La migraña afecta a más de 5 millones de personas en España. Fuente: Envato
El verano suele ser una época difícil para los pacientes que sufren con frecuencia
migrañas o cefaleas. La relación entre
calor y dolor de cabeza es de sobra conocida, e incluso conceptos como “cefalea por calor” están normalizados. Sin embargo, este vínculo no responde a un modelo causa-efecto, tal y como apunta la neuróloga
Lucía Vidorreta, que apunta a las altas temperaturas como un factor más dentro de un abanico de causas más amplio.
“En realidad, el aumento de las cefaleas durante los meses estivales se debe a una combinación de
factores ambientales y fisiológicos, muchos de ellos modificables”, señala Vidorreta,
coordinadora de la Unidad de Cefaleas del
Hospital Quirónsalud San José. Y es que a pesar de que es común hablar de cefaleas por calor, la evidencia científica tiene sus matices: “Lo más frecuente es que el calor actúe como desencadenante de otros procesos que favorecen su aparición”.
Los tres grandes causantes de la migraña en verano
A la hora de señalar qué elementos ejercen como causantes directos del dolor de cabeza, la especialista señala a tres:
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Deshidratación.
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Exposición a luz solar intensa (especialmente en casos de migraña).
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Humedad.
A estos desencadenantes principales se une, además, otros vinculados al
estilo de vida propio de las vacaciones, con horarios de sueño y comidas más desordenados o aumento del consumo de alcohol, entre otros.
Medidas de control para los más propensos
La aparición de dolor de cabeza relacionado con la exposición a altas temperaturas es una amenaza para toda la población que, no obstante, resulta aún mayor para quienes padecen
migrañas de forma crónica o recurrente. Especialmente en estos casos, Vidorreta recomienda seguir una serie de
pautas de prevención:
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Hidrátate durante todo el día sin esperar a la sed.
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Bebe más líquido del habitual cuando haces ejercicios o en días de mucho calor.
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No exponerse al sol de forma prolongada en las horas centrales del día.
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Utiliza gafas de sol, sombrero o gorra.
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Busca espacios frescos o climatizados durante las olas de calor.
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Horarios regulares de sueño y comidas.
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Limita el alcohol y las comidas copiosas o procesadas.
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Reduce la intensidad del ejercicio físico cuando las temperaturas sean muy elevadas.
¿Cuándo consultar con su médico?
Si bien la mayor parte de los casos son leves y remiten con hidratación y descanso. En este sentido, la neuróloga afirma que “conviene
consultar con un especialista cuando los dolores de cabeza se vuelven más frecuentes o intensos”. Asimismo, advierte de la necesidad de atención médica si el dolor se acompaña de alguno de los siguientes síntomas:
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Fiebre alta
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Confusión
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Alteraciones del habla
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Pérdida de consciencia
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Síntomas de golpe de calor.
Migraña: una enfermedad extendida e incapacitante
Hablar de migraña es hacerlo de una patología ampliamente extendida en España, pero de la que aún no se tiene demasiada conciencia. La
Sociedad Española de Neurología (SEN) estima una prevalencia superior a los
5 millones de casos de esta patología en nuestro país, mujeres en la mayoría de casos.
La enfermedad, que se caracteriza por la aparición de brotes de un
dolor de cabeza intenso que empeora ante la exposición a luz, sonido y olores, entre otros, tiene dos versiones:
episódica si se padece menos de quince días al mes y
crónica si se supera dicho umbral. En ambos casos se trata de una
patología incapacitante para el 70% de pacientes crónicos, una prevalencia elevadísima si se tiene en cuenta que afecta mayoritariamente a población jóven.
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