Con un estilo de vida saludable, la esperanza de vida se asemeja a la de la población general

El reto para mejorar la calidad de vida en VIH son las comorbilidades
Sergio Reus, Joaquín Portilla y Francisco Pasquau.


16 nov. 2018 11:50H
SE LEE EN 3 minutos
Las personas con VIH tienen una esperanza de vida muy parecida a la de la población general, pero las investigaciones revelan que tienen un riesgo más elevado de sufrir comorbilidades relacionadas con la propia patología, el tratamiento y la edad.

Esto significa que prevenir la aparición de las comorbilidades y ayudar a conservar la salud a largo plazo debe ser la máxima prioridad a la hora de tomar decisiones sobre los tratamientos que se les administren.

Esta ha sido una de las principales conclusiones extraídas de la jornada ‘Comorbilidades y Paciente VIH’, organizada por Gilead Sciences en Alicante.


VIH y comorbilidades


A medida que los pacientes con infección por VIH envejecen, determinadas comorbilidades como la enfermedad cardiovascular, el cáncer, la insuficiencia renal, la osteoporosis y los síntomas neurocognitivos son más prevalentes.


Sergio Reus: "Los INI podrían tener un efecto más beneficioso sobre este cociente que otras familias de fármacos"


Aunque la patogenia de las comorbilidades es muy compleja, los expertos afirman que se deben en parte a la presencia de inflamación sistémica y disfunción del sistema inmune.

Sergio Reus, especialista de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario de Alicante, ha explicado que “la disfunción del sistema inmune del paciente con infección por VIH se manifiesta de muchas formas, pero una de ellas es la inversión del cociente CD4/CD8, que a su vez se ha relacionado con la progresión de la infección VIH y el desarrollo de comorbilidades”.

“Los INI”, ha continuado, “podrían tener un efecto más beneficioso sobre este cociente que otras familias de fármacos, de igual forma que las terapias triples parecen superiores a otras terapias ahorradoras de fármacos”.


Régimen antirretroviral


Evitar las comorbilidades en el VIH puede ser posible utilizando fármacos innovadores, eficaces, con menor toxicidad y en un solo comprimido que contiene el régimen antirretroviral completo.

En la actualidad, la triple terapia, régimen preferente en todas las guías nacionales e internacionales, es el tratamiento de referencia para el VIH ya que ha mostrado una mayor eficacia y durabilidad en la supresión virológica.

Francisco Pasquau, del Hospital Marina Baixa en Villajoyosa (Alicante), ha señalado que “dado que el tratamiento antirretroviral hay que mantenerlo en principio durante toda la vida, es importante elegir fármacos que no presenten toxicidad a corto ni a largo plazo”.


Francisco Pasquau: "Nuestros pacientes son atendidos cada vez más por eventos cardiovasculares, enfermedades metabólicas y neoplasias"


Casi la mitad de nuestros pacientes VIH presentan ahora más de 50 años y la prevalencia de comorbilidades como la cardiopatía isquémica, los ictus cerebrales, la enfermedad renal, enfermedad ósea, dislipemia y tabaquismo es más alta que la población general”.


VIH en las consultas


Esta circunstancia, según Pasquau, “está obligando no sólo a elegir fármacos contra el VIH con buen perfil cardiovascular y que no presenten toxicidad renal u ósea sino que, cada vez más, nuestros pacientes son atendidos en las consultas médicas por eventos cardiovasculares, enfermedades metabólicas y neoplasias”.

Los especialistas han concluido que es importante incidir en la importancia de que los pacientes lleven un estilo de vida saludable, eviten el tabaco, controlen la tensión arterial y el colesterol y el resto de factores de riesgo cardiovascular que pueden evitar muchos eventos vasculares y neoplasias.
¿Quieres seguir leyendo? Hazte premium
¡Es gratis!
¿Ya eres premium? Inicia sesión
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.