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El exceso de emisiones diésel mata cada año a 5.000 personas en Europa

La proporción de coches con este tipo de motor en la UE ronda el 50 por ciento de la flota

El exceso de emisiones diésel mata cada año a 5.000 personas en Europa
Redacción
Lunes, 18 de septiembre de 2017, a las 12:40
Las emisiones de óxido de nitrógeno de los motores diésel por encima de los valores límite establecidos causa alrededor de 5.000 muertes prematuras al año en los países de la Unión Europea (UE), Noruega y Suiza, tal y como concluye un estudio del Instituto Meteorológico Noruego, en colaboración con el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados de Austria y la Universidad de Tecnología Chalmers de Suecia.

“Cada año pueden atribuirse unas 10.000 muertes prematuras a las emisiones de óxido de nitrógeno de los automóviles, furgonetas y vehículos comerciales ligeros de motores diésel y alrededor de la mitad de esas muertes se deben a que las emisiones de óxido de nitrógeno son mucho más altas que los valores límite establecidos. Si las emisiones de los automóviles diésel fueran tan bajas como las de automóviles de gasolina, podrían haberse evitado tres cuartas partes o unas 7.500 muertes prematuras”, afirman los investigadores.

Los autores del trabajo recuerdan que alrededor de 425.000 muertes prematuras anuales se asocian con los niveles actuales de contaminación atmosférica en estos países y que más del 90 de esas muertes son causadas por enfermedades respiratorias y cardiovasculares relacionadas con la exposición a partículas finas de las que óxido de nitrógeno es un precursor clave. Esta situación ha empeorado en los últimos años ya que la proporción de coches diésel en la UE ha aumentado hasta alcanzar cerca del 50 por ciento de la flota, es decir, en la actualidad hay más de cien millones de estos motores circulando en Europa, el doble que en el resto del mundo.

Según el estudio, las emisiones de óxido de nitrógeno son de cuatro a siete veces más altas en las calles que en las pruebas oficiales de certificación. La manipulación de los datos de emisiones de motores diésel ha llevado a que, mientras se optimizan los controles del motor para las pruebas específicas de laboratorio, los vehículos tengan un rendimiento mucho más contaminante en la conducción real.