jue 27 junio 2019. 16.30H
La Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme) ha propuesto la creación de un Observatorio de Resultados del Sistema Nacional de Salud independiente y cuyas decisiones sean vinculantes.

Carlos Macaya y Fernando Carballo hablan sobre los retos del SNS.

Este observatorio es una de la docena de propuestas que los representantes de las sociedades médicas han elaborado de cara a los cuatro años de legislatura que quedan por delante. Han sido elaborados por Facme y la Fundación Instituto para la Mejor de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS) y presentados por Andrés Íñiguez, jefe de Cardiología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, en el marco de la Jornada de Gestión Clínica IMAS Facme.

"Los resultados se miden poco, y generalmente han sido poco utilizados" ha comentado Íñiguez. La propuesta ha sido respaldada por José Luis Escrivá Belmonte, presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), que ha participado de forma virtual en el encuentro.

"Lo que ustedes plantean, que exista una instancia independiente y sin conflicto de intereses que se encargue de hacer estos ejercicios, es algo a propiciar", ha apuntado, destacando que, "a la hora de determinar las metodologías de evaluación, tienen que descansar en lo que marquen los que conocen en profundidad lo que se está analizado: las sociedades científicas".

Propuestas de Facme


Las propuestas de IMAS Facme se basan en las que presentaron hace cuatro años, para la pasada legislatura, y son las siguientes:

1. Impulsar una estrategia nacional en salud poblacional que establezca los objetivos y metas en educación y promoción de la salud, y prevención de las enfermedades.


Entre las propuestas, figura la creación de la Agencia de Calidad en el SNS


2. Implantar modelos de atención sistémica a los pacientes con enfermedades crónicas complejas y crear redes asistenciales que garanticen la atención del paciente en el lugar más apropiado en cada momento.

3. Mejorar la experiencia del paciente, poniéndolo "realmente" en el centro del sistema, lo que implica una transformación del SNS, en el modelo asistencial, en cómo se organiza y se gestiona.

4. Incentivar el desarrollo de soluciones locales.

5. Desarrollar una política de recursos humanos basada en el desarrollo de competencias profesionales, lo que requiere un profundo cambio en la gestión de recursos humanos.

6. Incorporar el SNS al modelo productivo español mediante el fomento de la investigación, desarrollo e innovación y la prestación de servicios de salud a ciudadanos europeos.

7. Desarrollar una estrategia para la evaluación e incorporación de la digitalización en el SNS.

8. Enfocar el SNS en valor y resultados más que en actividad, creando el Observatorio de Resultados del SNS como agencia independiente y participación de las sociedades científicas.

9. Crear la Agencia de Calidad del SNS, con un estatuto independiente y participación de las sociedades científicas.

10. Establecer un horizonte de gasto sanitario público que se aproxime al porcentaje sobre el PIB de los países de la Unión Europea.

11. Dotar a los centros sanitarios de órganos de gobierno que garanticen la transparencia y la rendición de cuentas ante la sociedad.

12. Implantar la gestión clínica, transfiriendo capacidad y responsabilidad de la toma de decisiones de gestión a los profesionales para mejorar la relación entre la calidad y el coste de los servicios.


Reforma de la financiación autonómica


En su desglose de las propuestas de Facme, Íñiguez –expresidente de la Sociedad Española de Cardiología– ha hecho hincapié en que las condiciones actuales de la población no tienen nada que ver con aquellas en las que fue creado el sistema de salud actual.


El presidente de la Airef ha lamentado "el déficit de evaluación de políticas públicas en España, en general"


“Somos una sociedad más rica, con más expectativa de vida. Pero el envejecimiento poblacional implica más comorbilidades, más cronicidad”, ha advertido.

Además, “se han incrementado las desigualdades” debido a la debilidad de los instrumentos de cohesión del sistema sanitario. En general, “no se ha racionalizado la asistencia por volumen de población”.

Escrivá Belmonte, por su parte, ha señalado que la propuesta del Programa de Estabilidad de España para 2019-2022, que establece un crecimiento del gasto público sanitario en torno al 4 por ciento, es “plausible”, y puede crecer a un ritmo superior “si se reforma el sistema de financiación autonómica”.

El presidente de la Airef ha destacado que la cartera de servicios básicos “debería ser común en las comunidades autónomas y quede blindada en el sistema de financiación”. Además, ha lamentado el “déficit de evaluación de políticas públicas en España, en general”, y no solo en sanidad.
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