Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 14:35
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"No es verdad que haya bajado el PIB en sanidad"

José Ignacio Echániz, responsable de Sanidad del PP, responde a las preguntas de Redacción Médica

José Ignacio Echániz, número 12 del Partido Popular en la lista de Madrid y responsable de Sanidad del PP.
"No es verdad que haya bajado el PIB en sanidad"
Carlos Corominas
Joana Huertas
Martes, 21 de junio de 2016, a las 19:10
José Ignacio Echániz se presenta a los comicios del 26-J como número 12 del Partido Popular en la lista de Madrid y responsable de Sanidad del PP. Dos veces consejero de sanidad en dos comunidades distintas, Echániz pasó de la Consejería de Sanidad de Castilla La Mancha a portavoz de Empleo en el Congreso de los Diputados en la pasada legislatura.
 
En plena campaña electoral, Echániz atiende a Redacción Médica en una entrevista en la que niega que haya bajado el porcentaje del PIB destinado a la sanidad, propone que si hay algún español o residente sin tarjeta sanitaria que le llame para gestionar su situación y critica que las profesiones no lleguen a acuerdos y provoquen que al “Gobierno le partan la cara”. Propone que las farmacias puedan vacunar y no le desagrada la idea de ser ministro de Sanidad. Entre tanto desliza reproches a la gestión del PSOE, advertencias ante una posible llegada de Unidos Podemos al poder y mantiene una defensa férrea de la gestión sanitaria del PP al que ve como el único partido solvente para la sanidad española. 

¿Cómo se plantea esta campaña a seis meses de la anterior?
 

Echániz: "Nos tenemos que poner de acuerdo en la nueva cartera de servicios de las farmacias" 

Nosotros hemos presentado el mismo programa, el mismo esquema de candidaturas y estamos haciendo una campaña digamos que incorpora lo que hicimos en la anterior, sumándole lo que ha pasado, contando a los españoles lo que ha pasado estos 4 meses. Lo que ha pasado es que ha habido un partido como Ciudadanos, que pidió el voto para unas cosas y que luego ha querido que su presidente y su candidato a la Presidencia del Gobierno sea Pedro Sánchez; un Pedro Sánchez que ha ido a la investidura sin tener los votos y en una situación muy precaria y un partido como Podemos al que se le ha visto el plumero, porque al final es más de lo mismo del Partido Comunista. Va de la mano a las elecciones del Partido Comunista y es la izquierda más radical que intentó ganar las anteriores elecciones camuflándose en su programa, que un programa extremista, totalitario y muy malo para España.
 
Recientemente ha hablado aumentar la tarta, hablando metafóricamente sobre el PIB, pero que la sanidad no debería quitar de otros sectores.
 
En la crisis más importante que ha vivido nuestro país, en la comunidad autónoma donde yo he gobernado, la sanidad ha sido el único elemento que no ha disminuido de una forma dramática. Es decir: que si caía el presupuesto, caía más las de otras áreas que de la de sanidad. Esa es una forma de respetar los servicios sociales y la sanidad. Pero no es fácil quitarle un 1 por ciento a Educación, porque hay necesidades en educación de escuela pública y universitaria y de otra índole.
 
Por lo tanto, yo por lo que he apostado siempre es no por modificar el porcentaje de la tarta, que si es posible bienvenido sea, sino por aumentar la tarta. Es decir, el crecimiento del gasto sanitario tiene que venir porque haya más recursos para la Sanidad nuevos. Yo tengo claro que si en España hay más empleo, si en España hay crecimiento económico, si hay más gente trabajando, va a haber más recursos.
 
El resto de partido critica que haya bajado precisamente el porcentaje del PIB por debajo del 6 por ciento. ¿Usted considera que es razonable que la sanidad se financie con una parte menor del 6 por ciento del PIB?
 
Es que no ha bajado, es que no es verdad. Depende cómo lo cuentes. El problema es que gastamos una parte muy importante de los recursos públicos en pagar deudas del pasado e intereses del pasado, pero todo eso conforma un PIB que es un PIB muy alto. Además, el PIB no es un buen medidor de la sanidad. Estados Unidos dedica en torno al 14 por ciento del PIB y su sanidad no es mejor que la nuestra, ni más equitativa, ni más justa, ni mejor distribuida.
 
España tiene mejores indicadores sanitarios que Estados Unidos y gastamos menos, por lo tanto, el porcentaje del PIB no es un buen medidor, y yo lo que digo es, si en España existe en este momento una Sanidad más fuerte y más sostenible que en el pasado es porque hemos hecho reformas.
 
¿Hay espacio para mantener esta financiación con la propuesta de no subir los impuestos y con el recorte de 8.000 millones que planea sobre España?
 

Echániz defiende que "en España hay universalidad". 

No, pero es que también es un problema conceptual. A ver: la izquierda lo ve en estos términos porque ellos no saben hacer crecer un país. Claro, ellos dicen: “el presupuesto es este y el déficit hay que bajarlo, pues hay que recortar”. No, hombre, hay otra fórmula. Hay que hacer crecer la economía para no recortar. Si la economía crece, hay más empleo, si hay más empleo, gente que ahora mismo está en desempleo y está cobrando una prestación, en lugar de cobrar una prestación pagará impuestos y pagará a la Seguridad Social y España recaudará más y con ese dinero podrá pagar esa aceleración del ritmo de reducción del déficit.
 
En un acto en el Consejo General de Enfermería, su compañera Elvira Velasco planteó que se podía revisar el Real Decreto de prescripción enfermera. ¿Lo revisarán?
 
En este momento hay un cierto bloqueo porque para poner en marcha la prescripción enfermera hace falta una cuestión esencial que en este momento no existe: consenso entre las profesiones. La prescripción enfermera es un avance en lo que significa la capacidad profesional de unos determinados trabajadores de la sanidad de nuestro país, que no está especialmente bien vista por otros profesionales. Entonces claro, se le pide al gobierno que adopte decisiones en una materia en la que ni siquiera hay consenso profesional.
 
Lo que nosotros proponemos a las dos profesiones es que se sienten y se pongan de acuerdo, porque pedirle cosas a la Administración siempre es muy fácil, pero lo difícil es que los ciudadanos de España y las administraciones le pidan a las dos profesiones colegadas que se pongan de acuerdo.
 
Hablando precisamente de conflictos entre profesiones, ¿apoyaría la creación de una especialidad de infecciosa y una especialidad de urgencias?
 
No sé si es buena o mala idea, porque no soy experto en infecciosas ni conozco la distribución. Lo que sí sé es que aquí pasa un poco lo mismo, es decir, los infectólogos creen que sería bueno que hubiese una especialidad y los médicos de Medicina Interna se niegan porque dicen que la infectología está entre sus competencias. ¿Quién tiene razón? No lo sé, sinceramente, porque esto es un tema muy técnico y muy profesional. Lo que les pediría a infectólogos, a internistas y a otras profesiones es que se sienten a hablar y se pongan de acuerdo.
 
¿Este debate debería ser arbitrado por el gobierno?
 
Yo creo que el gobierno siempre tiene que estar ahí, porque el gobierno tiene que hacer ver a los profesionales que si se ponen de acuerdo va a estar respaldando la decisión detrás. Lo que a veces se le pide al gobierno es que le partan la cara por tomar una decisión que no toman los mismos profesionales
 
¿Qué papel juega la sanidad privada en el sistema?
 

"Sobre prescripción enfermera lo que nosotros proponemos a las dos profesiones es que se sienten y se pongan de acuerdo"


La sanidad privada tiene un papel importantísimo en nuestra sociedad. Cuando 8 millones de españoles deciden todos los años que parte de su retribución o de su renta familiar vaya a una póliza de Sanidad Privada, es que es una realidad que tiene que contemplar. Si lo que está pidiendo Podemos es eliminar 8 millones de pólizas sanitarias, pues creo que es un error de una naturaleza enorme, porque todo eso tributa y genera riqueza, empleos y muchas cosas que son fundamentales para nuestra sociedad.
 
Junto a eso pues tenemos un sistema sanitario eminentemente público, que se ha desarrollado a lo largo de muchas décadas en nuestro país.
 
¿Hacen falta nuevas facultades de Medicina, o habría que cerrar algunas?
 
Lo importante en la Universidad es acabar con la endogamia. Es un error el concepto de “yo vivo en mi comunidad autónoma y quiero estudiar en mi comunidad autónoma y no salir de mi comunidad autónoma y luego trabajar en mi comunidad autónoma”. Creo que cambiar de lugar, irse a estudiar a otro sitio, probar otra universidad, hacer un máster en otro sitio y tal, creo que eso  enriquece el mundo universitario.
 
Entonces, ¿sí o no?
 
Bueno es que yo no sé contestar sí o no. Eso pedir peras al olmo.
 
¿Hacen falta o no?
 
A ver, creo que no, creo que no. Creo que lo que hace falta es que sigamos mejorando su calidad y que haya movilidad en el profesorado y en los alumnos.
 
¿Un farmacéutico podría o debería prescribir, poner vacunas? ¿Cuál es también su postura en cuanto a pago por servicios?
 

Echániz en un momento de la entrevista.

Yo creo que en el futuro nos tenemos que poner de acuerdo en qué nuevos servicios o qué nueva cartera de servicios podrían prestar las farmacias de este país y cómo se puede financiar esos nuevos servicios.
 
¿Qué servicios entrarían ahí?
 
Vacunación, control de enfermedades crónicas, seguimiento de los pacientes, seguimiento de los polimedicados, hay miles de servicios…
 
¿Prescripción?
 
La prescripción en este momento en España está sujeta, como el propio Decreto dice, a la prescripción médica. Otra cosa es la indicación y la dispensación, pero la prescripción en este momento en España la pueden hacer los facultativos nada más.
 
¿Si gobierna el PP se plantea mantener el acuerdo con Farmaindustria de forma estructural?
 
Me parece un buen acuerdo, no es un acuerdo estructural ni para siempre, es un acuerdo procedimental, pero sí que bebe de la filosofía que yo creo que tiene que ser mantenida en el futuro. La filosofía es que en España no pueden crecer los gastos de los servicios públicos por encima de lo que la sociedad española es capaz de recaudar a través de sus impuestos.
 
¿Se plantea el PP alguna medida para devolver los medicamentos de diagnóstico hospitalario a las farmacias comunitarias?
 
Bueno, yo quiero pensar que determinadas decisiones están basadas en la evidencia científica, y si están en los hospitales es porque ha habido algún elemento de carácter técnico que obliga a que esté en los hospitales. En el primer momento en que la situación económica lo permita, se podría revisar.
 
¿Por qué no fue portavoz de Sanidad en la anterior legislatura y se fue a Empleo?
 
En un gobierno, al final se trata de componer un equipo. Que el grupo parlamentario y su presidente Mariano Rajoy piensen en mí para llevar una de las portavocías más gruesas es una satisfacción para mí.  
 
¿Se vería como Ministro de Sanidad?
 
Creo que formar parte de un gobierno para hacer cosas, es una cosa muy interesante, y si te dan la oportunidad, creo que no deberías decir que no, salvo que no te veas en condiciones de poderlo hacer.
 
¿Considera que Rafael Bengoa podría ser un buen Ministro de Sanidad?
 
No, no queremos que sea Bengoa, evidentemente, porque eso significa que sería una persona de otro partido político, con todos mis respetos para Rafa Bengoa. Porque creemos que el Partido Socialista lo ha hecho mal en Sanidad, en 2011 dejó la situación muy mala, muy mal, y creemos que nuestros cuadros y nuestra gente formada tiene mejores condiciones para ejercer esas funciones. Tenemos muchos, pondría diez nombres del Partido Popular de primera línea que podrían ser Ministros de Sanidad dentro de pocos meses.
 
Mariano Rajoy ha llegado a manifestar que le ha costado tomar ciertas decisiones, ¿cómo le han afectado a usted personalmente los recortes?
 

"Los que no tienen la tarjeta sanitaria son personas que han venido a nuestro país irregularmente e ilegalmente"


Yo me siento orgulloso de que se haya preservado las pensiones, la sanidad, la educación y orgulloso de que cinco años después España esté mejor y se hayan mejorado las cosas, en crisis. Porque mejorar cuando las cosas van muy bien es muy fácil, pero mejorarlas cuando las cosas van mal es más difícil.
 
Antes, la diferencia entre pagar o no la factura farmacéutica estaba en la edad, fueras rico o no. Es decir, había ricos mayores que no pagaban, mientras que ahora es la renta, ahora es, tengas la edad que tengas, si tú eres un parado de larga duración y tienes hijos en edad de gastar medicamentos, y no tienes recursos, tú no pagas medicinas, y si tú tienes 70 años y tienes muchos recursos financieros, pues tú pagas un poco más. Todo eso matizado, y sin que suponga un grave lastre para ninguna familia española.
 
¿Considera que hay universalidad en España?
 
Es poco importante que yo lo opine, lo importante es la realidad y la realidad es que en España hay universalidad. En España hay en este momento 800.000 tarjetas sanitarias más que al inicio de la crisis, que en el año 2011, es decir, este gobierno ha acreditado a 800.000 personas más como referentes y titulares de una tarjeta sanitaria. Todos los españoles que tienen las condiciones de serlo, tienen tarjeta, y los residentes,  tienen en este momento acceso a la tarjeta sanitaria, por tanto se ha universalizado la asistencia.  
 
¿Y en el caso de inmigrantes?
 
Bueno, esto es otra cosa. A ver, el problema de los inmigrantes es que son personas que no han venido legalmente. Los que no tienen la tarjeta sanitaria son personas que han venido a nuestro país irregularmente e ilegalmente, subvirtiendo nuestra legislación, nuestras leyes, y las leyes se hacen para cumplirlas, ¿no?
 
Bueno, pero como España es tan generosa en términos de solidaridad intergeneracional e interterritorial, pues en España hemos buscado una solución dentro del Consejo Interterritorial, para esas personas, y por tanto en España en este momento pues no hay inmigrantes que no tengan acceso a la Sanidad Pública, porque las Consejerías de Sanidad y los diferentes sistemas autonómicos de Salud han querido, vocacionalmente, buscar una fórmula que permita la asistencia de estas personas. No tienen la tarjeta, porque no son, digamos, titulares de ese derecho porque no tienen la nacionalidad española ni son residentes legales, pero sí tienen toda la asistencia posible.
 
Otra cosa es que tratemos como si fuera español a una persona que no lo es, en términos de derechos, porque eso sería absurdo, porque entonces centenares de millones de personas que viven en este momento en Asia, en África y tal, dirían: “Oye, mi referencia es España, me voy a España porque en España me dan todo gratis”. Eso deterioraría al final nuestra Sanidad.