El estudio sugiere reforzar la prevención de patologías cardiovasculares en pacientes psiquiátricos

La depresión aumenta un 28% el riesgo de ictus hemorrágico
Luis Ayerbe, médico de Familia en el Centro de Salud Ramón y Cajal de Alcorcón


SE LEE EN 5 minutos
La fatiga o el insomnio no son los únicos síntomas asociados a la depresión. Tal y como revela un estudio español, realizado por investigadores de Atención Primaria, este trastorno podría aumentar el riesgo de sufrir un ictus hemorrágico. Dicha revisión, aporta pruebas sólidas que demostrarían un incremento de las posibilidades de hasta el 28 por ciento en los pacientes con este problema de salud mental.  

Una vez evaluada la predisposición y mortalidad de ictus en pacientes psiquiátricos, los resultados de esta revisión sistemática subrayan una "evidencia alta del riesgo aumentado de accidente cerebrovascular hemorrágico en pacientes con depresión". Sin embargo, la asociación entre esta condición médica y otras patologías psiquiátricas que refleja la revisión es "limitada", tal y como detalla Luis Ayerbe, médico de Familia en el Centro de Salud Ramón y Cajal (Alcorcón) y uno de los principales autores de este estudio.

Limitaciones en los estudios 


Pese a ello, el facultativo considera que este trabajo "debe ponerse junto a revisiones previas que muestran riesgo aumentado de patología coronaria o ictus isquémico en pacientes con esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión, o ansiedad". Es más, en casos concretos como el tratorno bipolar o el de personalidad, "no se puede decir con seguridad que las personas con estos dos problemas no tengan un mayor riesgo de ictus hemorrágico", puesto que la evidencia actual es "limitadísima", explica, en referencia a los hallazgos consultados durante la revisión procedentes de dos estudios de aleatorización mendeliana y otro de cohortes. "Este punto necesita claramente más investigación", sostiene el facultativo. 

De hecho, en relación a la metodología, aunque los estudios de aleatorización mendeliana "son una herramienta muy interesante en epidemiologia", Ayerbe reconoce que también tienen sus limitaciones, puesto que los resultados obtenidos son poco intuititvos y "no se corresponden bien con las observaciones de pacientes reales diagnosticados de problemas psiquiátricos", por lo que habría que "interpretarlos con cautela". "Es posible que las limitaciones de estos estudios impidan observar asociaciones que sí existen",sugiere el facultativo. 

Control del riesgo cardiovascular en Primaria 


Es más, dada la evidencia disponible sobre los factores explicativos del aumento del riesgo cardiovascular en los pacientes con trastornos psiquiátricos, la ausencia sistemática de asociación entre la depresión, la ansiedad, la esquizofrenia y el trastorno bipolar con el ictus hemorrágico, presentada en 2 de los estudios incluidos en la revisión, es visto por los investigafores como "un resultado inesperado". 

Si bien "los mecanismos que explican estos resultados no están claros", Ayerbe ve "esencial" que tanto él como el resto de profesionales de Atención Primaria consideren "el mayor riesgo cardiovascular de los pacientes psiquiátricos" con un "control estricto" de los factores de peligro, sobre todo teniendo en cuenta el papel del colectivo en la prevención de "problemas cardiacos o cerebrovasculares, e incluso el cáncer". 

Por ello, el abordaje que se haga en las consultas de Atención Primaria debe ser "integral", al ocuparse no solo de la necesidad de medicación antidepresiva, sino también de la tensión y otros factores de riesgo cardiovascular, además de continuado, dado que dicho control no puede acotarse a una única cita, explica este médico de Familia. 

Factores causales 


Según revela el estudio, es probable que las asociaciones observadas "tengan un mecanismo multifactorial", relacionado con una "una mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en estos pacientes psiquiátricos, un peor acceso a la atención sanitaria y un mayor uso de medicamentos que aumentan el riesgo de eventos cardiovasculares" tal y como señala la evidencia previa. 

Y es que, aunque "hipóteticos", los mecanismos que explicarían dicha relación causal entre problemas psiquiátricos e ictus serían tanto terapéuticos, ya que se ha descrito un mayor riesgo de hemorragia intracraneal en las personas que toman inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como biológicos (disfunciones inmunitarias, el estrés oxidativo, el aumento de la actividad del sistema nervioso simpático, los cambios bruscos de la presión arterial y la existencia de enfermedades vasculares subclínicas no tratadas, que pueden afectar a los pacientes con trastornos de salud mental). 

Aún así, dada la falta de evidencias que corroboren este supuesto y la necesidad de ampliar el número de estudios, Ayerbe cree que todavía es pronto para recomendar la determinación de ningún marcador biológico específico como predictor de ictus, "más allá de los ya conocidos, como son la diabetes, la hipertensión, las dislipemias, etc."

Dado que este estudio se diseñó desde Atención Primaria, donde se trabaja con categorías diagnósticas amplias, todavía quedan puertas a las que llamar desde el resto de especialidades, con el fin de averiguar, "si tipos más específicos de cada problema psiquiátrico se asocian con un riesgo aumentado de Hemorragia Intracerebral Primaria (HICP) y la Hemorragia Subaracnoidea (HSA).  
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.