Sin embargo, su efecto es nulo en pacientes de insuficiencia cardiaca aguda y mayores de 80 años

La dieta mediterránea reduce la cifra de reingresos en pacientes cardiacos
Según una investigación de la Universidad de Barcelona.


26 dic. 2017 17:40H
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Los pacientes que siguen una dieta mediterránea tienen tasas reducidas de rehospitalización por insuficiencia cardiaca en comparación con los que no la siguen, según los resultados del estudio MEDIT-AHF (Mediterranean Diet in Acute Heart Failure).

"Después de una descompensación de insuficiencia cardiaca, los pacientes que sigan la dieta mediterránea tendrán menos hospitalizaciones, independientemente de otros factores de riesgo o de cómo haya evolucionado su miocardiopatía", señala a Medscape Òscar Miró, de la Universidad de Barcelona y autor principal del estudio.

"Mi mensaje para los médicos sería que prescriban a sus pacientes con insuficiencia cardiaca una dieta mediterránea después de una descompensación y así evitarán varias hospitalizaciones", apunta Miró.

La dieta mediterránea ha demostrado ser útil en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular y en reducir factores de riesgo cardiovascular, como la diabetes tipo dos.

Efecto inexistente en pacientes de insuficiencia cardiaca aguda

Sin embargo, cabe destacar que la dieta mediterránea no tiene influencia en el riesgo de muerte a largo plazo de los pacientes de edad avanzada que han tenido un episodio de insuficiencia cardiaca aguda, tal como ha demostrado este estudio.

"La dieta ciertamente puede ser muy significativa para la prevención primaria o para la enfermedad cardiaca estable, pero las personas en este estudio tenían insuficiencia cardiaca aguda, una edad muy avanzada y muchas comorbilidades, de manera que ¿cómo se puede esperar que se tenga un efecto positivo con la dieta mediterránea en una población con este pronóstico?" afirma Valentin Fuster, de la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, en Nueva York.

"Se ha visto que la dieta mediterránea es de ayuda significativa para la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, pero una vez que la enfermedad está muy avanzada, la dieta puede no ser suficiente para contrarrestar este pronóstico desfavorable, aunque como lo demuestra este estudio, todavía puede desempeñar un rol en reducir la rehospitalización”, sentencia Fuster.

Los investigadores contaron para su investigación con 991 pacientes, cuya media de edad era de 80 años (rango: 70 a 90 años).

Consulte aquí el estudio completo. 
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