Este consiste en entrenar al sistema inmunitario para mejorarlo y ralentizar su deterioro debido a la inmunosenescencia

"Fitness inmunológico" para combatir enfermedades respiratorias en adultos
Felipe Villar-Álvarez.


19 oct. 2022 13:50H
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Un artículo de Open Respiratory Archives recomienda a los adultos con enfermedades respiratorias poner en práctica el fitness inmunológico, consistente en poner el sistema inmune a punto mediante la adopción de buenos hábitos de vida y llevando todas las vacunas al día, incluidas las de la gripe, la neumonía y la del Covid-19. El objetivo de estas medidas es ralentizar el envejecimiento progresivo del sistema inmune que ocurre por el avance de la edad, conocido como inmunosenescencia. Esta recomendación se fundamenta en la publicación de un artículo en Open Respiratory Archives.

"La pandemia del Covid-19 nos ha recordado que hay dos conceptos muy importantes para tener un sistema inmune en buena forma y así preservar la salud: uno de ellos es la inmunosenescencia o deterioro gradual del sistema inmunológico, causado por el avance de la edad, que se asocia con una capacidad reducida para responder a las infecciones y desarrollar una memoria inmunológica a largo plazo. Esta desempeña un papel clave en el desarrollo de enfermedades respiratorias comunes en las personas mayores, como el asma, la EPOC, la enfermedad intersticial difusa y las infecciones respiratorias en los mayores", explica Felipe Villar-Álvarez, neumólogo, primer firmante del artículo, director científico de la revista Open Respiratory Archives y miembro de Separ.

"El otro es el entrenamiento o fitness inmunológico, que consiste en adoptar hábitos de vida saludables para “entrenar” y así mejorar la capacidad de nuestro sistema inmune para defenderse de las infecciones", expresa Villar-Álvarez.

Actualmente, los científicos saben que los hábitos saludables que deben adoptarse para ralentizar el proceso de inmunosenescencia son los siguientes: buenos hábitos alimentarios, buenas relaciones sociales, no fumar, limitar el consumo de alcohol, hacer ejercicio, controlar los niveles de estrés y establecer un correcto programa de vacunación, según sintetizan los autores del artículo en sus conclusiones.


Vacunas necesarias en adultos


Las vacunas siempre han sido una herramienta muy eficaz para reforzar el sistema inmune y combatir la inmunosenescencia. La población adulta y, en especial, los pacientes respiratorios adultos deben estar al día de las vacunas que los autores reseñan en sus conclusiones: la vacuna de la gripe y las antineumocócicas (la conjugada PCV13 y la PPSV23), que están bien establecidas en el calendario vacunal del adulto. Al respecto, además, se sabe que las nuevas vacunas antineumocócicas PCV15 y PCV20 van a servir para ampliar la protección contra la enfermedad neumocócica en el adulto.

También deben recibir la vacuna contra el Covid-19 que, en el momento actual, es la herramienta más útil para prevenir la enfermedad y disminuir su patogenicidad. Por otra parte, afirman que es muy recomendable que la vacunación contra la tos ferina se realice cada 10 años.

Los pacientes con EPOC y otras enfermedades respiratorias con edad ≥ 50 años o inmunocomprometidos se benefician de la vacuna que previene el herpes zóster y Bordetella pertussis. Asimismo, la vacuna contra el virus respiratorio sincitial puede ser otra que se agregará al programa, a la espera de los resultados de sus estudios.

Por último, auguran que la llegada de vacunas combinadas, vacunas universales contra la gripe o vacunas contra el pancoronavirus son esperanzas que se harán realidad en los próximos años. "Siempre se ha hecho un gran hincapié en la vacunación en la edad pediátrica, pero está claro que, después de la pandemia y el éxito de vacunación frente a la Cpvid- 19, la etapa postpandémica va a ser clave para promover la vacunación en el adulto y la adopción de hábitos saludables. El adulto también puede y debe tener un buen sistema inmune para defenderse de las infecciones", finaliza Villar-Álvarez. 
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