Redacción Médica
18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05
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La detección precoz psiquiátrica 'devuelve' 83 euros por cada uno invertido

En el 'Proyecto Roamer' de la Unión Europea

El psiquiatra Celso Arango.
La detección precoz psiquiátrica 'devuelve' 83 euros por cada uno invertido
Jueves, 01 de diciembre de 2016, a las 12:30
La Psiquiatría se enfrenta al desafío de reducir el estigma de la enfermedad mental, seguir a los pacientes en el tiempo, mejorar sus soluciones farmacológicas e incluso dar con biomarcadores que identifiquen la enfermedad para personalizar su tratamiento.

Todo ello se condensa en un plan aprobado por la Comisión Europea, el Proyecto Roamer, que encabeza un grupo de profesionales catalanes y cuyos objetivos ha glosado el psiquiatra del Gregorio Marañón de Madrid, Celso Arango.

Entre sus prioridades –se ha apresurado a señalar– se contempla la detección precoz de los trastornos mentales, un objetivo que se prevé genere retornos de entre 18 y 83 euros por cada uno invertido en el seguimiento de recién nacidos a lo largo de su vida.

Es decir, se aspira a monitorizar el desarrollo de la persona para que no pase desapercibida la enfermedad psiquiátrica.

Según ha puntualizado el propio Arango durante el II Encuentro entre Investigadores en Salud Mental, Pacientes y Familiares, han participado en el plan más de 700 investigadores, 200 asociaciones de pacientes en toda Europa, 50 políticos europeos de agencias de financiación y diversas asociaciones privadas.

El proyecto pone el foco en la elaboración de bases de datos que racionalicen los recursos de los ensayos científicos, procurar identificar factores de riesgo y prevención en infancia y adolescencia y, por último, conocer el porqué de los trastornos mentales para dar con dianas “a las que dirigir nuestros esfuerzos terapéuticos”, ha señalado el psiquiatra.

Seis prioridades para un plan comunitario

Existen seis prioridades comunicadas a la Comisión Europea para elaborar el proyecto. En primer lugar, prevenir los trastornos mentales por medio de estudios de seguimiento a largo plazo de neonatos para evaluar factores de riesgo que, a veces, aparecen incluso durante el embarazo o durante los primeros meses de vida, según ha añadido Arango.

En segundo lugar, búsqueda de la causa del trastorno para reducir los costes asociados a la comorbilidad. En tercer término, la colaboración con otras redes de investigación en salud mental de otros países con bases de datos comunes.

La cuarta prioridad consiste en implementar intervenciones novedosas para salud mental y bienestar por medio, por ejemplo, de internet, que ofrece “métodos sencillos con oportunidades para el automanejo”.

La quinta se ciñe a reducir el estigma en todas sus manifestaciones, y, por último, facilitar el acceso a tratamientos coste-eficientes a partir de la investigación de los sistemas sanitarios y sociales.