Haber acudido al hospital de manera temprana le ha evitado consecuencias fatales

La británica Phoebe Banbury (Facebook).


POR REDACCIÓN
Phoebee Bambury, una estudiante británica de 19 años acaba de superar un síndrome de shock tóxico, tras estar 12 días ingresada en el hospital. Los síntomas comenzaron a las pocas horas de que la joven se pusiese un tampón.

Los síntomas del síndrome, que puede resultar en la pérdida de miembros o incluso en la muerte de la persona afectada, pueden confundirse en sus inicios con los de una gripe. Entre ellos se incluye fiebre superior a los 39 grados, dolor de cabeza, musculares, de garganta, diarrea y una erupción cutánea.

Bambury ha relatado al tambloude británico 'The Mirror' que empezó a sentirse “horriblemente mal" a las pocas horas de aplicarse el tampón. Estaba en la biblioteca cuando comenzó a sufrir vómitos y, en un primer momento, asoció los síntomas a los nervios. "Me pareció que era sólo porque era temporada de exámenes y yo había estado muy estresada".

Su cuadro continuó empeorando durante varias horas. No fue hasta la noche cuando recordó haber leído o escuchado algo asociado al uso de tampones y fue a leer el prospecto que viene en la caja. “Cuando leí los síntomas del síndrome de shock tóxico todo cuadraba", asegura. Haber acudido relativamente rápido al hospital le ha ahorrado a esta joven consecuencias aún peores.
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