Puede causar daño cerebral, pero unas gotas de líquido con tensión superficial más baja que el agua ayuda a expulsarla

Sacudir la cabeza para eliminar el agua del oído, potencialmente peligroso
Para un oído infantil, la aceleración crítica necesaria para expulsar el agua es 10 veces la fuerza de la gravedad.


25 nov. 2019 17:10H
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El agua atrapada en el canal auditivo puede causar infecciones e incluso daños, pero uno de los métodos más comunes que las personas usan para eliminar el agua en sus oídos también puede provocar complicaciones. Investigadores de la Universidad de Cornell y Virginia Tech, en Estados Unidos, advierten de que sacudir la cabeza para liberar el agua atrapada puede causar daño cerebral en niños pequeños, pero hay una solución.

Los investigadores Anuj Baskota, Seungho Kim, Hosung Kang y Sunghwan Jung han presentado sus hallazgos en la 72ª Reunión Anual de la División de Dinámica de Fluidos de la Sociedad Estadounidense de Física, que se celebra en Seattle (Estados Unidos).


Tensión superficial del líquido


"Nuestra investigación se centra principalmente en la aceleración requerida para sacar el agua de la oreja -resume Baskota-. La aceleración crítica que obtuvimos experimentalmente en tubos de vidrio y canales auditivos impresos en 3D fue alrededor del rango de 10 veces la fuerza de gravedad para los tamaños de orejas infantiles, lo que podría causar daño al cerebro".


En adultos, la aceleración necesaria es menor debido al mayor diámetro del canal auditivo


Para los adultos, la aceleración fue menor debido al mayor diámetro de los canales auditivos. El volumen general y la posición del agua en el canal cambia la aceleración necesaria para eliminarlo, añaden.

"A partir de nuestros experimentos y modelo teórico, descubrimos que la tensión superficial del fluido es uno de los factores cruciales que promueven que el agua se atasque en los canales auditivos", explica.

Afortunadamente, los investigadores precisan que hay una solución que no implica sacudir la cabeza. "Presumiblemente, poner unas gotas de un líquido con una tensión superficial más baja que el agua, como el alcohol o el vinagre, en el oído reduciría la fuerza de la tensión superficial permitiendo que el agua fluya y salga", revela Baskota
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