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El flujo sanguíneo es menor en zonas del cerebro de bebés prematuros

Reciben menor riego en la ínsula, la corteza cingulada anterior y la corteza auditiva

El flujo sanguíneo es menor en zonas del cerebro de bebés prematuros
Redacción
Lunes, 04 de diciembre de 2017, a las 13:30
Tal como muestra un estudio publicado The Journal of Pediatrics, el flujo sanguíneo circula en menor medida en zonas de vital importancia del cerebro en bebés nacidos de forma prematura, en comparación con aquellos nacidos en término.

"En los embarazos a término, estas estructuras cerebrales críticas maduran dentro del útero protector donde el feto puede escuchar a la madre y los latidos de su corazón, lo que estimula la maduración cerebral adicional. Sin embargo, para los bebés nacidos prematuros este esencial proceso de maduración ocurre en entornos a menudo despojados de tales estímulos", ha explicado Catherine Limperopoulos, directora del Laboratorio de Investigación del Cerebro en Desarrollo en el Sistema Nacional de Salud Infantil en Washington y autora principal del estudio.

Según la investigación, los recién nacidos muy prematuros tienen un mayor flujo sanguíneo cerebral cortical absoluto en comparación con los bebés a término. Sin embargo, en la ínsula, la corteza cingulada anterior y la corteza auditiva, el flujo sanguíneo es claramente menor en bebés prematuros. “Para los recién nacidos prematuros, la lesión cerebral parenquimatosa y la necesidad de soporte vasopresor cardiaco se correlaciona con una disminución del flujo sanguíneo cerebral regional”, ha detallado Limperopoulos.

Una forma de detectar trastornos neurológicos a largo plazo

"El desarrollo alterado de la ínsula y la corteza cingulada anterior en los recién nacidos puede representar señales tempranas de advertencia de los bebés prematuros con mayor riesgo de trastornos del desarrollo neurológico a largo plazo", ha asegurado la autora principal del estudio.

Asimismo, el estudio advierte de que la ínsula puede ser particularmente vulnerable a las tensiones adicionales de la vida fuera del útero. En la investigación se inspeccionó con resonancia magnética cerebral a 98 bebés prematuros de menos de 32 semanas y con un peso inferior a 1.500 gramos, y a 104 nacidos a término.