Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 12:00
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El sanitario tiene que saber hacer las preguntas adecuadas al ‘big data’

El médico lleva utilizando la representación de grandes cantidades de datos desde hace siglos

El periodista y consultor Mario Tascón.
El sanitario tiene que saber hacer las preguntas adecuadas al ‘big data’
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Viernes, 24 de noviembre de 2017, a las 09:50
Si se celebrara un concurso de términos populares en el ámbito sanitario, 'big data' no se habría bajado del podio en los últimos años. Sin embargo, todavía quedan conceptos por aclarar para poder utilizar todo el potencial de la información masiva.

El periodista y consultor Mario Tascón ha recordado, en el marco del 38 Congreso de la SEMI, las cuatro 'uves' del big data. Variedad, volumen y velocidad (procesado de la información en tiempo real) son las que vienen rápidamente a la mente.

Sin embargo, la cuarta 'uve', la de visualización, es igualmente importante, tanto dentro como fuera del entorno médico. "La visualización nos ayuda a entender la información y manejarla". Solo dando forma visual al conjunto de datos pudo comprobarse la sospecha de que las papeletas utilizadas en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el año 2000 creaban una confusión que llevó a la victoria a George Bush por un estrecho margen frente a Al Gore.

La Medicina, ha recordado Tascón, está muy familiarizada con el concepto de visualización. Ya desde los estudios de Anatomía de Andrea Vesalio hasta los mapas trazados por J. Snow en el siglo XIX para determinar los focos de las epidemias, el médico se ha habituado a esta visualización de los datos.

El periodista ha enumerado los campos en los que los datos masivos se están utilizando hoy en día: predicción de hospitalizaciones por patologías según factores diversos, la identificación de pacientes de alto riesgo, asistencia en la toma de decisiones en consulta, análisis de los estados de salud de poblaciones, ensayos clínicos o vigilancia epidemiológica son algunas de sus aplicaciones. Por supuesto, también los resultados en salud.

La inteligencia humana siempre estará detrás

Hay un consabido riesgo a la pérdida de la privacidad y la intimidad que debe de ser muy tenido en cuenta y en todos los eslabones de la cadena de datos compartidos, no obstante. "Las empresas saben mucho más de nosotros de lo que nos creemos", ha alertado Tascón.

Sin embargo, el sanitario no debe dejarse llevar por la fascinación tecnológica. Detrás del buen uso del big data se encuentra la inteligencia humana. "Sigue siendo muy importante saber hacer las preguntas adecuadas antes de realizar un test".

No obstante, "deberíamos aprovechar las oportunidades que ofrece el big data para hacer un replanteamiento de la propia taxonomía de las variables que utilizamos, si algunas son más interesantes o si variables que no teníamos en cuenta deberían ser puestas en la ecuación".