25 may 2019 | Actualizado: 13:05
La comunicación entre médicos e ingenieros de hospital es necesaria pero no siempre el nexo comunicativo entre ambas profesiones es el que debería ser, lo que impide que la asistencia que se ofrece al paciente –el fin último en sanidad- no sea la más óptima.


Para que el flujo comunicativo entre ellos sea fluido hace falta “empatía, negociación, confianza y respeto”. Esta es la idea en la que han coincidido los cuatro ponentes de la mesa ‘La relación entre médicos ingenieros’ moderada por Pedro Manuel López Redondo, vicepresidente de la AEIH, en el VII Encuentro Global de Ingeniería Hospitalaria, un evento organizado por Sanitaria 2000, empresa editora de Redacción Médica; auspiciado por la Asociación Española de Ingeniería Hospitalaria (AEIH); patrocinado por Carburos Médica y en el que han colaborado Camfil, C+G Técnica y GEE.

“Aunque cada uno tiene su función, médicos e ingenieros somos dos profesiones de Ciencias y nos tenemos que complementar”, ha asegurado Beatriz Blanco, jefa de Sección de Ingeniería y Obras del Hospital Ramón y Cajal, quien ha calificado la relación de ambos de “simbiosis”. “Es tan necesaria, que sin ella prácticamente no podrían existir, porque el médico crea las incertidumbres y los ingenieros las satisfacen”.

¿Qué hace el ingeniero de hospital?


'La relación entre médicos e ingenieros de hospital'.

Una idea que comparte Ana Cabrero, subdirectora de Ingeniería del Hospital Gregorio Marañón, quien además, entre bromas, ha confesado que más de una vez ha tenido que escuchar qué hace el ingeniero en el hospital. “Es obvio que algo que estamos haciendo mal, porque hacemos cosas muy importantes y nadie se ha enterado”.

En su opinión, “los médicos tienen un lenguaje distinto al de los ingenieros” y ambos tienen que hacer un esfuerzo para que esos mensajes confluyan. Es por ello, que el lenguaje que se utilice debe ser claro, conciso y adecuado, porque tiene claro que “los ingenieros necesitan más empatía y los médicos, más capacidad para aceptar que los problemas técnicos son competencia del ingeniero”.

Por su parte, Pedro Enríquez, jefe de Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Río Hortega de Valladolid, ha sido más concreto y ha explicado el trabajo conjunto que realizan ingenieros y médicos, poniendo como ejemplo una UCI hospitalaria. “La labor del médico es hacer diagnóstico y tratamiento de los enfermos, crear un mantener un hábitat que sea seguro y que sea humano”. Una labor, que considera, no podrían hacer sin sus estos compañeros. “Al igual que hay especialidades en Medicina, he aprendido que también las hay entre los ingenieros y ambos son importantes para el buen funcionamiento del hospital”.

No obstante, en su ponencia ha reconocido que “los médicos solemos tener una personalidad poco dada a que se nos discuta”. Algo que, en su opinión, no debería ser, ya que la relación entre ambos debe ser más de “equipo”.

Finalmente, Eduardo Ferrer, jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Clínico de Valencia, ha explicado las principales habilidades comunicativas que hay que tener, también en sanidad. Escucha activa, empatía, comunicación no verbal y verbal, comunicación emocional, negociación, escritura y forma de escribir, son algunos de los elementos. Aunque, como tal y como ha explicado, existen barreras que pueden impedir que esa comunicación entre ambas partes fluyan. Barreras semánticas, psicológicas y/o administrativas y para evitarlo, “hay que escuchar, no crear incertidumbres y crear empatía”.



Un momento del VII Encuentro Global de Ingeniería Hospitalaria.

Un momento del VII Encuentro Global de Ingeniería Hospitalaria.


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