"Un segundo confinamiento en verano sería nefasto para la salud mental"

Expertos en Psiquiatría y Psicología analizan en Redacción Médica sus consecuencias para la salud mental

Celso Arango y Pedro Rodríguez.
"Un segundo confinamiento en verano sería nefasto para la salud mental"
vie 10 julio 2020. 12.00H
La sombra de un segundo confinamiento se va haciendo cada vez más alargada a medida que asciende el número de nuevos brotes de coronavirus Covid-19 en España. Es la opción que se quiere evitar, pero en caso de un recrudecimiento de la pandemia se torna como la opción más viable para frenar de nuevo la expansión de la enfermedad. Redacción Médica analiza con Celso Arango, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), y Pedro Rodríguez, miembro del Colegio de Psicólogos de Madrid.

“Si el segundo confinamiento se produce en verano, será nefasto, una catástrofe”, asegura Arango. “Ahora la gente está muy cansada, no solo por el primer confinamiento, sino porque mucha gente ha dejado de ser productiva”, sostiene, en alusión a los cientos de personas que a causa de la crisis sanitaria han perdido el empleo. “Hay una relación directa entre crisis económica y salud mental”, asegura.

Por ello, indica que el impacto de un segundo posible confinamiento será más duro cuanto antes se produzca, “si el coronavirus no deja que la gente descanse y recargue las pilas”. No obstante, a su juicio, uno de los elementos que más lastran a la salud mental es la incertidumbre de no saber si habrá una segunda clausura domiciliaria. Todo ello produce ansiedad en las personas, que no sienten que tienen control ni conocimiento sobre sus propias vidas. Este contexto, especialmente si finalmente hay nuevo confinamiento, va a producir un aumento significativo en los casos de depresión y ansiedad, no solo por el impacto sanitario de la enfermedad, sino por sus estragos económicos y sociales.

Ante esta circunstancia, Arango insiste en la necesidad de adecuar el sistema sanitario para estar prevenidos ante una segunda ola. Además, recuerda que uno de los colectivos más vulnerables es, precisamente, aquellos con problemas de salud mental. “Este sector tiene una doble dificultad: la primera es que tienen un problema añadido para encajar traumas, y la segunda es que normalmente tienen mayores problemas económicos.

“En el Hospital Gregorio Marañón, hemos recibido la mayor cantidad de pacientes con discapacidad mental y autismo en 25 años, porque son especialmente vulnerables, lo pasan mal y el sistema no está preparado para dar respuesta a sus necesidades especiales”, lamenta Arango.

Por su parte, el psicólogo Pedro Rodríguez coincide con Arango en que los más afectados serán aquellos que ya sufran problemas mentales previos a la crisis sanitaria. “Muchos de sus tratamientos se han quedado restringidos. Su estado inmune es más débil y tienen mayores factores de riesgo para que se infecten antes que los demás”, explica.

Del mismo modo, hace hincapié en las condiciones sociales y económicas. En este sentido, entiende que para las personas que han perdido el empleo o tienen problemas económicos “puede ser un golpe definitivo”, también para su salud mental. “Muchos de los afectados son personas que están en su edad media productiva, vienen de hacer un gran esfuerzo durante el primer confinamiento y recibir otro golpe será como llover sobre mojado”.

En caso de que se produjera un segundo confinamiento, Rodríguez asegura que los primeros sentimientos más comunes tendrán que ver con la decepción, la desilusión y el desánimo, “ingredientes muy importantes para la frustración” y la propia depresión. Por eso, recomienda recordar que, hasta que no haya una cura, el confinamiento es la única medida eficiente para frenar su propagación, y que así se lleva haciendo con las epidemias durante los últimos siglos.

Por último, el psicólogo rompe una lanza a favor del aumento de los recursos en Psicología “para atender la demanda creciente de pacientes” debido a la crisis del coronavirus, “sino corremos el riesgo que ante cualquier malestar emocional o psíquicos, acabemos medicalizando con antidepresivos o ansiolíticos a la sociedad”, en vez de procurar un adecuado tratamiento.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.