La integración con INiBICA y nuevos perfiles profesionales refuerzan un modelo hospitalario orientado a la innovación

Foto de familia del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Jerez
Foto de familia del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Jerez.


El Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera ha consolidado una unidad de investigación clínica que busca integrar los ensayos clínicos en el circuito asistencial, facilitar el acceso de los pacientes a terapias innovadoras y reforzar la colaboración entre perfiles clínicos, de enfermería, coordinación, gestión y análisis de datos. Así lo explican en este reportaje que forma parte del serial 'Diferenciales' de Redacción Médica con la colaboración de BeOne Medicines, y que explora el abordaje del cáncer de pulmón en los hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS). La investigación, especialmente en cáncer de pulmón, se presenta como una vía clave para mejorar la supervivencia, la calidad de vida y la equidad territorial en el acceso a nuevos tratamientos.

María Ángeles Moreno Santos, oncóloga médica del Hospital de Jerez de la Frontera, subraya que la investigación clínica "supone una mejora bastante importante", porque permite que los pacientes puedan acceder "de forma precoz a nuevos fármacos y nuevas combinaciones". A su juicio, ese acceso temprano es "el primer paso" para que posteriormente el resto de pacientes se beneficie de medicamentos capaces de aportar "una mejoría en su supervivencia y en su calidad de vida".

María Ángeles Moreno Santos, oncóloga médica del Hospital de Jerez de la Frontera

María Ángeles Moreno Santos, oncóloga médica del Hospital de Jerez de la Frontera


Leo Tallafigo Moreno, oncólogo médico del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera

Leo Tallafigo Moreno, oncólogo médico del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera


En la misma línea, Leo Tallafigo Moreno, oncólogo médico del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera, considera que en Oncología Médica la investigación no debe entenderse como algo accesorio. "La investigación es una necesidad y una obligación por parte del oncólogo médico; no es algo opcional", afirma. En cáncer de pulmón, añade, este avance es especialmente evidente: "Es el paradigma. Gracias a la terapia dirigida, la inmunoterapia, los anticuerpos conjugados o los bites, estamos viviendo grandes momentos dentro de la terapia del cáncer de pulmón".

Tallafigo destaca que el abordaje actual de estos pacientes "no tiene nada que ver" con el de hace dos décadas y que esa transformación también se está produciendo en Jerez. "Gracias al desarrollo de esta unidad de investigación clínica somos capaces de atraer ensayos clínicos y de ofertar a la provincia el acceso a terapias novedosas", señala. Para el especialista, este modelo evita desplazamientos y contribuye a "dar una equidad territorial".

Reportaje completo que forma parte del serial 'Diferenciales' de Redacción Médica con la colaboración de BeOne Medicines.
















Desde la coordinación de ensayos clínicos oncológicos, Luna Rueda, farmacéutica, define el ensayo clínico como "un estudio de investigación donde se le ofrece una nueva oportunidad a los pacientes con cáncer". En la práctica, explica, implica poder acceder "de forma más fácil a nuevos tratamientos innovadores y a una terapia más especializada, sobre todo de cara al tumor". Además, resalta como beneficio para los pacientes "el acercamiento con los profesionales, un seguimiento muy seguro y el acceso a terapias innovadoras".

Investigación y asistencia, un equilibrio complejo


Compatibilizar la asistencia diaria con la actividad investigadora es uno de los principales retos para los oncólogos. Moreno Santos considera "fundamental el apoyo de las instituciones" para poder desarrollar esta labor. "Necesitamos tiempo para poder investigar y, en el caso actual, lo estamos haciendo gracias a la intensificación, contratando personal joven para que pueda sustituir nuestra labor asistencial y nosotros podamos dedicarnos al campo de la investigación", explica.

Tallafigo coincide en que el oncólogo necesita la investigación para ofrecer una asistencia de calidad. "Para hacer buena asistencia, necesita de la investigación; que participe en ella o al menos que la conozca, porque es importante que los pacientes no pierdan oportunidades terapéuticas", indica. Para lograrlo, apunta a varios elementos imprescindibles: "Un buen apoyo institucional, como el que tenemos en el hospital de Jerez; recursos; el soporte del instituto de investigación, en nuestro caso INiBICA; personal cualificado y entrenado; y tiempo liberado".

Natalia Chavarría, oncóloga médica del Hospital de Jerez

Natalia Chavarría, oncóloga médica del Hospital de Jerez.


Natalia Chavarría, oncóloga médica del Hospital de Jerez especializada en cáncer de mama, admite que esta combinación "no es fácil". "Tenemos una gran carga asistencial y eso siempre hace un poco difícil poder dedicarle el tiempo que precisa la investigación", reconoce. No obstante, destaca que los programas y contratos de intensificación permiten encontrar espacios para atender los ensayos clínicos sin descuidar la consulta habitual. "Gracias a esos contratos podemos darle a nuestros pacientes, tanto de investigación como de práctica asistencial, la atención que merecen", afirma.

Terapias dirigidas e inmunoterapia en cáncer de pulmón


Jesús Corral, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Jerez, identifica dos grandes avances incorporados gracias a los ensayos clínicos en cáncer de pulmón: la terapia dirigida y la inmunoterapia. "La mejor y mayor incorporación que ha habido en el tratamiento del cáncer de pulmón ha sido, por un lado, el acceso a la terapia dirigida, porque conocemos molecularmente cómo es el cáncer de pulmón y mantenerlo en el tiempo", explica.

Jesús Corral, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Jerez

Jesús Corral, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Jerez.


El segundo avance, añade, ha sido "el desarrollo de la inmunoterapia", que permite "despertar al sistema inmunitario para que sea nuestro propio organismo el que ataque al tumor y lo mantenga latente". Según Corral, esta evolución ha permitido que hoy se hable de "largos supervivientes con cáncer de pulmón" y de "un aumento en la probabilidad de curación de esta enfermedad".

Una unidad diferenciada para integrar mejor la investigación


José Manuel Mellado Gil, técnico de apoyo a la investigación de la Fundación Cádiz y de INiBICA, defiende que contar con una unidad de investigación clínica diferenciada dentro del circuito asistencial oncológico aporta "mayor eficacia y eficiencia en el uso de los recursos". Según explica, esta estructura "agiliza toda la práctica, la captación y la gestión de los ensayos", porque establece circuitos propios para que la investigación clínica "no interfiera con la práctica clínica habitual".

Paradójicamente, señala, esa diferenciación facilita una mayor integración: "Aunque la unidad de investigación clínica sea diferenciada, esto va a hacer que la actividad investigadora se integre y llegue antes a la actividad clínica asistencial". El resultado, resume, es que "los pacientes accedan más rápidamente a terapias innovadoras".

José Manuel Mellado Gil, técnico de apoyo a la investigación de la Fundación Cádiz y de INiBICA

José Manuel Mellado Gil, técnico de apoyo a la investigación de la Fundación Cádiz y de INiBICA.


En el entorno del hospital de día, Isabel María Fernández, enfermera de la unidad de ensayos clínicos del Hospital de Jerez, considera esencial disponer de un circuito específico para los pacientes incluidos en ensayos. "Es muy importante para que se lleve a cabo el protocolo de cada ensayo", explica. Para ello, todas las actividades deben estar establecidas y realizarse "de forma rigurosa y estricta".

Fernández destaca especialmente la evaluación de toxicidades, la monitorización de cada paciente, el control de reacciones adversas y los controles analíticos en tiempos concretos. También reivindica el papel de la enfermería como referencia para el paciente: "Es importante que la enfermera haga mucha educación sanitaria y que los pacientes tengan a alguien de referencia en los ensayos". A su juicio, ese acompañamiento es clave porque un ensayo clínico "puede resultar un poco asustadizo" para algunos pacientes. "Que nos vean como referentes, como apoyo emocional, y la educación sanitaria son aspectos fundamentales", añade.

Isabel María Fernández, enfermera de la unidad de ensayos clínicos del Hospital de Jerez

Isabel María Fernández, enfermera de la unidad de ensayos clínicos del Hospital de Jerez


Coordinación, datos y gestión administrativa


Mari Carmen León, coordinadora de ensayos en Oncología, explica que el trabajo de coordinación empieza incluso antes de la inclusión del primer paciente. "Primero tenemos que trabajar en equipo con el promotor, con los perfiles de administración y con los servicios colaboradores para agendar la visita de inicio y arreglar todo el papeleo", señala. Una vez activado el centro, comienza una segunda fase centrada en asegurar que "todo se cumple rigurosamente con el protocolo". También destaca la importancia del data entry para que "los datos sean fiables y rigurosos" y puedan ser utilizados correctamente por el promotor.

Andrés González Cachero, data entry, coincide en que la coordinación acompaña todo el desarrollo del ensayo, desde la apertura hasta el seguimiento de los pacientes. "Son los encargados de revisar protocolos, organizar las pruebas que se les van a pedir a los pacientes, decir qué se les debe hacer en cada visita, organizar cuándo deben ir a la consulta con el médico y coordinar el tratamiento que se les ha de poner", resume.

La colaboración entre todos los perfiles implicados, según Mellado, se articula mejor cuando están integrados en una estructura común como INiBICA. "La clave es que se integren todos en la estructura común del instituto", afirma. A su juicio, las plataformas de servicios de INiBICA permiten que los profesionales trabajen "de manera más eficiente, coordinada y alineada con los objetivos de investigación". Además, destaca la labor del instituto en la captación de recursos económicos y humanos, así como la acreditación por parte del Instituto de Salud Carlos III, que permitirá acceder a "más plataformas de apoyo y a más recursos humanos y económicos reservados solo para institutos acreditados".

Mari Carmen León, coordinadora de ensayos en Oncología

Mari Carmen León, coordinadora de ensayos en Oncología.


Andrés González Cachero, data entry.


Desde el ámbito administrativo, Susana Pérez Armario, administrativa de la unidad de ensayos de Oncología, identifica tres retos principales: la lentitud burocrática inicial, la complejidad de la facturación y el uso de recursos hospitalarios. Sobre el primero, explica que la negociación de contratos y presupuestos con la farmacéutica puede demorar el inicio del ensayo, por lo que trabajan con "contratos estándar y presupuestos ya predefinidos" para acelerar la firma.

Respecto a la facturación, Pérez Armario señala que "no hay un coste fijo", sino que deben registrarse visitas, pruebas y procedimientos de cada paciente. Para ello utilizan el CTMS, donde se anotan "todas las pruebas y todas las facturas a tiempo real". En cuanto a los recursos del hospital, recalca que hay que contemplar costes indirectos para que el ensayo no genere "gastos extra" al centro y sea el propio estudio el que los asuma.

Eva María Andría Retes, técnica de gestión de ensayos clínicos de INiBICA, resume el reto administrativo en mantener "una buena coordinación entre los distintos equipos", asegurando "el cumplimiento de la normativa y de los plazos de los contratos". También destaca la importancia de gestionar la documentación conforme a la ley, controlar el presupuesto y optimizar los recursos hospitalarios.

Susana Pérez Armario, administrativa de la unidad de ensayos de Oncología

Susana Pérez Armario, administrativa de la unidad de ensayos de Oncología.


Eva María Andría Retes, técnica de gestión de ensayos clínicos de INiBICA.


INiBICA y los nuevos perfiles de investigación


Para Mellado, la integración con INiBICA aporta "un mayor desarrollo y un impulso a la actividad investigadora". En primer lugar, porque el apoyo administrativo y económico del instituto "libera a los profesionales clínicos para que se centren más en su actividad investigadora". Además, sus plataformas de soporte metodológico, técnico y experimental permiten que la investigación "se desarrolle con mayor eficacia y crezca más rápidamente".

María Ángeles Moreno apunta que el Hospital de Jerez atraviesa "una época bastante buena, con una expectativa de futuro muy prometedora". Entre los nuevos perfiles ya incorporados, menciona a Ibrahim, encargado del procesamiento de datos clínicos y del análisis de big data. También avanza el proyecto de contratar a una nutricionista en el hospital de día para reforzar el soporte a los pacientes. "La nutrición tiene mucha importancia para la tolerancia y la efectividad de los tratamientos oncológicos", explica.

Moreno destaca asimismo un proyecto conjunto con la unidad de matemáticas de la Universidad de Cádiz. El aumento de datos clínicos, radiológicos y bioquímicos, unido a la complejidad de su análisis, hace necesario incorporar nuevas capacidades. "Contar con matemáticos que ya tienen experiencia en la aplicación de las matemáticas en oncología, en leucemia infantil, nos va a permitir abrir un campo muy bueno para dar respuesta a miles de preguntas que ahora están sin responder", afirma.

Cercanía, apoyo emocional y futuro


El impacto de estas prácticas diferenciales también se refleja en el día a día de los pacientes. Mari Carmen León destaca el trato directo y cercano que reciben. "Tienen una vía directa con nosotros, pueden contactar en cualquier momento si tienen alguna toxicidad o algún problema", explica. Además, resalta la buena comunicación con el equipo investigador, presente durante toda la semana. "Les damos un trato muy cercano y muy humano, y eso lo agradecen", asegura.

Luna Rueda, farmacéutica

Luna Rueda, farmacéutica.


Luna Rueda coincide en que los pacientes cuentan con "un acceso muy cercano a los profesionales" para resolver dudas o comunicar efectos adversos. Para los profesionales, añade, los ensayos también suponen una oportunidad de "seguir formándose, aprendiendo y conociendo nuevas moléculas en estudio" que en el futuro puedan conducir a terapias con finalidad curativa.

Andrés González Cachero incide en el valor emocional de ese acompañamiento. "Impacta de una manera muy positiva", afirma. "Somos un soporte para ellos en una situación angustiosa y de mucha incertidumbre, lo cual es bastante comprensible".

De cara al futuro, Jesús Corral sitúa los próximos pasos en el diagnóstico precoz, el acceso equitativo a la innovación y la medicina de precisión. "Debemos seguir apostando por ver la resistencia a los nuevos fármacos y trabajar en ensayos clínicos que sean más ágiles y que valoren no solo la eficacia de los tratamientos, sino también la calidad de vida de los pacientes", señala. Además, apunta a la integración de la inteligencia artificial como una herramienta para hacer "más ágiles" el trabajo y los circuitos asistenciales.

En conjunto, el modelo del Hospital Universitario de Jerez refleja una apuesta por una investigación oncológica más cercana, coordinada y orientada al paciente, en la que cada perfil profesional contribuye a que la innovación llegue antes y mejor a quienes la necesitan.
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