Un estudio reciente muestra los peligros de complicaciones muy graves por mala praxis de esta prueba para Covid

Riesgos del test PCR: hemorragia, tabiques perforados e hisopos encajados
Una profesional sanitaria realiza una prueba PCR para detectar la presencia de Covid-19.


30 abr 2021. 13.30H
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La prueba PCR con hisopo nasofaríngeo es el método más empleado como prueba diagnóstica para detectar el coronavirus Covid-19 en una persona. Este test se considera seguro, si bien, una mala praxis en su ejecución puede provocar complicaciones muy graves en el paciente, por las estructuras vitales adyacentes, como hemorragias nasales, rotura del tabique nasal e incluso fuga de líquido cefalorraquídeo.

Una investigación realizada recientemente y publicada en JAMA Network, muestra que el riesgo de que se produzca una complicación grave que requiera atención especializada después de realizar una PCR es muy bajo, pero que pueden producirse y, al afectar a “localizaciones anatómicas difíciles pueden poner en peligro la vida”.

--- Consulte aquí la investigación ---

Todas las complicaciones detectadas en la investigación están relacionadas con una PCR mal hecha, ya sea por uso excesivo de fuerza o por una dirección demasiado craneal del hisopo. Mientras que los pacientes que sufrieron la rotura de los hisopos se recuperaron bien, los pacientes con epistaxis tuvieron recuperaciones más difíciles. Además, las complicaciones también expusieron al personal al riesgo de un procedimiento generador de aerosoles.


Hemorragias masivas


Durante el periodo de estudio de siete meses, se realizaron 643.284 pruebas PCR. En 2.899 pacientes de urgencias de Otorrinolaringología se identificaron ocho visitas relacionadas con complicaciones: cuatro hemorragias nasales y cuatro hisopos rotos.

La frecuencia de complicaciones que requirieron tratamiento en urgencias fue de 1,24 por cada 100.000 pruebas realizadas. Los hisopos rotos se extrajeron mediante endoscopia nasal con anestesia local, mientras que las hemorragias nasales requirieron medicación, numerosos taponamientos nasales y procedimientos quirúrgicos y endovasculares y provocaron riesgo fetal, sepsis y transfusiones de sangre.

La mitad de las hemorragias eran potencialmente mortales (el nivel de hemoglobina era inferior a 6,5 g/dl [para convertirlo en g/l, multiplicar por 10,0]). La hemorragia masiva complicó la localización de las hemorragias. Es probable que las infecciones, así como las adherencias intranasales y las perforaciones septales, fueran consecuencia de los repetidos taponamientos nasales.


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