Redacción Médica
18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05
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Cuatro de cada 10 mujeres sufren hipodeseo o trastorno de interés sexual

Las II Jornadas Semergen La Rioja tratarán la falta de deseo en la mujer

Tomás Gómez, presidente comité científico de las jornadas; Paula Guerrero, presidenta de Semergen La Rioja y del comité organizador, y Sonsoles Velilla, miembro del comité científico.
Cuatro de cada 10 mujeres sufren hipodeseo o trastorno de interés sexual
Redacción
Viernes, 22 de junio de 2018, a las 14:50
Las II Jornadas de la rama de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) en La Rioja tendrán como uno de sus principales atractivos un taller sobre el deseo sexual femenino.

La actividad formará a los profesionales de la Medicina de Familia en el manejo de la disfunción sexual más frecuente en las mujeres, el hipodeseo, y fomentará la importancia de la salud sexual como parte de la atención integral de los pacientes.

Paula Guerrero, presidenta del comité organizador de las jornadas, explica que “a nuestras consultas acuden pocas mujeres refiriendo este problema dado el tabú que suponen la mayoría de áreas relacionadas con la sexualidad”.

“Por eso, los médicos de Atención Primaria tenemos que atrevernos a preguntar sobre ellos, especialmente en determinados momentos de nuestro ciclo vital (menopausia, crianza de los hijos), así como cuando se presentan enfermedades como la diabetes o las cardiopatías”.

Deseo sexual masculino y femenino

El hipodeseo o trastorno de interés es la disfunción sexual más frecuente entre las mujeres. Algunos estudios revelan que hasta un 40 por ciento de las mujeres pueden verse afectadas, cuyas causas pueden variar en función del estado psicológico, el ciclo vital, la relación con la pareja, enfermedades asociadas o la propia percepción que la mujer tiene de sí misma.

El deseo femenino tiene diferencias con respecto al masculino, pero también cabe que una mujer tenga un deseo más de tipo masculino y a la inversa. “El deseo masculino es más directo; un estímulo visual puede ser suficiente para que se active”.

Sin embargo, “el deseo femenino es más emocional y está influido por muchos factores, por lo que la mujer debe conseguir su ‘intimidad emocional’, para que los estímulos sexuales, que anteriormente eran neutros, dejen de serlo y llevan a la mujer a desear la relación sexual”, apunta.

Actuaciones para aumentar el deseo

En el taller se propondrán actuaciones concretas con la pareja para aumentar el deseo, como pasar momentos de mayor calidad juntos, erotizar la pareja y hablar sobre fantasías, y en donde se incidirá sobre la importancia de perder el miedo a hablar de sexualidad y resolver todas las dudas que el paciente pueda tener.

“Debemos ofrecerles una escucha activa y sin prejuicio en donde la mujer pueda expresarse abiertamente en el contexto de las consultas de Atención Primaria”, dice Guerrero. “Si bien no existe todavía ningún fármaco demostrado científicamente con la indicación de hipodeseo, el poder transmitirle que, por sufrir esta disfunción, no es un bicho raro, es ya de por sí un tratamiento”.