Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya, profundiza en las claves del diálogo con Sanidad

"El mediador de la huelga médica debe ser alguien de prestigio e imparcial"
Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya.


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Quedan quince días para que comience un nuevo paro médico motivado por una huelga que no consigue ver un punto y final. Las negociaciones entre los sindicatos de facultativos y el Ministerio de Sanidad siguen sin definirse, y el conflicto crece por momentos.
 
El fin de la huelga, según ha asegurado en una entrevista a Redacción Médica Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya, “dependerá de la voluntad” del departamento liderado por Mónica García por “intentar solucionar el conflicto”. El líder sindical será uno de los que protagonice el encuentro con el Ministerio de Sanidad que tendrá lugar en unas horas. Serán cuatro los negociadores que representen al Comité de Huelga, según adelantó este medio: dos de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), uno del Sindicato Médico Andaluz (SMA) y otro en nombre del resto de sindicatos convocantes (O'Mega, Metges, Amyts y el Sindicato Médico de Euskadi).

Encima de la mesa se encuentra la posibilidad de seleccionar a un mediador, una iniciativa planteada en el penúltimo Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) que no ha terminado de calar entre las organizaciones sindicales por dos razones: “una de fondo y otra de forma”. Apunta que “esa figura en ningún caso puede ser impuesta y, además, se tiene que poder acreditar su imparcialidad”. En este sentido, puntualiza que en la propuesta de que sea la Plataforma de Pacientes la mediadora “existe un conflicto de intereses”.

Respecto a la posibilidad de ceder en ciertas reivindicaciones como la jubilación médica anticipada si se consigue llegar a un acuerdo, por ejemplo, en la limitación de la jornada o la eliminación de las guardias de 24 horas, Lleonart responde: “Todo se puede hablar”

Entrevista completa a Xavier Lleonaty, secretario general de Metges de Catalunya.


















En juego, la paralización de unas movilizaciones que han provocado la cancelación de cientos de miles de consultas e intervenciones en el territorio nacional. La conversación entre Sanidad y el Comité de Huelga encara este lunes un momento decisivo. Aun así, el reloj sigue contando las horas. Por delante, quince días de diálogo para acabar con la huelga, o no.
 
Ha venido a Madrid como uno de los integrantes del equipo negociador del Comité de Huelga. ¿Qué opciones cree que hay para que la negociación impida una nueva semana de paros médicos?
 
Dependerá de la voluntad del ministerio por intentar solucionar el conflicto. Hasta ahora, más que en las reuniones, sobre todo en la declaración pública, el ministerio no ha mostrado esa voluntad de acercamiento. Yo espero que esto se revierta desde ya.
 
Se ha puesto encima de la mesa esa creación de un mediador en el conflicto. ¿Por qué han rechazado la propuesta del Ministerio de Sanidad?
 
Hay una razón de fondo y otra de forma. La razón de fondo es que, en principio, para que tenga sentido la figura del mediador, tiene que haber un final de negociaciones con unos puntos límites en los que el mediador puede mirar de interceder y acercarse aún más. Esa situación no se está dando en la actualidad. Estamos en una fase técnica que yo entiendo que, por desgracia, es preliminar aún, en la cual aún se tienen que ir explorando los límites de las opciones. Por lo tanto, como razón de fondo, ya no se da.

Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya.

Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya.



"La figura del mediador, en estos momentos, no tendría sentido"



 
Pero después también hay una razón de forma. Es decir, como define el diccionario de la Real Academia Española (RAE), la figura de mediación o de mediador tiene que ser una figura que tiene que ser admitida por las dos partes. En ningún caso puede ser impuesta y, además, se tiene que poder acreditar su imparcialidad. Es como si en una huelga de pilotos se pone como mediador a los pasajeros. Para mí existe un conflicto de interés en este sentido y, por tanto, tanto en el fondo como en la forma, esa figura, en estos momentos, no tendría sentido.
 
Habla de la imparcialidad como algo relevante para elegir a esa figura. ¿Cómo se puede garantizar esto actualmente?
 
Con una propuesta que sea admitida por las dos partes y que las dos partes la reconozcan como una persona o una institución de prestigio en el ámbito y que dé garantías de esa opinión concienzuda e imparcial.
 
Profundizando en las posibilidades que hay, en la huelga del año 1995 se optó por Fernando Abril-Martorell, un político de la transición como una figura de consenso para desbloquear el conflicto. Si en lugar de la Plataforma de Pacientes se optase por un tipo de perfil más político o experto, ¿accederían?
 
Repito, para poder entrar en la fase de una mediación tiene que haber un acercamiento que en estos momentos todavía no existe. Es decir, un mediador tiene que poder mediar entre propuestas que tengan algún tipo de contacto, algún tipo de similitud. Por eso es necesario trabajar en estas reuniones que empiezan hoy, para poder conseguir ese acercamiento que pudiera incluso llegar a justificarlo.

Xavier Lleonart explica cuáles son las prioridades de la conversación con Sanidad.

 
Hablando de esa reunión, el Comité de Huelga representa una pluralidad de sindicatos y organizaciones profesionales, pero en este encuentro se ha decidido optar solo por cuatro negociadores. ¿A qué se debe este cambio?
 
Desde el punto de vista del Comité de Huelga, en principio, se entendió que, para poder contribuir a que ese diálogo pudiera ser fluido y no hubiera ningún impedimento para poder progresar y avanzar en las negociaciones, el diálogo tenía que ser con un comité con una representación corta que, aun así, se debe a la totalidad de los miembros del Comité de Huelga. Pero sí, en esas propuestas, en esa transacción, seguramente era más fluido una representación miniatura.
 
¿Y cómo ha sido la elección de esos cuatro representantes?
 
Básicamente, por consenso, y en ese consenso se estableció que CESM tendría dos representantes; el Sindicato Médico Andaluz (SMA), uno; y los otros cuatro sindicatos que participábamos en ese Comité de Huelga (Amyts, O’Mega, el SME y Metges), otro representante.
 
En cuanto al contenido del Estatuto Marco, profundizando un poco más en ese borrador, es verdad que el Ministerio de Sanidad asegura que todas las reivindicaciones del Comité de Huelga se integran en el texto o son competencia de otros departamentos, como las comunidades autónomas. En este sentido, ¿cómo se van a desbloquear estos asuntos?
 
Dialogando y dialogando mucho. Es la única fórmula que yo concibo. Pero en ese aspecto, déjame retrotraerme un poquito.
 
Es decir, al principio de tu pregunta decías que el ministerio considera que buena parte de esas reivindicaciones están incluidas en el Estatuto Marco. Vamos a ser precisos, vamos a ser serios. Este país se está enfrentando a la mayor crisis demográfica médica que ha tenido en toda su historia reciente.
 
Y la forma de enfrentarse hasta ahora ha sido hacer propuestas que discriminan al colectivo médico y facultativo del resto de profesionales sanitarios. Es decir, que mientras el resto de profesionales sanitarios se les propone trabajar 35 horas semanales, a los médicos y facultativos se les propone trabajar 45 en ese borrador. Mientras el resto de colectivos sanitarios, como máximo, hacen jornadas de hasta 12 horas diarias, se tolera que al colectivo de médicos y facultativos se le pueda exigir hasta 24 o 17 entre semana.

El secretario general de Metges de Catalunya profundiza en cómo debería ser el posible mediador.



"Mientras el resto de colectivos sanitarios, como máximo, hacen jornadas de hasta 12 horas diarias, se tolera que al colectivo de médicos y facultativos se le pueda exigir hasta 24 o 17 entre semana"




Eso no tiene ningún tipo de sentido. Nuestros compañeros y compañeras lo que nos están diciendo es que este país tiene que decidir si los médicos y facultativos seguimos siendo profesionales con responsabilidad, con vocación y con toda una serie de cosas, una serie de pluses que requieren negociar aparte con ellos, o quieren que seamos trabajadores cualificados como el resto de profesionales sanitarios. Si la respuesta es la segunda, la propuesta no tiene discusión.
 
Los médicos y facultativos queremos 35 horas como el resto y un máximo de 12 horas diarias como mucho. Si la respuesta es la primera, montemos un ámbito de negociación propio y ya vemos. Es esa disyuntiva, es decir, no podemos reunir lo peor de los dos mundos, lo peor del mundo "vocacional", y meternos en el mismo saco que el resto, que cuando hablan de privilegios se refieren a esas 45 horas semanales y 24 horas de guardia. Esto no cuadra, y nuestros compañeros y compañeras han dicho basta.
 
¿Están dispuestos a ceder en asuntos como la jubilación médica anticipada si se llega, por ejemplo, a un consenso en otras grandes reclamaciones como esas guardias de 24 horas o esa reducción de jornada efectiva?
 
Todo se puede hablar, pero lo fundamental es que, si no se nos quiere separar del resto de profesionales, queremos las mismas condiciones que el resto, y eso es innegociable, es decir, no puede ser que te metan en el mismo saco con condiciones diferentes.
 
Respecto a otra de las grandes reformas anunciadas por Sanidad, como es la modificación de la LOPS, recientemente anunciada por el departamento liderado por Mónica García, ¿qué cuestiones considera que son esenciales a tener en cuenta?
 
Desde ese punto de vista, lo que creemos que es absolutamente esencial es no aprovechar la modificación de la LOPS para desdibujar aún más las ya de por sí desdibujadas competencias profesionales en el caso concreto de la profesión médica facultativa. Es decir, no puede ser que cada vez más otras profesiones puedan hacer absolutamente todo lo que puede hacer un médico. Exigimos respeto por nuestras competencias profesionales.
 
Actualmente, parece que no existe nada que haga un médico que no pueda hacer otra profesión sanitaria. Y eso está destruyendo el sistema de salud tal y como lo conocemos. Exigimos respeto por nuestras competencias, que son debidas no en base a ninguna arbitrariedad, sino en base a nuestra cualificación desde el punto de vista académico y a nuestras responsabilidades respecto al paciente. Entonces, eso requiere que se defina de una forma clara, nítida y rotunda qué es lo que sólo puede hacer un médico. En la actualidad, cada vez esa línea es más tenue.

Lleonart advierte que existe un déficit de médicos que quieran trabajar en la sanidad pública que con las condiciones que se ofertan.

 
Hablando en clave catalana, la huelga también tiene una dimensión autonómica. ¿En qué punto se encuentran las reclamaciones regionales? ¿Se han planteado endurecer la huelga en Cataluña?
 
Las reclamaciones en la comunidad de Cataluña están absolutamente en punto muerto. Básicamente, porque tenemos una Administración autonómica que es absolutamente sorda e insensible a esas reivindicaciones. A partir de aquí, nosotros continuamos las movilizaciones e insistiremos y persistiremos mientras nuestros compañeros nos digan que así tenemos que seguir.
 
No sé si tienen planteado algún acercamiento con la Administración autonómica o existe algún tipo de encuentro con fecha…
 
No existe voluntad, que a mí me conste, por parte de la Consellería de Salut, de hacer ese acercamiento. Es más, están haciendo intentos absolutamente repetidos y reiterados de volvernos a diluir en el magma del conjunto de las organizaciones sindicales. Por ejemplo, una de las reivindicaciones que llevamos es el tema también de la legislación o del acuerdo sobre el modelo de guardias médicas.
 
Y ahora se ha sacado de la chistera el Departament de Salut un grupo asesor en el cual Metges de Catalunya sólo es un interlocutor más, cuando tendría que ser el principal, si no el único interlocutor. Con ese grupo existe una voluntad manifiesta del Departamento de Salud de diluir nuestra voz y eso no lo vamos a consentir. De hecho, han convocado ese grupo y nosotros ya hemos anunciado de forma reiterada que no participamos ni participaremos, porque no queremos blanquear a la Administración autonómica en una serie de decisiones que no pueden contar con nuestro consenso.
 
¿Y no tienen pensado igual proponerles una forma de diálogo alternativa, un marco específico?
 
Ese marco específico ya existe. Es la Mesa de Negociación Médica que salió de la huelga de 2023. No lo están usando. Lamentablemente, están perdiendo una cantidad de oportunidades increíbles.
 
Respecto a otra reivindicación, esta semana han anunciado su rechazo al complemento por objetivos de la gestión de las bajas laborales en la sanidad catalana. ¿Qué vías legales contemplan para revertirlo?
 
De hecho, lo que yo he podido leer este fin de semana es que parece ser que el Departamento de Salud ya ha anunciado que lo revertirá, que esa medida ya no la implantará en los centros. Con lo cual, si eso se confirma, nos congratulamos de que por fin la Administración tenga un poquito de sentido común.
 
Supongo que aún no tiene información oficial.
 
Directa no.
 
¿Cómo valora también la decisión de Salvador Illa de aumentar el número de plazas para estudiar Medicina en Cataluña, otra de las grandes apuestas del gobierno liderado por el exministro de Sanidad? ¿Pasa la solución por formar más médicos? ¿Cuál es su valoración en este sentido?
 
Ya se lo hemos dicho tanto en público como en privado. Consideramos que es un error garrafal. De hecho, mientras venía he leído algún artículo de prensa en el cual el mismo presidente de la Generalitat decía que estaban dispuestos a formar más médicos porque de esa manera, si hacía falta, se podían exportar a otros países que tuvieran déficit.
 
Son recursos públicos. Esto no tiene ningún tipo de sentido. Si el objetivo es exportarlos, me parece que es un error garrafal. Y si el objetivo es paliar el déficit que hay, lo que hay que empezar es la teoría de la gotera. Cuando tú tienes una gotera en tu casa, lo que tienes que hacer no es aumentar el caudal de agua, sino reparar la gotera para que no caiga. Canalizar esa gotera eso no es la solución.
 
El tema es que para poder paliar el déficit de médicos es importante hacer hincapié en que no es que haya déficit de médicos. Hay déficit de médicos que quieran trabajar en la sanidad pública en las condiciones que se están ofertando.


"No hay déficit de médicos. Hay déficit de médicos que quieren trabajar en la sanidad pública en las condiciones que se están ofertando"





Cada vez más estamos visibilizando la fuga de médicos y facultativos al extranjero en pequeña proporción. Estamos de acuerdo en que no es significativo. También se está produciendo un incremento sustancial de fuga al extranjero. Pero, sobre todo, de fuga a otros sistemas, como puede ser el propio de la sanidad privada. Este año, por ejemplo, ya se ha anunciado la inauguración de cuatro hospitales privados en Cataluña de alta capacidad que se van a nutrir de médicos que, obviamente, están en el entorno, y que buena parte de ellos están trabajando en la actualidad en la sanidad pública. Es una fuga de talento que creo que este país no se puede permitir.
 
Se han despertado ciertas dudas respecto a la retirada de los complementos de los colaboradores MIR… ¿qué plantea Metges para recuperar ese pago? ¿Cuál es su posicionamiento?
 
Volvemos a lo de siempre. Por desgracia, estamos ante una Administración sanitaria que carece de sentido común. Es decir, si tienes una serie de personas que se sobreesfuerzan para poder formar a los futuros médicos de este país, es lógico que se lo reconozcas de alguna manera, por pequeña que sea.
 
Si resulta que ya se lo reconocías y lo retiras, estás lanzando un mensaje muy claro de que la formación médica de los residentes te importa un absoluto pimiento. Lo lógico es que los compañeros y compañeras que hacían de colaboradores docentes digan que no quieren hacerlo. ¿Qué repercusión tendrá eso en la formación MIR? Habrá que preguntarse cómo va a formar MIR la Administración autonómica sin gente candidata para formarlos. Sigo diciendo que me parece de muy poco sentido común.

Isaac Cabanelas, periodista de Redacción Médica, y Xavier Lleonart.

 
¿Qué es lo más importante en este momento para desbloquear la situación y que se empiece a revertir?
 
Pues yo pienso que hay que tener en cuenta dos cosas en concreto. La primera es que hay muchos centros de Atención Primaria que no tienen cubiertas todas las plazas de médico de Familia. Y eso empieza a ser un pez que se muerde la cola. Porque al no tener cubiertas resulta que hay cupos de pacientes que no tienen un médico de Familia asignado, con lo cual se va repartiendo como buenamente se puede, entre los que ya están. Eso produce una sobrecarga de los que ya están, con lo cual la accesibilidad de esos médicos cada vez es peor.
 
Es decir, entramos en un círculo vicioso. Llega un momento en que de esos que tienen ese incremento de su presión asistencial hay alguno que se va porque ya está harto. Eso vuelve a incrementar la presión sobre los que quedan.
 
Así, entramos en un círculo vicioso que no tiene una buena solución. La solución por ese lado es dotar a los centros de las plantillas que son requeridas. Y para dotarlo es necesario ofrecer condiciones laborales atractivas.
 
Sin ofrecer condiciones asistenciales y laborales atractivas, esto no se soluciona. Eso, por un lado. Pero por el otro es importante poner coto a la programación de las agendas médicas por gente que no es el propio profesional. Es decir, hay compañeros y compañeras que se están encontrando que en una misma hora y en un mismo minuto tienen cinco visitas a la vez. Eso no tiene ningún tipo de sentido.
 
Y eso es porque, siguiendo órdenes de las direcciones de los centros, se están agendando esas visitas por parte de personas que no son el propio profesional. Porque el propio profesional sabe que no va a pasar cinco pacientes a la consulta a la vez y les va a preguntar qué está sucediendo.
Entonces, recuperar por parte del facultativo, por parte del médico, el control sobre su agenda para poder saber quién necesita tres, cinco o veinte minutos es esencial.
 
Y en estos momentos estamos. Vuelvo a lo que decía hace un rato, el gran problema de la situación actual es que nos están intentando someter bajo criterios de eficiencia, eficacia, productividad y criterios laborales estrictos a una serie de profesionales que tienen unas particularidades que se salen fuera de esos criterios. No tiene ningún tipo de sentido minutar determinadas actuaciones cuando resulta que cada profesional sabe el tiempo que necesita para una patología y para un paciente determinado. Con lo cual, recuperar el control de la agenda también es básico.
 

El líder sindical aclara por qué se ha elegido a cuatro negociadores en representación del Comité de Huelga.

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