Coronavirus: analizada en un paciente la coinfección de Covid-19 y gripe A

El coronavirus muestra síntomas inespecíficos del tracto respiratorio superior que hace que sea difícil distinguirlo

Un paciente al que se le está extrayendo sangre.
Coronavirus: analizada en un paciente la coinfección de Covid-19 y gripe A
vie 08 mayo 2020. 12.50H
Un nuevo estudio realizado por investigadores y médicos japoneses alerta de coinfecciones de coronavirus Covid-19 con el virus influenza A (el causante de la gripe episódica), algo que podría ser difícil de detectar pues ambas comparten características clínicas similares. La convivencia de ambos virus en un mismo paciente podría ser bastante común, por eso, los autores de la investigación recomiendan evaluar exhaustivamente esta posibilidad.

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Esto se debe a que “las infecciones por el virus de la gripe pueden presentar síntomas similares a los de Covid-19”. De hecho, el estudio advierte de que la falta actual de conocimiento clínico sobre el coronavirus “podría, por lo tanto, conducir a sesgos y diagnósticos perdidos en casos de infecciones coexistentes”.

Esta investigación se ha llevado a cabo en el Hospital Genetal Eiju de Tokio, en donde se ha estudiado el caso de una mujer de 78 años, no fumadora con dislipidemia e hipotiroidismo, que se acudió a su médico de Atención Primaria el 13 de febrero con malestar general y anorexia que duraron varios días.

No tenía otros síntomas típicos del Covid-19, como fiebre, tos, esputo o disnea. Había visitado París, Francia, del 30 de enero al 4 de febrero de 2020. En ese primer momento, “sus signos vitales estaban dentro de los límites normales”. El 18 de febrero, se quejó de tos y exacerbación de malestar y anorexia y tuvo una pérdida de peso corporal asociada de 3 kilos.


Tratamiento hospitalario contra la gripe A y el Covid-19


Es entonces cuando fue derivada al Hospital de Eiju debido a una “sombra reticular bilateral vista en las radiografías de tórax y la opacidad de vidrio esmerilado (GGO) adyacente a la pleura vista en la tomografía computarizada (TC) de tórax”. Entonces, la mujer ya tenía una temperatura de 37,7 grados, una frecuencia respiratoria de 20 respiraciones / min; una frecuencia cardíaca de 106 latidos / min (regular), una presión arterial de 139/63 mmHg y SPO 2 del 95 por  ciento en aire ambiente.


El tratamiento de la coinfección por influenza A podría mejorar el resultado de la coinfección por Covid-19


Además, los análisis de sangre de admisión mostraron proteína C reactiva elevada (7.9 mg / dL), aspartato aminotransferasa (106 U / L), alanina aminotransferasa (80 U / L), γ-glutamiltransferasa (153 U / L), fosfatasa alcalina (372 U / L) y lactato deshidrogenasa (383 U / L). Mientras, otros resultados de análisis de sangre estuvieron dentro del rango normal.

Con estos resultados, y debido a los antecedentes del viaje y los hallazgos de rayos X y TC de tórax, se decidió hacerle la prueba PCR para detectar una infección de coronavirus, pues los síntomas estaban presentes, al tiempo que se le realizó la prueba del virus de la influenza A, en la que dio positivo, por ello se le inició tratamiento con oseltamivir con ceftriaxona 2 g / día y azitromicina 500 mg / día para cubrir posibles infecciones bacterianas.

Un día después de comenzar el tratamiento de la gripe A, el 19 de febrero, se volvió afebril, mientras que el siguiente, su prueba PCR fue positiva en Covid-19. Para el 21 de febrero, su malestar general había empeorado. La radiografía de tórax y la tomografía computarizada, reexaminadas el 25 de febrero, mostraron mejoras en la GGO previamente observada, pareciendo más una consolidación.


La paciente mejoró gracias a un tratamiento contra la gripe A


Dada la mejora en sus síntomas clínicos y hallazgos en la TC, el 26 de febrero se realizó otro análisis de PCR para la detección de SARS-CoV-2 que dio positivo. Sin embargo, las pruebas subsecuentes de los días 1 y 2 de marzo dieron negativo, por lo que el 5 de marzo la mujer fue dada de alta. No requirió oxigenoterapia durante su estadía en el hospital.

Todo esto demuestra que la paciente se volvió afebril un día después de recibir el medicamento contra la influenza, oseltamivir, por lo que “su fiebre inicial en el momento del ingreso probablemente se debió a la influenza”.

Los investigadores sostienen que dadas las tasas de diagnóstico actuales tanto del virus del SARS-CoV-2 como de la influenza, “no es clínicamente apropiado excluir las infecciones virales prevalentes de los resultados de la prueba”, pues “el tratamiento de la coinfección por influenza A podría mejorar el resultado de la coinfección por Covid-19”.

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