Anna Zarzosa, directora general de ACES; y Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS.
La
tercera convocatoria de huelga médica llega a su punto medio. El
debate entre los médicos y en Ministerio de Sanidad continúa abierto, y el
Estatuto Marco está en el foco de la polémica. La guía, que lleva más de 20 años sin una actualización, se sitúa en el centro de las reivindicaciones de los facultativos del Sistema Nacional de Salud (SNS), que son los principales implicados por el documento. Y el consecuente parón ya tiene sus
implicaciones en la sanidad pública con consultas canceladas e intervenciones quirúrgicas pospuestas. Pero lo cierto es que el sistema público no es el único afectado por este parón. El
sector privado es otro de los que, de una forma “indirecta”, vive los
efectos colaterales de la huelga médica.
“Sería un error afirmar que la sanidad privada es inmune al conflicto”, confirma el sector.
El sistema sanitario en su conjunto convive con las
consecuencias de la huelga médica. Así lo explican tanto la
Fundación IDIS, encargada de aglutinar a las empresas de la
sanidad privada, como la
Associació Catalana d'Entitats de Salut (ACES), la patronal del sector en Cataluña. Ambos organismos coinciden en declaraciones concedidas a
Redacción Médica en que
“existen impactos indirectos de gran calado” que el ámbito privado debe “gestionar con cautela”.
La privada, ‘víctima’ indirecta de la huelga médica
¿Por qué? ¿Cuál es la razón que lleva a la sanidad privada a ser una de las ‘víctimas’ de esta huelga médica si el Estatuto Marco solo afecta al Sistema Nacional de Salud (SNS)? Esta es una de las preguntas que surge a lo largo de la conversación y que el IDIS no duda en resolver. “
Los efectos se perciben de forma indirecta en la sanidad privada, ya que
muchos médicos trabajan en ambos ámbitos (público y privado), y un conflicto que se alarga tanto en el tiempo, acaba afectando al clima general”, apunta el organismo que se encuentra bajo la dirección general de Marta Villanueva.
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"Sería un error afirmar que la sanidad privada es inmune al conflicto"
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Anna Zarzosa, directora general de ACES, muestra una perspectiva completa de estas consecuencias. “Es evidente que los efectos de la
huelga en la sanidad privada presentan
una intensidad y una naturaleza distintas a las del sector público”, señala haciendo alusión al marco laboral que guía a los profesionales del ámbito privado. No obstante, llega el ‘pero’: “Sería un error afirmar que la sanidad privada es inmune al conflicto. Existen impactos indirectos de gran calado que debemos gestionar con cautela”.
La portavoz de la patronal catalana aborda estas consecuencias. Así, y en primer lugar, explica que “se produce un
incremento notable de la presión asistencial y de la
demanda de información por parte de pacientes que, ante la incertidumbre en el sistema público, acuden a nuestros centros buscando una garantía de continuidad en sus tratamientos”. A lo que añade que esta situación obliga a los profesionales de la sanidad privada a “realizar una
compleja reorganización de agendas y a
tensionar ciertos servicios para mantener los estándares de calidad y seguridad clínica que nos definen”.
Tanto la
Fundación IDIS como la Associació Catalana d'Entitats de Salut (
ACES) comparten que la
principal razón del conflicto entre los médicos y el Ministerio de Sanidad es el Estatuto Marco.
“Desde el momento en que
la sanidad privada tiene un marco laboral distinto, que permite mayor flexibilidad. Es más fácil responder a las necesidades de los profesionales”, comenta el IDIS.
La asociación catalana, por su parte, explica que trabajan en el sector privado están sujetos “a la
legislación laboral común y a sus propios convenios colectivos”. Esto se traduce, según
Anna Zarzosa, en que sus reivindicaciones y procesos de negociación se sitúan “en canales totalmente independientes”.
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"La sanidad privada actúa, en momentos de crisis, como una red de seguridad que garantiza el acceso a la salud"
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En este contexto, la patronal también insiste en que habría que sumar la estructura sobre la que se asienta el sector.
“La sanidad privada es un ecosistema mucho más heterogéneo en cuanto a modelos de gestión y fórmulas de vinculación profesional”, sentencia la
directora general de ACES. Así, enumera que el ámbito privado cuenta con una “pluralidad de convenios (tanto sectoriales como de empresa)”, así como con una “relación médico-centro basada, en muchos casos, en la colaboración profesional autónoma”.
“Esta diversidad organizativa dificulta un seguimiento homogéneo de paros convocados bajo una lógica funcionarial, permitiendo que la sanidad privada actúe, en momentos de crisis, como una
red de seguridad que garantiza el acceso a la salud de los ciudadanos”, concluye.
La solución del sector a la huelga
No es la primera vez que los médicos del Sistema Nacional de Salud (
SNS) viven un parón.
Esta convocatoria es la tercera que se sucede en 2026, y promete no ser la única. De hecho, los sindicatos ya han anunciado sus intenciones de realizar otras convocatorias hasta junio para, después, plantear un parón indefinido.
La
búsqueda de soluciones se alza, por lo tanto, como una de las prioridades para el sector. Precisamente,
Redacción Médica ha cuestionado tanto a la Fundación IDIS como a ACES cuáles son los remedios que se podrían aplicar para poner punto y final a la huelga médica.
“La flexibilidad y la negociación con consenso son imprescindibles”, incide el organismo encargado de
aglutinar a la empresas del sector que, a su vez, subraya que no le corresponde resolver la situación. A pesar de ello, ahonda en la cuestión: “
Revisar el Estatuto Marco es necesario para adaptarlo a la realidad del sistema sanitario y a la gestión del talento de los profesionales sanitarios. Si incluimos en esta ecuación el diálogo y las necesidades de los pacientes, se pueden hallar puntos comunes para una solución”.
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"El conflicto va más allá de las condiciones laborales"
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Zarzosa es otra de las implicadas en la sanidad privada que se suma a la pregunta planteada por este periódico. “
La solución no es inmediata ni única, porque responde a problemas estructurales acumulados durante años. Las mejoras laborales deben canalizarse a través de la negociación colectiva —en la que ACES participa activamente— conforme al marco del Estatuto de los Trabajadores”, insiste.
En este punto, declara que “el conflicto va más allá de las condiciones laborales”. Es aquí donde apuntala que “existe un
déficit claro en la planificación de profesionales, en un ámbito que corresponde al Estado según la Ley de la Seguridad Social (14/1986), al que se suman
rigideces normativas del sistema —como las derivadas de la Ley de Ordenación de profesiones sanitarias—,
dificultades en la homologación de titulaciones y un contexto de creciente
demanda asistencial por
envejecimiento de la población, elevado absentismo y falta de relevo generacional”.
Todos estos apuntes conforman el escenario que, según ACES, tiene ante sí el Ministerio de Sanidad de cara a poner fin a la huelga médica. Y es aquí donde la patronal lanza su propuesta: “
La solución pasa por combinar negociación colectiva, reformas normativas y una mejor planificación de los recursos humanos sanitarios. Sin abordar estos elementos de forma conjunta, es difícil dar una respuesta eficaz y sostenible al conflicto”.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.