Jacinto Bátiz, responsable de Bioética de la SEMG, analiza su uso a la hora de comunicar diagnósticos al enfermo

"No es ético informar al paciente por una app de que tiene un tumor"
Jacinto Bátiz, responsable del Grupo de Bioética de la SEMG.


22 mar 2022. 16.40H
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La tecnología ha permitido que la Medicina avance a pasos agigantados en los últimos años. Sin embargo, con ella y su rapidez inmediata, también se ha perdido el contacto y la cercanía entre médicos y pacientes. Las nuevas aplicaciones móviles, que permiten acceder a nuestra información clínica, agilizan trámites, pero, ¿es ético que un paciente conozca el diagnóstico de una enfermedad a través de un mensaje y no frente a un profesional?

Jacinto Bátiz, responsable del Grupo de Bioética de la SEMG y director del Instituto para Cuidar Mejor del Hospital San Juan de Dios de Santurce, en Vizcaya, asegura que “la entrevista clínica con el paciente no debería sustituirse por el empleo de aplicaciones móviles”, puntualizando que “hemos comenzado a normalizar esta forma de comunicar”.

“Tan solo en situaciones excepcionales en las que fuera imposible la relación personal con el enfermo podría ser aceptable, pero en ningún caso como una herramienta clínica a sustituir la relación presencial médico-paciente”, afirma Bátiz a Redacción Médica.

Además, el responsable de Bioética de la SEMG, admite que “aunque cada vez hay más medios para ponerse en contacto con los pacientes, como puede ser WhatsApp o el correo electrónico, en situaciones extremas “ sería necesario que en el formulario de consentimiento para una biopsia “se pregunte al paciente cuál es su preferencia a la hora de informarle sobre su resultado”.


"Para el médico también es más
difícil empatizar a través de un móvil que 
en persona frente al enfermo"



Bátiz también señala que “los médicos son conscientes del impacto en el paciente de un resultado negativo” y, aunque intentan ser prudentes y empáticos al dar la información, “es más difícil conseguir esa empatía a través de un móvil que hacerlo en persona frente al enfermo”.

Por otro lado, el facultativo admite que se debe tener en cuenta “la gran diferencia entre informar y comunicar un diagnóstico”. “Informar es solo transmitir la mala noticia clínica, mientras que comunicarlo es darle al paciente una visión completa y comprensible de la situación y fomentar una cooperación positiva dirigida a los mejores resultados posibles”, señala. De este modo, tal y como asegura Bátiz a este periódico, podemos informar a través del móvil, pero no podemos comunicar, a través de este medio, todo lo que el paciente necesita conocer sobre su enfermedad.

“El paciente tiene derecho a que le informemos de su diagnóstico y de su pronóstico, pero hay que tener en cuenta algunas condiciones para poder dar esta información y comunicar adecuadamente la mala noticia”, afirma, admitiendo que hay que tener en cuenta que una mala noticia “en realidad son dos”: la que cambia las expectativas del paciente y también las de su familia. “Por esta razón, el paciente necesita más que una información fría a través de una aplicación móvil”, añade.

Dignósticos por Apps: ¿qué dice el Código Deontológico Médico?


“Tenemos que ser muy prudentes en dicha comunicación tratando de equilibrar la veracidad de lo que informemos y la delicadeza de cómo se lo comuniquemos”, confiesa Bátiz, antes de responder desde el punto de vista de la Deontología Médica. “El artículo 15 de nuestro Código de Deontología Médica dice que el médico informará al paciente de forma comprensible, con veracidad, ponderación y prudencia”, añadiendo que “cuando la información incluya datos de gravedad o mal pronóstico se esforzará en transmitirla con delicadeza de manera que no perjudique al paciente”.
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