Redacción Médica
20 de octubre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 12:50
Especialidades > Neurología

La personalidad y el comportamiento, aliados para detener la esquizofrenia

Ciertos patrones de comportamiento podrían ser factores de riesgo que estén en el origen de este trastorno mental

Eduardo Fonseca, profesor de Psicología en La Rioja.
La personalidad y el comportamiento, aliados para detener la esquizofrenia
REDACCIÓN
Jueves, 21 de diciembre de 2017, a las 12:30
La esquizofrenia se podría detectar de forma preventiva a través de ciertas características de la personalidad o patrones de comportamientos de los pacientes, según ha concluido un estudio coordinado por el profesor de Psicología Eduardo Fonseca de la Universidad de La Rioja.

De acuerdo con esta investigación, publicada en la revista Psychological Medicine, el pensamiento mágico, las experiencias perceptivas inusuales, los comportamientos extraños, la paranoia, el lenguaje extraño, la ausencia de amigos íntimos, el afecto aplanado y la ansiedad social excesiva, entre otros patrones conductuales, podrían ser factores de riesgo que estén en el origen de la esquizofrenia

Así, otra de las conclusiones a la que han llegado los investigadores es que, a través de estos patrones, se pueden desarrollar procedimientos de evaluación rigurosos que permitan identificar y detectar a personas en condición de vulnerabilidad o de mayor riesgo teórico a desarrollar esquizofrenia. 

Este tipo de estudios científicos abren la posibilidad de llevar a cabo actuaciones de prevención en materia de salud mental, concretamente, los trastornos de tipo psicótico. La investigación en el campo de la psicosis ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con este tipo de problemas y sus familiares, y a reducir el impacto socio-sanitario.

No obstante, sus conclusiones deben enmarcarse en la enorme complejidad que entraña la comprensión del comportamiento humano y la necesidad de incluir otros posibles factores de riesgo como aspectos genéticos, fisiológicos, neurocognitivo o variables ambientales como, por ejemplo, el consumo de sustancias o las experiencias de trauma.

Este es el primer estudio realizado a nivel mundial que ha tratado de analizar y comprender algunos de los factores de riesgo de tipo conductual, emocional y cognitivo que pueden estar en el origen de los trastornos esquizofrénicos. Ha sido coordinado por Eduardo Fonseca en colaboración con Javier Ortuño, profesores ambos del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Rioja. En él han colaborado 25 centros de investigación de 12 países diferentes y más de 27.000 participantes.