Las organizaciones sanitarias deberían invertir tiempo y esfuerzos en implementar estrategias para mitigar sus efectos

Las negligencias asociadas al burnout son más frecuentes en médicos jóvenes


17 sep 2022. 12.00H
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Un estudio reciente publicado en The BMJ concluye que existen pruebas convincentes que vinculan el burnout de los médicos con un funcionamiento y una sostenibilidad deficientes de las organizaciones sanitarias. Aseguran, tras realizar 170 estudios observacionales con 239.246 médicos, que el agotamiento contribuye a la desvinculación profesional y a la merma en la calidad de la atención a los pacientes. Se estima que puede duplicar el riesgo de cometer negligencias médicas en pacientes.

Los resultados apuntan que entre todos los profesionales sanitarios con burnout, son los que dedican su actividad dentro de los hospitales los que tienen más probabilidades de errar con sus pacientes por encima de los que lo hacen en los centros de salud. Entre ellos, señalan directamente a los facultativos más jóvenes (situados en un rango de edad por debajo de los 30 años). Por otro lado, encuentran una menor asociación entre el burnout y las negligencias en médicos con una edad superior a los 50 años.

Para revertir la situación, los investigadores de este estudio concluyen que las organizaciones de atención sanitaria deberían invertir tiempo y esfuerzos en implementar estrategias basadas en mitigar el burnout de los médicos en todas las especialidades. Insisten, además, en que se dedique especial atención a los profesionales de la medicina de urgencias y los médicos residentes.

El burnout es habitual entre los médicos, incluso alcanza niveles globales. En Estados Unidos, cuatro de cada 10 médicos refiere este agotamiento y en Reino Unido un tercio de los facultativos en formación reportan sentirlo en grado alto o muy alto. En países de ingresos bajos y medios, según indica este informe, el burnout osciló entre el 2,5 por ciento y el 87,9 por ciento. Señala, además, que la pandemia del Covid-19 ha creado nuevas causas de estrés con condiciones de trabajo inseguras y mayores cargas que han exacerbado aún más este sentimiento entre los médicos.

La insatisfacción profesional en Medicina


Es habitual que el burnout desequilibre la balanza entre el trabajo y la vida personal, provocando una sensación de insatisfacción profesional. Todo ello conlleva una menor calidad en la atención del paciente, según se desprende de esta investigación en la que se examinó la asociación del agotamiento de los médicos de todo el mundo con su compromiso profesional (centrándose en la satisfacción laboral, el arrepentimiento por la elección de carrera, el desarrollo profesional, la pérdida de productividad y la intención de rotación) y la calidad de la atención al paciente (poniendo el foco en los incidentes de seguridad del paciente, el bajo nivel profesional y la satisfacción del paciente).

El agotamiento de los médicos se asoció con el doble riesgo de incidentes de seguridad del paciente en comparación con ningún incidente de seguridad del paciente, según las medidas de agotamiento general, agotamiento emocional, despersonalización y realización personal. También se vinculó con disminuciones de más del doble en la profesionalidad según las medidas de agotamiento general, agotamiento emocional, despersonalización y realización personal.

Además, se encontró relación con disminuciones de hasta tres veces en la satisfacción del paciente en comparación con los pacientes que estaban complacidos según las medidas de agotamiento general, despersonalización y realización personal.

Este informe señala que el burnout de los médicos multiplica por cuatro las probabilidades de sentirse insatisfechos con el trabajo y por tres las posibilidades de pensar en renunciar. También incrementa por tres el riesgo de sentir un arrepentimiento respecto a la elección de la carrera universitaria escogida. 

Los médicos especializados en medicina de urgencias así como los de las unidades de cuidados intensivos son los que tienen, según los datos que se desprenden de este informe, una menor satisfacción laboral en comparación con los de medicina interna. Coindice que, los facultativos más jóvenes de estas áreas de especialización (por debajo de los 30 años), son los que tienen más probabilidades de concurrir en negligencias médicas.

Diagrama de flujo de las asociaciones examinadas del burnout de los médicos con el compromiso profesional y la calidad de la atención al paciente. Los resultados evaluados en el análisis están en amarillo o rojo. Los resultados en rojo enfatizan el mayor riesgo potencial del resultado en comparación con los resultados en amarillo (que podrían ser menos graves para el médico y el sistema de atención médica).


Qué es el burnout, a qué afecta y cómo solucionarlo


El burnout se define como un síndrome relacionado con el trabajo que involucra tres dimensiones. En primer lugar, el agotamiento emocional, que representa la dimesión básica del estrés individual que se refiere a los sentimientos de sobrecarga y agotamiento de los recursos emocionales y físicos. En segundo lugar, la despersonalización, que representa la dimensión motivacional y de distanciamiento interpersonal del agotamiento. Y por último, la sensación de logro personal reducido, la dimensión de autoevalución del agotamiento que se refiere a sentimiento de incompetencia y productividad inadecuados en el trabajo.

Ahora más que nunca se necesitan intervenciones efectivas con las que reducir el bornout de los médicos, puesto que los sistemas de salud en todo el mundo se enfrentan a una crisis. Este informe ofrece como solución dirigir las intervenciones contra el agotamiento a subgrupos de médicos con preocupaciones profesionales o experiencias adversas en la atención del paciente, teniendo también en cuenta sus relaciones recíprocas entre el agotamiento, el compromiso profesional y la calidad de la atención al paciente. Por ejemplo, los médicos que experimentan agotamiento pueden tener menos tiempo o compromiso para optimizar la atención de sus pacientes, pueden asumir más riesgos innecesarios o pueden carecer de responsabilidad.

Por el contrario, el reconocimiento de la mala calidad de la atención pueden provocar agotamiento, que a su vez podría obligar a los médicos a renunciar. Este proceso a menudo se puede denominar trauma secundario, particularmente en relación con eventos centinela o incidentes de seguridad importantes.
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