Un nuevo agonista de GLP-1 en estudio permite espaciar más las dosis y mejora el riesgo cardiometabólico

Nueva alternativa adelgazante con menos dosis.


Llegar a controlar con mano de hierro el metabolismo y la diabetes tipo 2 se está convirtiendo en la piedra angular a la hora de investigar en múltiples laboratorios internacionales. El nuevo desafío que se plantea la industria farmacéutica no es únicamente generar moléculas con un gran potencial, sino lograr que el día a día de los pacientes gane en comodidad y sea más independiente de las inyecciones. Para ello, la gran meta que se han marcado las farmacéuticas es espaciar los tratamientos sin perder efectividad y reducir al máximo los efectos secundarios.

Investigadores financiados por Gan & Lee Pharmaceuticals, con sede en China, han realizado un ensayo clínico aleatorizado de fase 2b que ha evaluado la eficacia y seguridad de bofanglutida, un nuevo agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 para la diabetes tipo 2, en comparación con semaglutida. Los resultados mostraron que el tratamiento con bofanglutida produjo reducciones significativas en la hemoglobina glicosilada (HbA1c).

Si bien los efectos secundarios gastrointestinales fueron más frecuentes con bofanglutida, generalmente fueron de leves a moderados. Bofanglutida no cuenta actualmente con la aprobación de la FDA de Estados Unidos. El estudio se publica en 'Annals of Internal Medicine'.

Reducciones de azúcar en sangre significativas


Los investigadores asignaron aleatoriamente a 272 adultos con diabetes tipo 2 en 37 centros de China para recibir bofanglutida titulada a objetivos de 12, 18 o 24 mg cada dos semanas (una vez cada 2 semanas), bofanglutida titulada a 24 mg una vez por semana, o semaglutida titulada a 1 mg una vez por semana. El criterio de valoración principal fue el cambio en el nivel de HbA1c desde el inicio hasta la semana 24.

Después de 24 semanas, todos los grupos de dosis de bofanglutida mostraron reducciones significativas en el azúcar en sangre, pérdida de peso y mejoras en varios factores de riesgo cardiometabólico, y en algunos casos las reducciones fueron ligeramente mayores que las observadas con semaglutida.

Los síntomas gastrointestinales fueron más frecuentes con bofanglutida pero en su mayoría fueron leves. Los resultados sugieren que la bofanglutida puede ser una opción eficaz para reducir el nivel de azúcar en sangre, y las dosis objetivo de 12 mg y 18 mg administradas cada dos semanas serán objeto de una evaluación adicional en los ensayos confirmatorios de fase 3 en curso.
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