Calzón preside la la XXXI Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de Programas de Prevención del Sida

Sanidad fija como objetivo diagnosticar al 95% de las personas con VIH
Pilar Aparicio, Silvia Calzón y Julia del Amo.


26 feb 2021. 12.10H
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La Secretaria de Estado de Sanidad ha presidido esta semana la XXXI Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de Programas de Prevención del Sida, un espacio multisectorial creado en 1987 para la coordinación y el seguimiento de las acciones de prevención y control de la infección por el VIH. Esta Comisión está formada por los actores claves para la respuesta al VIH y cuenta con profesionales del Ministerio de Sanidad y de otros ministerios, autoridades sanitarias de las comunidades autónomas, sociedades científicas, asociaciones de profesionales y sociedad civil.

Silvia Calzón, ha señalado durante su intervención que “el Gobierno de España ha asumido el compromiso de la comunidad internacional de poner fin a la epidemia de sida como amenaza para la salud pública en el año 2030” y ha añadido que, entretanto, “debemos eliminar todas las barreras para que las personas con VIH tengan una buena calidad de vida y cero discriminación”.

En el transcurso de esta reunión, la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio y la directora del Plan Nacional sobre el Sida, Julia del Amo, han presentado las acciones de prevención y control del VIH desarrolladas en 2020 y los retos derivados de la pandemia de Covid-19 y su interacción con el VIH.

Asimismo, se han anunciado las líneas prioritarias que van servir de base para el próximo Plan Estratégico de Prevención y Control de la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual 2021-2030. Este nuevo Plan Estratégico está totalmente alineado con los objetivos de ONUSIDA 95-95-95 para el año 2030, fecha en la que los estados miembros de Naciones Unidas se han comprometido a erradicar el Sida.

Objetivos frente al Sida


Estos objetivos se concretan en un 95 por ciento de las personas con VIH diagnosticadas, de las que el 95 por ciento estén en tratamiento y al menos el 95 por ciento con carga viral indetectable. A ellos se una el compromiso de implementar medidas para garantizar una buena calidad de vida y eliminar la discriminación. Y como objetivo fundamental, se persigue alcanzar la “cero transmisión”.

El Plan Estratégico de Prevención y Control de la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual 2021-2030 cuenta, además, con objetivos intermedios: se marca la meta, para el año 2025, de reducir un 90 por ciento el porcentaje de nuevas infecciones con respecto a los indicadores que estaban vigentes hace una década.

Entre las acciones que se establecerán para lograr la eliminación del VIH en 2030, destacan la importancia de activar los mecanismos necesarios para disminuir la fracción no diagnosticada. Para ello, es necesario impulsar el diagnóstico precoz en todos los niveles de atención; priorizando la calidad de vida; implementado medidas para el abordaje de la multi-morbilidad y la discriminación, y garantizar el acceso universal a la atención sanitaria en las personas con el VIH.


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