: la pérdida de olfato y gusto. No sucede siempre, pero muestra una fuerte incidencia en los casos de coronavirus. Datos preliminares de la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología-Cirugía de Cabeza y Cuello (AAO-HNS) encontraron que en los pacientes con la enfermedad que perdieron el sentido del olfato, el 27 por ciento tuvo alguna mejoría en aproximadamente siete días, mientras que la mayoría mejoró en 10 días.

Aunque también es posible perder estos sentidos temporalmente con otras enfermedades respiratorias, como un resfriado o alergias estacionales, la gran diferencia con el coronavirus es que este síntoma puede permanecer por mucho tiempo, incluso tras meses de recuperarse de la enfermedad.


Pérdida del cabello


Tras haber superado la enfermedad, muchos pacientes han señalado pérdidas de cabello. Puede deberse por un aumento adicional del estrés. No obstante, Es poco probable perder más cabello de lo habitual sin tener otros síntomas, como tos o fiebre, por lo que ese puede ser un muy buen indicador de que alguna vez tuvo la enfermedad.


Conjuntivitis


El jefe médico de Oftalmología del Centro Médico Ambulatorio de Swiss Medial Group, Pablo Wainberg, explica en Infobae que “existen pacientes que durante el proceso del coronavirus tienen conjuntivitis. Suele presentarse en la fase media de la enfermedad. Es más frecuente en esa etapa que en la fase inicial. Pero aún, en esa fase de la enfermedad, la frecuencia es baja. Es una minoría”.

“Incluso, en las personas que ya fueron diagnosticadas con coronavirus -que estaban internadas hace varios días- la probabilidad de encontrar el virus es baja. Esas personas pueden tener conjuntivitis o pueden tener congestión ocular, por ejemplo, con otros signos que afectan a la conjuntiva y que se pueden dar en algunos pacientes, cuando están internados y con respirador”, indica.

Es decir, el paciente que está internado y tiene un respirador, recibe algunas medicaciones para poder soportar a este último, que provocan sequedad en el ojo y hacen que ese órgano no se cierre completamente. Eso provoca que el ojo se ponga rojo y que sea, también, una conjuntivitis pero no infecciosa.

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