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Semergen lidera la primera radiografía del maltrato a mayores de España

El estudio, cuyos primeros resultados se esperan a partir de 2018, busca mentalizar a los médicos de esta lacra

El presidente de Semergen, José Luis Llisterri.
Semergen lidera la primera radiografía del maltrato a mayores de España
Redacción
Martes, 19 de diciembre de 2017, a las 12:20
La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) realizará “un estudio pionero sobre la actual situación de abusos y maltrato a las personas mayores, que incluirá a 2.500 pacientes de cerca de 250 centros de Atención Primaria” y cuyos primeros resultados se esperan para después del verano.

Así lo ha anunciado su presidente, José Luis Llisterri, durante su último encuentro con periodistas, donde ha adelantado que el objetivo de este trabajo no es sólo conocer la radiografía del maltrato que sufren miles de personas mayores en España sino también “mentalizar a los médicos de este problema. Darle visibilidad a esta cuestión, porque no sabemos cuál es la situación exacta, y a la vez conocer el entorno de los diversos tipo de maltrato”.

Además se elaborará un protocolo para detectar el maltrato porque “igual que existe para las mujeres víctimas de violencia de género, también tiene que haber otro para los mayores que sufren maltrato físico, psicológico e incluso sexual”, ha añadido el presidente de Semergen.

Un problema que afecta a 1 de cada 3 mayores en Europa

“Uno de los grandes problemas del maltrato a la personas mayores en España es la falta de estudios que permitan conocer la prevalencia e incidencia real de los ancianos afectados, ya que solo se conocen uno de cada 24 casos de maltrato. Resulta difícil obtener datos oficiales y de los pocos estudios realizados hasta el momento. Las cifras que muestran son muy variables entre sí. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Europa este problema afecta al 27 por ciento”, ha destacado.

Los peores casos son los ancianos que viven aislados en sus casas, que tampoco acuden al médico. “Entrar en una casa en la que el cuidador puede ser el maltratador es difícil, pero lo tenemos que conseguir. No sabemos qué pasa en algunos hogares porque cuando el maltrato ocurre en una residencia es más fácil detectar pero en la soledad del hogar hay mayor impunidad”, ha concluido Llisterri.