Un informe europeo alerta de los factores de riesgo de la profesión y la 'doble cara' de las bajas médicas

Las guardias de noche en sanidad son "probablemente cancerígenas"
Médico con signos de estrés.


SE LEE EN 5 minutos
Que la carga laboral en el ámbito de la salud es elevada no es ninguna novedad. Los profesionales sanitarios se ven expuestos con frecuencia a jornadas exhaustivas y poco descanso, una combinación que afecta de manera directa a la salud mental de quienes los ejercen. Ahora hay cifras que avalan esta epidemia en la salud mental, no solo en lo referente al burnout, sino también en otras áreas de relevancia. La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) ha marcado en un 31 por ciento los profesionales sanitarios- incluidos aquellos que se dedican a los cuidados-, con problemas de salud mental creados por el trabajo. Un dato que destacan es que, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, el trabajo nocturno, muy frecuente entre los sanitarios, es “probablemente cancerígeno para los seres humanos”.

Solo entre los profesionales sanitarios, el 36 por ciento alega sufrir ansiedad, la cuál, según explican en la investigación, puede derivar en comportamientos para manejarla que no son positivos, como el aumento del consumo de alcohol y tabaco. Además, es común que la ansiedad pueda incentivar una alimentación poco saludable o la falta de ejercicio físico. Muchas veces, para poner solución a estos periodos de inestabilidad emocional, la baja médica puede ser una opción viable, pero desde el estudio advierten que puede ser ‘la pescadilla que se muerde la cola’: “Si bien está claro que en estos casos los trabajadores necesitan distanciarse de su situación laboral estresante, la ausencia por enfermedad puede generar sentimientos de aislamiento, lo que puede exacerbar la ansiedad y la depresión”, afirman. Estos datos se extraen de la investigación ‘Riesgos psicosociales relacionados con el trabajo y salud mental en el sector sanitario y de la asistencia social de la UE’ realizada por la EU-OSHA. 

Trabajo nocturno y agresiones, factores de riesgo en la profesión


Si se junta a todos los sectores laborales de la Unión Europea y se extrae el porcentaje de cuántos trabajadores tienen turnos de noche la cifra es del 22 por ciento. Mientras que, cogiendo solo el sector sanitario la cifra se eleva al 33 por ciento. En el informe destacan que el trabajo en horas nocturnas tiene grandes riesgos para la seguridad y la salud, debido a las alteraciones de los ritmos circadianos, y señalan que hay una asociación “estadísticamente significativa” entre esta modalidad laboral y la depresión en profesionales de la Enfermería, también destacando el burnout como consecuencia de los sanitarios en general. 

Otro de los detonantes de la ansiedad y del malestar emocional en el ambiente laboral sanitario es la frecuencia con la que se ven en situaciones de intimidación, sector que también tiene una prevalencia superior que todos los anteriores en este sentido. Con intimidación, en la investigación hacen referencia a todas sus formas: desde el abuso verbal al acoso sexual. Las que más sufren este último son las sanitarias. En lo que respecta a la violencia contra los profesionales del sector, viene tanto de compañeros de trabajo como de pacientes, aunque es más común que venga de parte de estos. Al hilo de estas afirmaciones, los datos demuestran que las personas que trabajan en salud tienen un 32 por ciento de probabilidades de sufrir violencia por parte de terceros en su puesto de trabajo frente al 16 por ciento del resto de sectores.

Aunque todos estos datos contribuyen a describir un entorno laboral en el que sus propias condiciones de trabajo inciden en una peor salud mental de los sanitarios, no queda ahí. Desde la agencia europea subrayan que, en algunos casos, el mal estado emocional también “puede derivar en la ruptura de relaciones, pensamientos suicidas e incluso intentos de suicidio”, y que son ellas las que suelen enfrentarse a situaciones emocionalmente más perturbadoras que los hombres, en un 71 por ciento frente al 66 por ciento, respectivamente.

Abandonar la profesión como barrera para la ansiedad


Ante el incremento de la ansiedad laboral, desde la Agencia afirman que hay profesionales que se plantean que la solución es abandonar su oficio, un hecho con el que se han pronunciado las enfermeras partícipes del estudio. Entre los motivos también se encuentran las rotaciones constantes y el mismo abandono del sector por parte de los profesionales, en el sentido de que las personas que permanecen en el puesto de trabajo ven su carga laboral incrementada por la ausencia de efectivos, lo que puede causar que el estrés aumente.

Uno de los puntos importantes es que la saturación a nivel mental también viene de que puedan tener la sensación de verse “incapaces de proporcionar la atención que sus pacientes necesitan como resultado de la falta de personal, las altas cargas de trabajo o la escasez de recursos”, mencionan en el documento. Además de este punto, la constante interacción con los pacientes, sobre todo en los que sus problemas no tienen una solución viable, también puede derivar en frustración, ira, miedo y desesperación, destacan desde la EU-OSHA.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.