Fernando Moraga-Llop, portavoz y vocal sénior de la Asociación Española de Vacunología; y María José Sierra, subdirectora del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.
España ha perdido recientemente el estatus de
país libre de sarampión tras no haberse certificado la eliminación de la
transmisión endémica durante más de 36 meses, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por este motivo, la Asociación Española de Vacunología (AEV) sugiere
adelantar la segunda dosis de la vacuna triple vírica de los cuatro a los dos años para aumentar la cobertura y reducir el riesgo de brotes, sobre todo entre los niños menores de cinco años.
Es la idea que defiende Fernando Moraga-Llop, pediatra y portavoz y vocal sénior de esta entidad, que asegura que
los niños "acuden más al pediatra durante los dos primeros años de vida". Además, propone poner en marcha un programa de vacunación de "rescate" o "recuperación" para asegurar que todos los niños menores de cinco años que no estén completamente vacunados
reciban las dosis pendientes.
Y es que, aunque las coberturas vacunales
históricamente eran "excelentes", la situación actual ha cambiado y requiere un refuerzo de la estrategia de vacunación y vigilancia epidemiológica porque los últimos
datos publicados de 2024 muestran ciertas carencias. La primera dosis alcanza un 96,6 por ciento de cobertura media nacional, con seis comunidades por debajo del 95 por ciento. En cambio, La segunda dosis presenta una media del 91,7 por ciento, con
ocho comunidades por debajo del 90 por ciento.
Adelantar la segunda dosis al segundo año de vida
El portavoz de la AEV explica que "este fallo en la segunda dosis se debe, fundamentalmente, a la
reticencia vacunal". A su juicio, algunos padres, muchas veces "mal informados",
dudan o solo aplican una dosis, "lo cual es insuficiente". "Por ejemplo, es necesario desmentir bulos como la supuesta relación entre la vacuna del sarampión y el
autismo, que carece de evidencia científica", asegura.
Moraga-Llop insiste en que la actual administración de la segunda dosis
a los 3 o 4 años dificulta alcanzar la cobertura óptima. Por eso, "
si se adelantara al segundo año, podríamos aumentar la protección, ya que los niños acuden más al pediatra durante esos años". Esta medida, combinada con una
revisión sistemática de los registros de vacunación, permitiría identificar a los niños no vacunados o con solo una dosis.
En este contexo, María José Sierra, subdirectora del
Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes), defiende que la cobertura vacunal en nuestro país ha sido buena: "Tenemos en la primera dosis unas coberturas del 95 por ciento, pero en la segunda estamos algo por debajo de esa cifra". Lo que ocurre es que, dada la situación de circulación mundial y en países cercanos, es fundamental conseguir "coberturas muy altas, mayores del 95 por ciento, en las dos dosis".
El objetivo es claro: "Hay que asegurar que la inmensa mayoría de la población esté protegida". Por este motivo, destaca que es imprescindible "aumentar a sensibilidad de la vigilancia para asegurarse de que todos los casos sospechosos se descarten rápidamente y
ninguno pase desapercibido", ya que una de las conclusiones del
Comité Europeo de Verificación de la Eliminación del Sarampión es que, revisando los datos de 2024, "no se puede descartar que haya habido cadenas de transmisión de más de 12 meses".
Programas de vacunación de "rescate"
Además, Moraga-Llop recomienda implementar un
programa de vacunación de "rescate" o "recuperación" para todos los niños menores de cinco años que no estén vacunados o solo tengan una dosis. Esto incluye revisar los registros en centros de salud y asegurar que los pediatras y enfermeras
administren las dosis pendientes.
Los menores de cinco años,
especialmente los menores de 12 meses, "son los más vulnerables". La inmunidad materna protege los primeros seis meses, pero si viajan a
zonas con brotes activos, deberían recibir la vacuna antes del año. "Si no nos vacunamos, las enfermedades que parecían controladas
pueden reemerger”" alerta el portavoz de la AEV, haciendo referencia a la importación de casos desde países con brotes activos, como Marruecos.
Papel de los profesionales sanitarios
Pediatras, médicos, enfermeros e incluso farmacéuticos desempeñan
un papel fundamental en la educación y recordatorio de la vacunación. "Informar a la población sobre la importancia de la vacunación es crucial, especialmente ahora que estamos ante una
reemergencia de la enfermedad", subraya el portavoz de la AEV. "Los bulos sobre autismo u otras reacciones adversas deben desmentirse claramente, y los profesionales sanitarios deben reforzar su
mensaje de vacunación segura y eficaz", concluye.
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