Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30
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Una guía ayuda a la identificación del solapamiento entre asma y EPOC

El paciente puede tener una EPOC pero no todos los síntomas característicos del asma

Aspecto de la mesa donde se ha discutido sobre el solapamiento de asma y EPOC.
Una guía ayuda a la identificación del solapamiento entre asma y EPOC
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Sábado, 03 de junio de 2017, a las 16:20
Hasta ahora, existían dos criterios para la evaluación y seguimiento los pacientes que viven con un solapamiento entre enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y asma. “Una que provenía del asma y otra de la EPOC”, explica Marc Miravitlles, coordinador de la Guía Española de EPOC, Gesepoc, “y eso generaba cierta confusión”.

Por ello, desde la Guía Española del Asma (GEMA) y Gesepoc se han puesto de acuerdo para dotar de una sola voz a la cuestión y “crear un consenso, un algoritmo fácil, para que los médicos puedan detectar a estos pacientes”. La guía resultante ha sido presentada en el marco del 50 Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Marc Miravitlles sobe el solapamiento de diagnóstico de asma y EPOC.

El diagnóstico de esta población se basa en “pacientes con un diagnóstico previo de EPOC: más de 35 años, exposición al tabaco y obstrucción del flujo aéreo”. El solapamiento se produce cuando hay alguna característica del asma, “pero también hay pacientes que tienen EPOC y no todos los criterios de asma, pero sí tienen mucha eosinofilia, o una gran reversibilidad. Son pacientes que tienen características parecidas al asma y las incluidos dentro de este término".

Estos pacientes “comparten características de las dos enfermedades que requieren de un tratamiento y un seguimiento específico”, apunta Miravitlles. “Establecemos unos criterios claros, fáciles de recordar y fáciles de aplicar en la práctica para poder identificar a esta población tan importante”.

Tratamiento por separado

En cuanto a los objetivos del tratamiento, el consenso establece los mismos que para la EPOC y el asma por separado, es decir, prevenir las exacerbaciones, alcanzar y mantener un control aceptable de los síntomas y reducir la obstrucción bronquial.

Para ello, la medicación inicial sería una combinación de glucocorticosteroides inhalados y broncodilatadores beta adrenérgicos de larga duración (LABA). Y se considerará la acción de un broncodilatador antimuscarínico de larga duración (LAMA) a dicha combinación si persisten exacerbaciones o síntomas relevantes.