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Galería del exceso en la práctica médica

'JAMA Internal Medicine' recoge los últimos estudios sobre abusos de pruebas y tratamientos

Galería del exceso en la práctica médica
Redacción
Martes, 03 de octubre de 2017, a las 12:10
La edición de Medicina Interna de la revista científica JAMA ha revisado los estudios sobre prácticas médicas excesivas aparecidos en el último año, identificando aquellas más comunes y también los métodos y estrategias para reducirlas.

Se ha basado en artículos en lengua inglesa aparecidos en PubMed a lo largo de 2016. Se seleccionaron 2252, de los cuales 1224 abordaban el abuso de las prácticas médicas. De ellos, 122 fueron los más relevantes por su originalidad, calidad metodológica y número de pacientes afectados.

Entre los hallazgos seleccionados se encuentra la falta de beneficio de la ecocardiografía transesofágica en ataque cardiaco criptogénico, el aumento del uso de la tomografía computarizada en Urgencias entre 2001 y 2010 (del 2,2 al 9,4 por ciento) o la ecografía carotídea y revascularización en indicaciones inciertas o inapropiadas (con una frecuencia del 95 por ciento).

Entre los tratamientos de los que más se abusa se encuentran las terapias para cáncer de próstata en estadios tempranos, que no han ofrecido beneficios en términos de mortalidad y aumentan el riesgo de disfunción eréctil entre un 10 y un 30 por ciento.

Intervenciones nutricionales innecesarias

Además, el uso de oxígeno para pacientes con EPOC moderada, la cirugía para rotura de menisco con síntomas mecánicos y las intervenciones nutricionales en pacientes ingresados son síntomas de malnutrición son otros de los hitos del uso excesivo.

El artículo también identifica métodos que han reducido el abuso de prácticas. Una auditoría clínica con retroalimentación sobre el uso de antibióticos, con comparación entre pares, que ha demostrado reducir la utilización inapropiada de estos fármacos de un 20 a un 4 por ciento.

Además, la implantación de una herramienta práctica de toma de decisiones compartida para el dolor de pecho de bajo riesgo ha reducido las pruebas diagnósticas en Urgencias del 52 al 37 por ciento.