Un centenar de médicos han participado en el IX Curso Práctico Aepap para Residentes y futuros pediatras de Primaria

MIR de Pediatría se forman en antibióticos, nutrición infantil y asma
Concepción Sánchez Pina, presidenta de la Aepap.


26 nov. 2019 17:35H
SE LEE EN 7 minutos
Más de 100 médicos se han reunido en Madrid durante dos días en el marco del IX Curso Práctico Aepap para Residentes de Pediatría organizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), para actualizar conocimientos en patologías pediátricas y protocolos preventivos en asistencia.

Según Juana María Ledesma, Itziar Martín y José Callejas, coordinadores del curso y pediatras de Atención Primaria, los principales objetivos de esta actividad son que los residentes conozcan los aspectos asistenciales propios de la Pediatría de la Primaria, animándolos y entusiasmándolos con su específico desarrollo profesional, para que sea una posible opción a la hora de elegir trabajo cuando finalicen su residencia.


"El uso de antibióticos y la inducción de resistencias microbianas es un problema global"


El curso consta de cuatro seminarios y cuatro talleres, con contenidos eminentemente prácticos, que incluyen formación sobre actividades preventivas, detección de factores de riesgo y patologías prevalentes en las consultas de Atención Primaria, así como la adquisición de habilidades que puedan ser útiles en la atención del niño y adolescente.

Los seminarios y talleres son impartidos casi en su totalidad por pediatras de Atención Primaria de diferentes comunidades, que forman parte de los distintos grupos de trabajo de Aepap, así como por especialistas de reconocido prestigio en sus respectivas áreas de conocimiento.

La inauguración del curso ha contado con la participación de la presidenta de la Aepap, Concepción Sánchez Pina, quien ha animado a los residentes de Pediatría a trabajar en Atención Primaria, "especialidad que dentro de la Pediatría atiende al niño y a su familia de una forma transversal e integral desde el recién nacido hasta la adolescencia".

El uso racional de antibióticos 


Por quinto año consecutivo, y en el marco de la semana europea del uso racional de antimicrobianos y dada la buena acogida por parte de los alumnos en las ediciones anteriores, se ha abordado este tema. Los miembros del grupo de Patología Infecciosa de la Aepap, Rosa Albañil y Rafael Jiménez Alés, han afirmado que "la práctica de la Medicina actual solo es posible porque existen antibióticos. Sin estos, y la disminución que producen en la morbiomortalidad causada por infecciones bacterianas, no sería posible realizar procedimientos quirúrgicos, transplantes de órganos, atención a enfermos críticos, prematuros, tratamientos de enfermedades neolplásticas...etc."

El uso de antibióticos, han explicado, siempre supone un impacto sobre la flora bacteriana, patógena y colonizadora del organismo al que se administran. Estos seleccionan el crecimiento de cepas resistentes y pueden inducir la adquisición de resistencias a su acción, por parte de bacterias inicialmente sensibles, mediante mutación o por adquisición de genes por transferencia desde otra bacteria resistente.

La resistencia puede hacerse extensiva a distintos antibióticos y familias de antibióticos existiendo bacterias panresistentes (PDR) con resistencia a todos los antibióticos disponibles. "El uso de antibióticos y la inducción de resistencias microbianas es un problema global que excede a la práctica médica e incluso al uso humano, porque su utilización en veterinaria, agricultura y ganadería tiene los mismos efectos que éste en cuanto a la aparición, ropagación y persistencia de microorganismos resistentes", han explicado los expertos.

Según Albañil y Jiménez Alés, un mejor uso de antibióticos puede disminuir las tasas de resistencias bacterianas. "El objetivo para los médicos debe ser conseguir un uso prudente de antibióticos maximizando el impacto terapéutico y minimizando la toxicidad y el desarrollo de resistencias", han indicado.

Nutrición infantil 


El curso también ha acogido un seminario sobre nutrición infantil, en el que los pediatras de Atención Primaria Luis Blesa y Juana Ledesma, explicaron que la alimentación humana es muy compleja, dado que se mezclan entre otros, aspectos individuales y ambientales, conductuales y económicos, costumbres, mitos y modas, la fisiología individual con la producción regional de alimentos...

Además, durante la sesión han insistido en la importancia de la lactancia materna (LM), que sigue siendo el estándar de oro de la alimentación durante los seis primeros meses por sus ventajas, especialmente desde el punto de vista nutricional e inmunológico. "A medida que se conoce más a fondo la composición y fisiología de la leche materna, más evidencias disponemos sobre su importancia para los primero meses de vida", han aclarado los expertos.


"Los profesionales sanitarios debemos tener actitud y método para educar"


Así, han presentado a los residentes el método 'Baby Lead Weaning' (BLW) de introducción de la alimentación complementaria, frente al método tradicional. Mediante este método, que debe ser indicado por el pediatra atendiendo a las peculiaridades de cada lactante,  el pequeño podrá conocer pronto los sabores y adaptarse a las distintas texturas de los alimentos, aprendiendo a autorregular la energía que toma. Esto posiblemente sea un factor protector frente a la obesidad, aunque según comentan los especialistas, se necesitan más estudios que ayuden a confirmarlo.

Blesa y Ledesma han recordado que en la actualidad existe evidencia suficiente para no recomendar el consumo de bebidas azucaradas en los niños, incluidos los zumos naturales, debiendo promocionarse el consumo de fruta entera y de agua natural, para poder intervenir y reducir la epidemia de obesidad que sufren muchos niños y adolescentes.

Menores con asma en la consulta 


Para tratar la educación en el niño con asma y su familia, las integrantes del grupo de Patología Respiratoria de la Aepap, Maite Asensi y Gimena Hernández, han desarrollado un taller en el que a través de casos clínicos, han abordado este tema, para un mejor control de la enfermedad.

Como en otras patologías crónicas, se trata de un proceso continuo de aprendizaje sobre las características de la enfermedad, sus manifestaciones y desencadenantes, la detección de los empeoramientos, el uso adecuado de los fármacos y el entrenamiento para realizar de forma correcta la técnica de inhalación, evitando, en lo posible, los efectos secundarios del tratamiento y el deterioro futuro de la función pulmonar.

La educación persigue que el niño, según su edad y la familia, sean capaces de tomar decisiones autónomas y correctas para alcanzar y mantener el control de la enfermedad. "Para conseguirlo, los profesionales sanitarios debemos tener no solo conocimientos sobre el diagnóstico y el tratamiento, sino también actitud y método para educar, lo que implica desarrollar habilidades de comunicación, entender el impacto que el diagnóstico causa en el paciente y su familia, conocer la influencia de las creencias, los miedos a la enfermedad y su tratamiento, la importancia de las ideas y experiencias previas y el temor al estigma social", han concluido.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.