El menor puede permanecer asintomático tras la sobreingesta hasta que se hace evidente el daño en el hígado

  Lidia Martínez, coordinadora del grupo de trabajo de Intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP). El denominado 'reto del paracetamol' incita a los menores a consumir la máxima cantidad posible de este fármaco.
Lidia Martínez, coordinadora del grupo de trabajo de Intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP).


SE LEE EN 6 minutos
A ojos de un adolescente puede parecer un acto inofensivo. Sin embargo, consumir ciertas cantidades de un medicamento de fácil acceso como parte de un reto viral entraña consecuencias irreversibles e incluso la muerte en algunos casos excepcionales, tal y como alerta la Asociación Española de Pediatría ante el grupo de menores hospitalizados en Málaga por intoxicación grave con paracetamol tras sumarse a esta peligrosa práctica promocionada en redes sociales como Tik Tok. 

El denominado 'reto del paracetamol' incita a los menores a consumir la máxima cantidad posible de este fármaco. El mínimo son 10 gramos, es decir, el doble de la dosis considerada "potencialmente tóxica para un o una menor de 40 kg sano" fijada en 5 gramos - (6,250g para alguien de 50 kg), por lo que ingerir dicha proporción podría producir "daño a nivel hepático irreversible si no se aplica ninguna medida" y se "acude de forma tardía a los Servicios de Urgencias", explica Lidia Martínez, coordinadora del grupo de trabajo de Intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP). Hasta ahora, este tipo de lesiones hepáticas se observaban en aquellos menores que habían tomado una elevada cantidad de este analgésico de forma voluntaria con finalidad suicida


Daño silencioso 


En general, los primeros síntomas debidos a la intoxicación por paracetamol, tales como náuseas, vómitos y molestias abdominales, suelen aparecer en las primeras 24 horas tras la ingesta, aunque, con frecuencia el paciente "puede mantenerse asintomático mientras se desarrolla el principal efecto tóxico del fármaco, el daño hepático, hasta que este se hace evidente". 

Al parecer, el metabolito tóxico del paracetamol, la NAPQI, es lo que provocaría la destrucción de las células hepáticas, dando lugar, generalmente, a una alteración de la función hepática, que puede ir desde una leve afectación de las pruebas de coagulación, a una Insuficiencia Hepática Aguda Grave. Aunque inusual, este último escenario crítico puede requerir un trasplante hepático o desembocar, en el peor de los casos, en la muerte del paciente.

No obstante, a diferencia de otros países como Reino Unido y EE.UU, el paracetamol no es la principal causa de dicho fallo hepático fulminante puesto que la participación de este tratamiento es mucho menor y suele situarse por detrás de las principales responsables como son las infecciones víricas. Normalmente, en Urgencias pediátricas, este tipo de casos Insuficiencia Hepática Aguda Grave se asocian "sobre todo a la administración, por error, de dosis altas repetidas en niños pequeños". 

De hecho, si se realiza "una consulta precoz en los Servicios de Urgencias y un adecuado manejo",el riesgo de desarrollar este fallo hepático tras una sobreingesta de paracetamol es "muy bajo", aclara la profesional.


Antídoto altamente eficaz  


Además de al hígado, la sobreingesta de este fármaco puede afectar también a otros órganos como los riños y producir daño renal, "generalmente unos días después de la intoxicación aguda". En aquellos casos muy graves - y de forma "excepcional"- se ha descrito la aparición de acidosis severa y alteración del nivel de conciencia de forma precoz, es decir, durante las primeras horas tras la ingesta. 

Afortunadamente, según apunta la pediatra, existe un antídoto altamente eficaz: la N-acetilcisteína, capaz de evitar, en gran medida, el desarrollo del daño hepático al eliminar el metabolito hepatotóxico del paracetamol.  

En cualquier caso, desde el Grupo de Trabajo de Intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, en el que participan más de 60 servicios de urgencias pediátricas, aseguran no tener constancia de ningún caso confirmado de ingesta voluntaria de paracetamol en relación al reto en redes sociales que ha invadido los medios de comunicación en los últimos días. De hecho, todos los casos recogidos en el Observatorio Toxicológico de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría se han producido en el contexto de tentativas suicidas, una práctica que, según afirma preocupada Martínez, habría "aumentado significativamente en los últimos años". También se habrían producido intoxicaciones, aunque "de forma minoritaria", por sobredosificación con finalidad analgésica.

En todos ellos, "aunque se han producido casos de hepatotoxicidad, incluso con criterios de insuficiencia hepática aguda, ningún paciente ha precisado trasplante hepático y ningún paciente ha fallecido", detalla.  


Educación en farmacología 


Aún así, desde el colectivo de pediatras inciden en la importancia de educar a los adolescentes - tanto desde los servicios sanitarios, como en casa y en las escuelas- e instruirles en "el uso seguro de medicamentos y en el peligro que comporta una mala praxis". En el ámbito recreativo, experiencias previas relacionadas con la exposición a tóxicos ya han demostrado la eficacia de una intervención "breve" que incluya información sobre los riesgos asociados.

Este aprendizaje que, de igual forma, debe extenderse al uso de redes sociales, de manera que los menores sean críticos con los contenidos que arrojan dichas plataformas. 

A ello debe sumarse una estrategia de prevención, incluyendo siempre la perspectiva de autólisis, dado que la mayoría de ingestas voluntarias de medicamentos en edad pediátrica se produce fundamentalmente en el contexto de tentativas de suicidio. En este sentido, la experta apuesta por una "comunicación directa y empática con los preadolescentes y adolescentes, preguntando abiertamente cómo se encuentran y si sufren algún malestar emocional, ofreciéndoles información verídica, y detectando a aquellos menores con malestar emocional que precisen de una derivación a los equipos de Salud Mental".

Igual de importante, afirma, es "informar a las familias para, por un lado, potenciar el diálogo con los menores y, por otro, disminuir el acceso a los medicamentos, especialmente a aquellos altamente tóxicos como puede ser el paracetamol, que suele encontrarse en prácticamente todos los domicilios". "Se les debe animar a hablar empáticamente con sus hijos e hijas, sobre cómo están, lo que siguen en redes, lo que les preocupa, etc, así como a mantener los medicamentos fuera de su alcance", incide. 
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.