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Los especialistas advierten: “Fumar porros de cannabis no es terapéutico”

Consideran que transmitir a personas enfermas la idea de que curan es “un fraude sanitario”

Los especialistas advierten: “Fumar porros de cannabis no es terapéutico”
Redacción
Viernes, 07 de julio de 2017, a las 13:30
La administración fumada de cannabis es la forma más nociva de consumo y, a diferencia de otras vías, no tiene nada de terapéutica, según advierten los más de cien expertos que forman parte del Proyecto Evict (Evidencia cannabis-tabaco), impulsado desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y financiado por el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD).

Según el médico de Salud Pública Joseba Zabala, integrante de este grupo de estudio, en el actual debate sobre el cannabis “hay que dejar claro a la sociedad, sobre todo a jóvenes y adolescentes, que el cannabis fumado no tiene nada que ver con el cannabis terapéutico, pues esta confusión es causa de la baja percepción de riesgo que tienen de los porros”.

La forma de consumo más dañina

La velocidad de absorción del tetrahidrocannabinol o THC (principal componente psicotrópico del cannabis por la vía fumada pulmonar), la combustión, el vehículo del humo y el hecho de mezclarlo con tabaco industrial convierten al porro en la forma más habitual y rápida, pero también más dañina, de acceso al cannabis.

En concreto, la psiquiatra Cristina Pinet, del área clínica de Evict, detecta la “asociación entre consumo elevado de cannabis y un mayor riesgo de aparición de síntomas psicóticos y alteraciones cognitivas. A nivel farmacológico, el consumo conjunto de cannabis y tabaco aumenta la probabilidad de desarrollar adicción y dependencia y una menor probabilidad de abstinencia a largo plazo que el uso por separado. La adicción al tabaco es el efecto no deseado más frecuente que afecta a las personas consumidoras de cannabis”, recalca.

“Tanto la nicotina como el THC producen multitud de interacciones farmacológicas sobre el sistema nervioso central, aparato cardiovascular, respiratorio, digestivo e, incluso, endocrino que estamos tratando de identificar”, apunta por su parte Ana Esteban, psicóloga coordinadora del proyecto. “El consumo tabaco y cannabis vía fumada hace que ambas sustancias compartan la misma patología broncopulmonar, incluidas la bronquitis crónica y el cáncer de pulmón”.

El criterio de este colectivo de especialistas es que transmitir a personas enfermas la idea de que los porros les van a curar sería “un fraude sanitario y humano”, puesto que “el cannabis, como cualquier droga, tiene su propia carga de enfermedad y de muerte que se dispara por el hecho de fumarla con tabaco”.

“El eslogan de ‘cannabis mortalidad cero’ es repetido por una industria cannábica en expansión y sin regulación legal y esta falacia acaba calando en la sociedad”, comenta Zabala, quien sugiere que una buena pauta de reducción de riesgos para los usuarios de cannabis consiste en “no mezclarlo con tabaco y no usar mechero”.

Consumo generalizado en España

La mezcla de tabaco y cannabis es generalizada en España. Ana Esteban recuerda que la Encuesta Global de Drogas sitúa a España con más de un 80 por ciento de usuarios duales, a la cabeza del consumo mezclado de cannabis con tabaco. Los datos son aún peores en el alumnado de secundaria, donde la Encuesta Estudes del Plan Nacional sobre Drogas estima en un 86,5 por ciento los jóvenes de 14 a 18 años que lo mezclan entre los que dicen haber fumado un porro en el último mes, dato que asciende al 93,4 por ciento  entre quienes tienen consumos considerados problemáticos. Tal y como señala Adelaida Lozano, enfermera y vicepresidenta del CNPT, “es en los adolescentes donde hay que centrar el esfuerzo para acabar con los falsos mitos asociados al consumo dual de ambas sustancias”.

No obstante, el Grupo Evict considera que el reconocimiento del cannabis medicinal y terapéutico se fundamenta en la evidencia científica y apuesta por impulsar la investigación en cannabinoides no solo externos de la planta de cannabis (THC, CBD, CBN, principalmente), sino también profundizar en el conocimiento del sistema cannabinoide endógeno y sus interacciones con otros sistemas de neurotransmisión.