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Las pesadillas son claves para detectar de forma precoz el párkinson

El diagnóstico por imagen revela enfermedades neurodegenerativas en pacientes con problemas de sueño en fase REM

El trastorno del sueño es un síntoma de la enfermedad degenerativa.
Las pesadillas son claves para detectar de forma precoz el párkinson
Redacción
Martes, 11 de julio de 2017, a las 12:50
El diagnóstico por imagen permite detectar el párkinson de forma precoz en pacientes con trastornos del sueño, según un estudio del Hospital Clínic de Barcelona-Idibipas y el Hospital de Aarhus (Dinamarca).

El trabajo, que se ha publicado en la revista The Lancet Neurology, demuestra que la tomografía por emisión de positrones (PET) revela enfermedades neurodegenerativas en pacientes con problemas de sueño en fase REM. Así, la imagen permite observar la inflamación y la falta de dopamina en la sustancia negra, la parte del cerebro que al dañarse provoca el párkinson, en personas que aún no tienen síntomas típicos de la enfermedad pero tienen trastornos mientras duermen.

La enfermedad de Parkinson se caracteriza por la acumulación de una proteína -la alfasinucleina- en las neuronas de la sustancia negra y otras áreas del sistema nervioso. Esto provoca que estas no produzcan dopamina e inducen síntomas como temblor, lentitud de movimientos y diversos síntomas no motores, como el trastorno del sueño.

Los resultados de la investigación, que ha sido coordinado por el neurólogo de la Unidad de Trastornos del Sueño del Clínic, Álex Iranzo, y el investigador emérito del Idibaps, Eduard Tolosa, demostraron que los pesadillas y las conductas anormales mientras están en fase REM (como chillar o dar puñetazos) pueden derivar en padecer la patología.

Encontrar dianas terapeúticas

Según Tolosa, una de las prioridades en este campo es identificar de forma precoz qué pacientes desarrollarán enfermedades neurodegenerativas y encontrar dianas terapéuticas que permitan establecer nuevas estrategias para frenar su progresión en las etapas tempranas.

En el estudio participaron 40 personas, la mitad con trastorno del sueño en fase REM sin síntomas de enfermedad de Parkinson, y la otra mitad, sanas.