El grupo parlamentario ha registrado un nuevo texto en la Cámara Baja para impulsar un distrito universitario propio

El grupo parlamentario ha registrado una PNL en la Cámara Baja para impulsar un distrito universitario propio
Josep Pagès i Massó, diputado de Junts.


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“Garantizar la equidad verdadera” en los estudios universitarios y salvaguardar la lengua catalana. Estas son las prioridades de Junts en materia educativa. Además, su atención se fija directamente sobre la rama de Medicina. Los de Míriam Nogueras han registrado este martes una Proposición de Ley en el Congreso, a la que ha tenido acceso este periódico, en la que buscan poner coto a la “desigualdad” que sufren los estudiantes catalanes y acabar con el distrito universitario único del Estado español para establecer un distrito universitario catalán. “Hay que revisar el modelo actual de acceso universitario”, defienden. “La vía para hacerlo es el restablecimiento de la capacidad de decisión política de Cataluña en materia universitaria mediante la recuperación del distrito universitario propio”, agregan.

Los estudios en Medicina, clave para un estatuto universitario propio


El grupo parlamentario insiste en que el sistema universitario abierto se creó con el objetivo de preservar la igualdad en el ejercicio de acceso a los estudios universitarios. Sin embargo, aseguran que, en el caso de Cataluña, la experiencia acumulada demuestra que se ha generado el efecto contrario, golpeando reiteradamente “al principio de equidad en el acceso a los estudios universitarios de los estudiantes catalanes y al retorno social de la inversión pública en educación superior”. Además, afirman que la situación es especialmente grave en los estudios de demanda más alta, como los del ámbito sociosanitario.

Según las cifras presentadas, el 40 por ciento del alumnado de las facultades públicas de Medicina de Cataluña procede de otras comunidades autónomas o del extranjero. El porcentaje, además, se eleva hasta el 70 por ciento en centros como la Universitat de Lleida y la Universitat Rovira i Virgili, en Tarragona. Ante este escenario, denuncian que “la inversión pública en formación médica que se realiza en las universidades catalanas no revierta en la sociedad catalana”. Para ellos, el motivo es claro: “la gran mayoría de los estudiantes del resto del Estado y extranjeros formados con financiación desde las universidades catalanas terminan ejerciendo fuera del territorio catalán”.

En el texto presentado también se defiende que el acceso del alumnado catalán a las universidades de su comunidad se ve condicionado por las diferencias entre territorios en la evaluación de los expedientes académicos y en las pruebas de acceso a la universidad. Así, explican que los distintos sistemas presentan niveles de exigencia y criterios de corrección desiguales, lo que situaría a los estudiantes catalanes en desventaja para acceder a las facultades de Medicina, ya que ellos se enfrentan a evaluaciones más rigurosas.

Asimismo, la iniciativa enmarca esta situación en un contexto de “emergencia lingüística”, especialmente acusado en los estudios del ámbito sociosanitario. Señala que la presencia del catalán en la docencia, las prácticas clínicas y la atención sanitaria es minoritaria y que la llegada de un elevado número de estudiantes sin conocimientos previos de la lengua contribuye a acentuar esta tendencia, relegando progresivamente el uso del catalán.

La propuesta de Junts en el Congreso


Con todo, Junts busca modificar la actual Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) para que la Generalitat recupere la capacidad plena de gestión sobre su sistema educativo superior. La principal propuesta es la creación de un distrito universitario propio, que permitiría a Cataluña establecer sus propios criterios de admisión, procedimientos de acceso y mecanismos de asignación de plazas, superando el actual modelo de “distrito único” estatal. Además, el texto exige que se transfiera a la Generalitat la potestad para expedir y homologar títulos universitarios en un plazo de seis meses.

En el marco de las ciencias de la Salud, la Generalitat podría diseñar un sistema de asignación de plazas que proteja el retorno social de la inversión y garantice la presencia del catalán en la formación sanitaria. Al tener un distrito propio, podrían ajustar las ponderaciones o requisitos de entrada para corregir las posibles desventajas que pueda sufrir el alumnado catalán.
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